Autoridades kurdas trasladan a 21 huérfanos del campo sirio de Al Hol a otro con mejores condiciones

Huérfanos de varias nacionalidades aguardan a ser trasladados al campo de Roj, el 25 de enero de 2020 en el campo de refugiados de Al Hol, en la provincia de Hasaké, al noreste de Siria

Las autoridades kurdas trasladaron el sábado a 21 huérfanos, de ellos dos menores de origen francés, del campo de desplazados Al Hol, en el noreste de Siria, que alberga sobre todo a miles de mujeres e hijos de yihadistas del grupo Estado Islámico (EI), a otro mejor equipado.

Estos huérfanos, originarios también de Egipto y de la República rusa de Daguestán, solo son una pequeña parte de los 224 huérfanos que viven actualmente en el campo de Al Hol, gestionado por las autoridades kurdas que acoge a 68.000 personas en condiciones precarias.

Los 21 huérfanos han sido trasladados al campo de Roj, también en el noreste de Siria, mejor equipado, y también administrado por los kurdos, según Jaber Mustafa, un responsable del campo.

"Los centros de cuidados reservados a los niños del campo de Al Hol carecen de numerosos servicios básicos" y de recursos humanos cualificados, sobre todo, especialistas y educadores formados, afirmó.

Los dos huérfanos franceses serán entregados a un representante del gobierno francés con vistas a su repatriación, dijo a la AFP otro responsable del campo que pidió el anonimato.

Según él, esta repatriación en curso, de la que no precisó fechas, se hace por demanda de París.

Las mujeres y menores extranjeros afiliados al EI están concentrados principalmente en Al Hol tras ser evacuados del último bastión del grupo yihadista, reconquistado por las fuerzas kurdas en marzo de 2019.

Las autoridades kurdas afirman que hay unos 12.000 extranjeros, 4.000 mujeres y 8.000 menores, en tres campos de desplazados del noreste, la gran mayoría en el de Al Hol.

Según las autoridades francesas, unos 450 franceses afiliados al EI --150 adultos y 300 menores --están detenidos en la cárcel o retenidos en campos en Siria.

Francia, así como otros países occidentales entre ellos Bélgica, Alemania y Austria, se resiste a acoger a los yihadistas y a sus familiares y se limita a repatriar únicamente y con cuentagotas a los menores, a menudo huérfanos.

Las autoridades kurdas han instado a menudo a estos países a repatriar al conjunto de sus nacionales, afirmando que no pueden mantenerlos por mucho más tiempo.

El 16 de enero, investigadores de la ONU también instaron a la repatriación, al menos de los menores, que suelen carecer de documentos de identidad lo que les deja en una situación "particularmente precaria".

En 2019, 517 personas, de ellas 371 menores, murieron en el campo de Al Hol, dijo a mediados de enero a la AFP un responsable de la Cruz Roja kurda en el campo.