La Audiencia rechaza anular el juicio de Ausbanc y que declare Villarejo

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El líder de Manos Limpias, Miguel Bernad (2-dcha), llega a la Audiencia Nacional, este miércoles, para una nueva sesión del juicio contra los líderes de Ausbanc y Manos Limpias y a otros ocho acusados de integrar una presunta trama de extorsión para retirar acusaciones como la dirigida contra la infanta Cristina en el caso Nóos y presionar a bancos, en San Fernando de Henares, Madrid. EFE/ Fernando Villar

Madrid, 5 feb (EFE).- La Audiencia Nacional ha rechazado la pretensión de los acusados de la trama de extorsiones de la Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios (Ausbanc) y Manos Limpias de anular el juicio al estimar que arranca de un montaje del BBVA con el excomisario José Villarejo y ha desestimado la solicitud de las defensas de que éste declare como testigo.

Así lo acuerda la Sala en un auto notificado este miércoles a las partes en la vista en la que el tribunal desestima también la petición formulada por las defensas de aplazar al menos la vista para poder estudiar la parte del caso Villarejo sobre presuntos pagos del BBVA al excomisario para espiar al presunto líder de la trama, Luis Pineda, al haberse levantado su secreto.

El juicio se reanudará este jueves con las declaraciones de los procesados, los líderes de Ausbanc, Luis Pineda, y Manos Limpias, Miguel Bernad, y a otros ocho acusados de extorsionar a bancos, cajas de ahorro y empresas exigiéndoles cantidades millonarias a cambio de retirar acusaciones y de no publicar informaciones desfavorables.

La Sala ha rechazado la petición de Miguel Durán, abogado de Pineda, a la que se han sumado la mayoría del resto de defensas, de aplazar el juicio a la vista de que el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón ha levantado el secreto de la pieza del BBVA del caso Villarejo, en el que el líder de Ausbanc figura como perjudicado al haber indicios de haber sido supuestamente espiado.

La defensa de Pineda entiende que este procedimiento debe ser anulado al arrancar de un montaje del BBVA que presidía Francisco González y mantiene que esta entidad habría pagado varios millones de euros al excomisario Villarejo para espiarle y presentar una denuncia falsa para "destruirle" cuando estaba ganando en los tribunales causas por cláusulas abusivas de bancos.