La atracción irremediable de las mariposas monarca por la estrella ardiente de los prados

La mariposa monarca o ‘Danaus Plexippus’, es una de las especies más bonitas del planeta por sus singulares y llamativos colores. De hecho, se trata de las más reconocibles y mejor estudiadas por los expertos y entusiastas de los lepidópteros. Sus alas naranjas destacan sobre las demás por su entrelazado de líneas de color negro bordeadas con puntos blancos. Esta singular especie nace de huevos, de los que eclosionan en forma de oruga. A continuación, se comen la cáscara y después se alimentan de los vegetales sobre los que nacieron. Por ello, este tipo de mariposa depende mucho de las plantas, en especial de las del algodoncillo, que constituyen prácticamente el único alimento de las larvas. Una vez se convierten en mariposas, se alimentan del néctar que producen distintas plantas polinizadoras, siendo éstas su fuente de alimento principal.

Una de las plantas que más interés despierta en la mariposa monarca y en otras especies de insectos polinizadores, cómo las avispas, es la estrella ardiente de los prados, conocida botánicamente cómo Liatris Punctata. Sus inconfundibles flores, de color morado y rosa, atraen especialmente a la mariposa monarca. Esta planta, que crece de manera natural en zonas de pradera, especialmente en la época otoñal o en verano, forma un característico y denso racimo de hojas por encima del suelo, del que crece una espiga vertical. Alrededor de esta púa es dónde se forman sus peculiares flores. Éstas son melíferas, es decir, producen néctar y polen, atrayendo durante la época de floración a muchos insectos, cómo la mariposa monarca, que utiliza su néctar cómo alimento. Aunque la estrella ardiente punteada es una de sus favoritas, la mariposa monarca también se puede alimentar de plantas cómo la equinácea, la planta de Aster, la de Algodoncillo o la Vara de Oro.