Una costumbre centenaria explica por qué pesa tanto el ataúd de Isabel II

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Más allá de la polémica por la pegatina de la funeraria en el coche fúnebre en el que Isabel II fue trasladada del Castillo de Balmoral a Edimburgo, el ataúd de la Reina está despertando un gran interés mediático por la singularidad del mismo. Uno de los datos que se ha publicado es que es pesado y que se requiere de ocho personas para poder portearlo. La razón de su peso tiene que ver con la costumbre de revestirlo de plomo.

El ataúd de Isabel II se diseñó hace 30 años y está revestido de plomo. (Foto: A/CPL Ciaran McFalls RAF/Pool via REUTERS)
El ataúd de Isabel II se diseñó hace 30 años y está revestido de plomo. (Foto: A/CPL Ciaran McFalls RAF/Pool via REUTERS)

En CTV News, por ejemplo, explican que el ataúd en el que será enterrada Isabel II es similar al de su marido, el duque de Edimburgo, fallecido en 2021. Se trata de una pieza de roble inglés con asas de latón revestido de plomo y diseñado hace 30 años. En ese sentido, la funeraria Leverton & Sons, encargada del mismo, ha confirmado a USA Today que ellos heredaron el ataúd de Kenyons, firma que se encargaba antes de los funerales de la casa real británica.

De hecho, según ha apuntado a The Times Andrew Leverton, director de una funeraria en Leverton & Sons, que se fabricase hace décadas es lo que posibilita que sea de roble inglés, un material “muy difícil de conseguir”. Por eso ahora se hacen de roble americano. “No creo que podamos usar roble inglés para un ataúd ahora. Sería demasiado caro”, precisaba.

En cuanto a por qué está revestido de plomo, la explicación se encuentra en una antigua costumbre que se remonta varios siglos atrás en el tiempo. CTV explica que es una decisión que se tomó en su momento para proteger los cuerpos de la humedad debido a que los miembros de la familia real no son enterrados directamente en el suelo, sino en un cámara. Se decidió cubrirlos con plomo para retrasar la descomposición.

Este medio data esta práctica en la época victoriana y no la atribuye solo a la realeza, sino que era algo que también hacían las familias nombres británicas. Isabel I, Carlos II, la princesa Diana, Sir Winston Churchill y Sir Francis Drake también fueron enterrados en ataúdes con plomo. El uso de este material y el roble hace que el ataúd sea pesado y que hagan falta ocho personas para llevarlo a hombros.

Los restos de Isabel II serán depositados en su destino final en el funeral de Estado programado para el próximo 19 de septiembre, que pondrá fin a los diez días de actos programados tras su fallecimiento. A la Capilla Conmemorativa de Jorge VI en el Castillo de Windsor, donde están enterrados también sus padres, será trasladado después su marido.

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