Por qué Reino Unido sigue vacunando tanto con AstraZeneca

Javier Taeño
·5 min de lectura

La vacunación en el continente europeo prosigue su curso con el objetivo de lograr la inmunidad de una parte importante de los habitantes antes del mes de septiembre. Aunque Reino Unido y la Unión Europea comparten esta aspiración, lo cierto es que la manera en la que lo intentan conseguir es diferente. 

Y es que el Brexit ha hecho que los británicos sigan una estrategia propia de inmunización que es distinta a la de la UE. Uno de los principales focos de debate tiene que ver con la vacuna de AstraZeneca y su aplicación

La vacuna de AstraZeneca sigue envuelta en la polémica. (Photo by Joan Gosa/Xinhua via Getty) (Xinhua/Joan Gosa via Getty Images)
La vacuna de AstraZeneca sigue envuelta en la polémica. (Photo by Joan Gosa/Xinhua via Getty) (Xinhua/Joan Gosa via Getty Images)

Tras constatarse que uno de los efectos raros de estas inyecciones es la aparición de trombos (se han producido algo más de 200 casos entre las 34 millones de personas vacunadas con el compuesto) la respuesta británica y europea ha sido muy diferente.

Mientras que el Gobierno de Boris Johnson ha anunciado que suspende su administración a personas menores de 30 años, las naciones europeas han sido más conservadoras y países como Alemania, España o Italia solo se la pondrán a mayores de 60 años. Otros como Bélgica han bajado el rango hasta los 55.

Todos los expertos sanitarios coinciden en que los beneficios de vacunarse contra el coronavirus son superiores a estos efectos secundarios que son extremadamente poco frecuentes. Pero hay que tener muy en cuenta los rangos de edad.

Y es que la covid-19 ha mostrado por regla general una mayor letalidad en personas de edad avanzada, convirtiéndose estadísticamente en vulnerables a contagios graves y muerte. Así, en estos grupos los beneficios de la vacuna siempre merecerán mucho más la pena que los posibles riesgos de trombos.

Sin embargo, a medida que se va bajando de rango de edad, donde el coronavirus no suele ser tan potencialmente mortal, el beneficio-riesgo de la vacuna se va reduciendo.

Un estudio del Winton Centre for Risk and Evidence Communication de la universidad de Cambridge ha mostrado de una forma muy clara los beneficios potenciales y los riesgos de la vacuna de AstraZeneca.

Gráfico en el que se muestran los beneficios y riesgos de la vacuna de AstraZeneca por rango de edad. (Winton Centre for Risk and Evidence Communication)
Gráfico en el que se muestran los beneficios y riesgos de la vacuna de AstraZeneca por rango de edad. (Winton Centre for Risk and Evidence Communication)

En el informe se muestra que en el rango de 60 a 69 años hay 14,1 pacientes admitidos en unidades de cuidados intensivos por coronavirus por cada 100.000 personas, mientras que el riesgo de desarrollar daños graves por la vacuna es de 0,2 pacientes por cada 100.000. Así pues ese 14,1 de beneficios frente a ese 0,2 de riesgos merece la pena. Es la misma lógica que ha aplicado la Unión Europea para seguir vacunando con AstraZeneca a los mayores de 60.

En los tramos de 50 a 59 años y de 40 a 49 años la proporción sigue siendo muy favorable a la vacuna (10,5-0,4 y 5,7-0,5), pero entre 30 y 39 ya se empieza a ajustar mucho (2,7-0,8) y entre 20 y 29 es superior ya el riesgo que el beneficio (0,8-1,1).

Este ha sido el criterio principal, aunque no el único, por el que Reino Unido ha optado por seguir vacunando a los mayores de 30 años con AstraZeneca. Se supone que todos los grupos van a salir más beneficiados por ponerse el compuesto que ante la posibilidad de efectos adversos.

La falta de alternativas a AstraZeneca

La gran pregunta entonces es por qué muchos países europeos no han seguido la misma lógica. Una posibilidad que no es desdeñable es que en estas naciones consideran que el riesgo es demasiado alto en todas las franjas de edad salvo en la de los mayores de 60, ya que apenas ha habido casos de trombos y donde el beneficio es muy atractivo. 

Pero además, está el hecho de que la UE cuenta ya con cuatro vacunas aprobadas (Pfizer, Moderna, AstraZeneca y Janssen) y la dependencia del compuesto de la compañía anglo-sueca no es tan importante como para Reino Unido.

Por ponerlo en contexto, la Unión Europea ha acordado con Pfizer la llegada de 500 millones de dosis de su vacuna este 2021, mientras que también tendrá un suministro importante de inyecciones de Moderna (360 millones) y Janssen (200 millones). Eso sin contar que hay otros compuestos como el de Novavax o el de Curevac que se encuentran en las últimas fases de pruebas y también garantizarán más opciones. 

Estas posibilidades hacen que Europa pueda prescindir de la vacuna de AstraZeneca hasta cierto punto y aplicarla solo a las personas de menor riesgo por sus efectos secundarios. Sin embargo, Reino Unido no tiene esa opción, al menos de momento.

Distribución de las vacunas compradas por el Reino Unido (BBC)
Distribución de las vacunas compradas por el Reino Unido (BBC)

El país apostó desde el principio por una vacunación centrada en el compuesto de AstraZeneca. Al haber sido desarrollado por la universidad de Oxford, hecho en Reino Unido por tanto, se le dio prioridad y se convirtió en el eje de la inmunización colectiva.

Viendo los datos de compras de vacunas se observa que el Gobierno británico adquirió 100 millones de dosis (lo que le valdría para vacunar a 50 millones de personas, lo que representa prácticamente al 100% de sus adultos).

También apostó mucho por Valneva, pero su vacuna todavía está en la fase final de ensayos. Cabe recordar que además de AstraZeneca, actualmente solo hay dos vacunas aprobadas en Reino Unido: Pfizer y Moderna y de ambas el país solo ha adquirido unos pocos millones de dosis. Concretamente 40 millones y 17 millones respectivamente. Por ponerlo de relieve España, con una población muy inferior, recibirá más de ambas: 50 millones de Pfizer y 36 de Moderna.

La de Janssen, que también podría echar un cable, todavía no ha sido aprobada en el Reino Unido.

Así pues, además del informe, el Gobierno de Johnson se ve lastrado ahora por la falta de alternativas a AstraZeneca. Tomar una decisión como la de los países europeos puede ayudar a salvar algunas vidas, pero supondría parar el ritmo de vacunación hasta la llegada de nuevas alternativas, por lo que Reino Unido se encuentra en un callejón sin salida. Pese a la lentitud de la vacunación, en este momento Europa parece tener más recursos.

EN VÍDEO I Algunas catedrales se convierten en improvisados centros de vacunación en el Reino Unido

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