Arte, nostalgia y horror: una gran muestra homenajea al exilio republicano

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Una mujer observa unas fotografías que forman parte de la Exposición del 80º Aniversario del Exilio Republicano, este miércoles, en el Ministerio de Fomento. EFE/Paco Campos

Madrid, 4 dic (EFE).- Más de trescientas piezas de obra plástica, fotografías y documentos homenajean desde este miércoles en Madrid al exilio republicano, al medio millón de hombres y mujeres que en 1939 cruzaron la frontera con Francia huyendo del franquismo para afrontar la nostalgia y, en muchos casos, el horror.

En el ochenta aniversario de "la retirada", los ministros de Justicia, Dolores Delgado; Cultura, José Guirao; y Fomento, José Luis Ábalos, han inaugurado la gran muestra "1939 Exilio republicano español", con la que se recuerda a quienes se fueron a través de sus testimonios, las imágenes de su huida por los Pirineos o de los campos de concentración en los que fueron recluidos y las obras artísticas que muchos crearon en los países de acogida.

Fotografías de David Seymour, Robert Capa o Agustí Centelles muestran la dureza de su viaje, a pie y con el petate al hombro como única pertenencia, mientras que las instantáneas de Francesc Boix recogen el horror que vivieron los españoles recluidos en el campo de exterminio de Mauthausen.

La muestra, que se expone en La Arquería de Nuevos Ministerios, reúne importantes obras de la intelectualidad española que dejó España para cruzar primero a Francia y continuar su exilio después en los países latinoamericanos que abrieron sus puertas a los republicanos, especialmente México, pero también Chile, Argentina o Rusia.

Junto a obras de Picasso y Miró, que unieron sus voces a los refugiados antifranquistas, se exponen piezas de Maruja Mallo, Alberto Sánchez o Pablo Serrano y se recuerda a Rafael Alberti, Francisco Ayala, María Teresa León o Manuel Azaña, con la exhibición de la mesa de trabajo del presidente de la república durante su exilio en Francia, sobre la que firmó su dimisión.

El recorrido de esta gran exposición, comisariada por Juan Manuel Bonet, dirige a una segunda muestra, "Caminos del exilio", que recoge las fotografías inéditas de Philippe Gaussot descubiertas por su hijo Jean-Philippe en una maleta tras la muerte del padre.

Miembro del Comité Nacional Católico de Ayuda a los Vascos, Gaussot captó el caos y la angustia del éxodo republicano, su reclusión en los campos de concentración franceses instalados en la playa y las colonias infantiles que acogieron a innumerables niños españoles.

Completa el homenaje la exposición "La sangre no es agua", en la que el artista francés Pierre Gonnord retrata y da voz a los supervivientes y descendientes del exilio en Francia.

Entre ellos, Ramón Pino, orgulloso de narrar ahora en Madrid la historia de su padre, el cenetista Jesús que dejó Barcelona en 1939 para acabar en un campo de concentración de Agde y después ser forzado a trabajar en Polonia para la industria de guerra alemana,

Sus padres, ha contado a los periodistas, acabaron adquiriendo la nacionalidad francesa y, aunque se quedaron hasta el final en el país de acogida, con ella pudieron regresar en alguna ocasión a España.

En casa no se hablaba de Franco -era "el verdugo", "el buitre"- y su única imagen del dictador eran los dibujos de la prensa anarquista que leían sus padres. Cuando con once años visitó por primera vez España, vio el retrato del dictador en una oficina de Correos y lo reconoció; "l'assassin" (el asesino), dijo señalando para pavor de su padre.

La muestra, que permanecerá abierta hasta el 31 de enero, ha sido impulsada por el Ministerio de Justicia, cuya titular, Dolores Delgado, ha subrayado este miércoles la necesidad de "sacar de la fosa de la desmemoria" a quienes son "el cordón umbilical entre aquel pasado de represión y este presente de libertad".

"No solo llevaron la cultura, el alma de España, fuera y la plantaron en otros países, sino que la mantuvieron viva, más allá de la izquierda y de la república, para todos los demócratas", ha corroborado Guirao.

Ábalos, cuyo ministerio ha cedido para la muestra las salas de La Arquería de Nuevos Ministerios, ha elogiado también una exposición "necesaria desde el punto de vista democrático y moral". "Fueron los últimos héroes de España y justo es que así se reconozca", ha manifestado.

Por Noelia López