El sucesor de Merkel en Alemania, muy moderado para el PP actual

Javier Taeño
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Las elecciones federales del próximo 26 de septiembre de 2021 en Alemania van a suponer un punto de inflexión en el país. Por primera vez en casi dos décadas (desde 2005) Merkel no se presentará a la cancillería y habrá un relevo al frente de la nación alemana. 

La marcha de la política alemana coincide con un periodo de crisis por culpa del coronavirus y con el auge de otras formaciones en el país germano que amenazan con acabar con la hegemonía en el Ejecutivo de la CDU/CSU. 

Ante este clima de inestabilidad, la formación ya ha elegido su receta: un perfil moderado y continuista al más puro estilo Merkel: Armin Laschet, un centrista que rompe con los giros a la derecha que están experimentando las formaciones conservadoras tradicionales en la mayoría de países europeos, incluyendo España.

Armin Laschet es el nuevo líder de la CDU/CSU y el heredero político de Merkel. (Photo by TOBIAS SCHWARZ/AFP via Getty Images)
Armin Laschet es el nuevo líder de la CDU/CSU y el heredero político de Merkel. (Photo by TOBIAS SCHWARZ/AFP via Getty Images)

Un ejemplo claro es Madrid, donde la presidenta Isabel Díaz Ayuso ha roto con Ciudadanos y sus cuentas para gobernar en los próximos comicios pasan por la alianza con Vox. Su estrategia de campaña, basada en el nacionalismo, los ataques a los inmigrantes y personas vulnerables o a la defensa de la economía por encima de las medidas restrictivas para controlar la pandemia, han hecho que ya se hable de ella como una réplica a la española de Donald Trump.

Un giro que resulta imposible en Alemania, ya que la extrema derecha de Alternativa para Alemania ha estado siempre arrinconada y así va a seguir siendo después de que la CDU/CSU haya elegido a Laschet como sucesor de Merkel y candidato a canciller. Un perfil el de este político que bebe directamente del liberalismo europeo y que se aleja de los extremismos y las estridencias.

Laschet, al igual que Ayuso, es periodista, pero las similitudes prácticamente terminan en la profesión. Este hijo de minero es un hombre de partido, de carácter dialogante y tolerante, que aboga por las políticas de acogida e integración de inmigrante y que se caracteriza por su europeísmo.

Desde el año 2017 gobierna el estado más poblado de Alemania, Renania del Norte-Westfalia, pero además tiene una amplia experiencia en la Administración ya que lleva en política desde 1994 e incluso ha sido eurodiputado.

Aunque no tiene el carisma de otros políticos, su capacidad para llegar a acuerdos es muy valorada y abre de par en par la posibilidad de pactar con Los Verdes, que previsiblemente será la segunda fuerza más votada. Cabe destacar que Merkel pactó en varias ocasiones con los socialdemócratas, lo que demuestra la capacidad de la CDU/CSU de encontrar aliados en todos los espectros ideológicos

El único veto que se mantiene de momento es el de la extrema derecha. Precisamente la única opción que Ayuso contempla en la Comunidad de Madrid y previsiblemente la del PP a escala nacional, ante la previsible desaparición progresiva de Ciudadanos de las instituciones.

A diferencia de en Alemania, en Madrid el PP previsiblemente pactará con la extrema derecha de Vox. (Photo by Oscar Gonzalez/NurPhoto via Getty Images)
A diferencia de en Alemania, en Madrid el PP previsiblemente pactará con la extrema derecha de Vox. (Photo by Oscar Gonzalez/NurPhoto via Getty Images)

Así pues la formación conservadora española se sigue alejando de sus aliados tradicionales en el marco europeo. Laschet, que es padre de tres hijos, siempre ha mostrado su entusiasmo por la acogida de refugiados sirios y afganos, ya que defiende que la diversidad étnica “no es una amenaza, sino un reto y una oportunidad”. Así, fue uno de los grandes apoyos de Merkel en 2015 con su política de brazos abiertos a estas personas vulnerables.

Frente al individualismo que se va imponiendo en la Unión Europea, Laschet aboga por más europeísmo y apuesta por continuar ayudando a los países del sur del continente. 

La pandemia le ha proporcionado una mayor experiencia de Gobierno en la que ha recibido muchas críticas, pero que puede resultarle muy útil de cara a liderar el destino de Alemania los próximos años.

La moderación por bandera

Durante la primera ola de coronavirus rechazó las restricciones más duras, pero terminó imponiendo el primer confinamiento local del país. Precisamente su falta de mano dura y su indecisión son las que le han granjeado los mayores reproches y es un candidato que ilusiona poco entre el electorado, con una presencia pública muy alejada de la de Merkel.

El reto que tiene por delante es mayúsculo, ya que siendo heredero directo de la canciller (tanto política como ideológicamente) va a tener que pilotar el cambio de un partido que lleva gobernando más de 15 años y que necesita reformas profundas.

La ideología de Laschet es similar a la de Merkel.  (Photo by Hauter-Pool/Getty Images)
La ideología de Laschet es similar a la de Merkel. (Photo by Hauter-Pool/Getty Images)

A diferencia de otras voces en la formación, que apostaban por un giro a la derecha, Laschet sigue apostando por la moderación, el diálogo y la transversalidad. Recetas estas de las que se ha alejado el PP en España, pero que en Alemania siguen gozando de un enorme respaldo popular.

De momento las encuestas le dan la victoria con un 28% de los votos (lejos de casi el 40% de hace un año) con Los Verdes segundos (21%) y los socialdemócratas terceros (16%). La vida política en Alemania sin Merkel da sus primeros pasos. Está por ver si Laschet consigue seguir gobernando sin mirar a la derecha a diferencia de lo que pasa en otros países como España. 

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