Los argentinos están entre los más amigables del mundo con los refugiados

María del Pilar Castillo

Cuando las personas refugiadas huyen del conflicto, la violencia y la persecución en sus países de origen, se embarcan en peligrosos viajes, en los que arriesgan sus vidas para llegar a un lugar seguro.

Pero incluso cuando logran ingresar en un país de acogida (si tienen éxito), las amenazas no cesan allí. No solo deben reconstruir sus vidas en un lugar totalmente desconocido, del que tal vez ni siquiera hablan el idioma, sino que muchas veces se convierten en víctimas de la xenofobia y la discriminación.

"No debemos perder de vista que en el mundo la problemática de la xenofobia viene creciendo por lo que debemos reafirmar nuestro compromiso de continuar trabajando para tener sociedades más abiertas, más justas y más informadas", dijo a LA NACIÓN Facundo Funes, director de Comunicaciones de Fundación Acnur Argentina.

Sin embargo, la hostilidad hacia los refugiados varía de país a país. Y, según encontró un estudio reciente, los argentinos están entre los ciudadanos más amigables del mundo con los refugiados.

"La Argentina es un país que demuestra históricamente su apertura. Esto puede deberse a numerosos motivos; puede que sea porque está en nuestra historia; muchos de nuestros abuelos vinieron en un barco, en muchas ocasiones también escapando de la guerra, y fueron recibidos y abrigados por este país", explicó Funes.

En el estudio "Actitudes globales hacia los refugiados", realizado por la empresa de investigación de mercado Ipsos, se encuestaron a más de 18.000 personas de 26 países, con el objetivo de medir la apertura de las comunidades hacia las personas refugiadas.

Los encuestados tuvieron que responder si estaban o no de acuerdo con que las personas puedan refugiarse en otros países, incluso en el suyo, para escapar de un conflicto bélico o persecución.

El 74% de los argentinos se mostró a favor de que el país acoja a los refugiados, seguido por los chilenos, con el 73%; los británicos, con el 72%; los sudafricanos, con el 71%, y los peruanos, con el 70%. Estos números son muy auspiciosos en tanto las respuestas en otros países de diferentes regiones han arrojado números de aceptación del 23% o 43%.

"Estudios realizados por reconocidas empresas de investigación de mercado, como es el caso de Ipsos, muestran que, aunque la temática de los refugiados no se encuentra entre las que más sensibilizan a los argentinos, aún así es una problemática reconocida que motiva en nuestra sociedad sentimientos positivos o neutrales", indicó Funes.

Otro dato que ubica a los argentinos entre los más solidarios con los refugiados es el nivel de confianza sobre su integración en el país. El 58% cree que, pese a las dificultades que implica el proceso, se van a lograr adaptar exitosamente a la sociedad. Sólo India supera a la Argentina con el 62%, mientras que el resto parece tener más dudas al respecto.

"Nosotros vemos diariamente cómo la sociedad argentina se interesa cada vez más por esta crisis humanitaria. Tenemos varios ejemplos de personas que llegan y se logran integrar satisfactoriamente en nuestra sociedad; como un joven proveniente de Siria que llegó a través del Programa Siria, escapando de la guerra, sin saber español y hoy trabaja como profesor de inglés en empresas y en una escuela del Gran Buenos Aires. Es muy querido por sus alumnos y tiene muchos amigos en nuestro país", contó el vocero de la Fundación Acnur Argentina.

"También hay un grupo de mujeres refugiadas que llegaron desde Paquistán y desde el primer momento se sintieron muy bienvenidas. Ellas integran ahora un emprendimiento gastronómico y trabajan en conjunto con personas de nuestro país", añadió.

En la actualidad, más de 70,8 millones de personas en el mundo se han visto obligadas a huir de sus hogares en busca de un lugar seguro, según los últimos datos disponibles del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur). La mitad son niñas y niños.

De acuerdo con Acnur, el aumento de la cantidad de personas refugiadas que se registra cada año indica que se está frente a la mayor crisis humanitaria desde la Segunda Guerra Mundial. "Nadie elige ser un refugiado; estamos viviendo una crisis humanitaria sin precedentes. Dar visibilidad a esta problemática y apelar a la solidaridad de todas las personas, nos permite continuar trabajando para que estas familias puedan tener nuevas oportunidades y construir un mejor futuro. Desde Fundación Acnur Argentina queremos expresar nuestro orgullo y agradecimiento a todos los argentinos y argentinas por ser uno de los países más amigables con los refugiados en el mundo" dijo Funes.

Otro aspecto que mostró el estudio de Ipsos es el desconocimiento de la real situación de las personas refugiadas. La mitad de los encuestados, entre los que se destaca India (70%), Turquía (69%), Sudáfrica (66%), Rusia (64%) y Malasia (61%), cree que la mayoría de los extranjeros que quieren ingresar en su país como refugiados realmente no lo son, sino que se aprovechan de la situación para mejorar su nivel económico o para beneficiarse del Estado.

"En Siria mis hijos sufrían porque tenían mucho miedo. Estoy muy feliz de vivir aquí, aunque es muy difícil porque mi corazón está allá, donde viven mis hermanas, mi padre y madre", dijo Huda Talab a LA NACIÓN en una entrevista en 2018, una refugiada siria que escapo de su país en 2016.