Ardern convoca elecciones en Nueva Zelanda el 19 de septiembre y se enfrenta a una carrera reñida

Por Praveen Menon
FOTO DE ARCHIVO: La Primera Ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, se dirige a los medios de comunicación tras la erupción del volcán White Island, también conocido por su nombre maorí Whakaari, en Whakatane, Nueva Zelanda

Por Praveen Menon

WELLINGTON, 28 ene (Reuters) - Los neozelandeses acudirán a las urnas el 19 de septiembre para decidir si conceden un segundo mandato a la primera ministra Jacinda Ardern, y también para votar en referéndums sobre dos cuestiones polarizadoras, la legalización del cannabis y la eutanasia.

Ardern es muy popular entre los votantes progresistas en el extranjero gracias a su respuesta compasiva pero enérgica a un atentado contra dos mezquitas, su dedicación a la lucha contra el cambio climático y el multilateralismo, y su capacidad para combinar la maternidad y el liderazgo.

Sin embargo, su popularidad en el país se ha visto afectada por la desaceleración del crecimiento económico y la baja confianza de las empresas, el fracaso de un proyecto estatal de vivienda y escándalos dentro de su Gobierno de coalición.

"Le pediré a los neozelandeses que continúen apoyando mi liderazgo y la actual dirección del Gobierno, que se basa en la estabilidad, una economía fuerte y el progreso en los desafíos a largo plazo a los que se enfrenta Nueva Zelanda", dijo Ardern en una conferencia de prensa.

Los expertos políticos predicen una contienda muy reñida, y es previsible los referendos sobre la legalización del cannabis y la eutanasia generen división

"No voy a hacer predicciones sobre el resultado ya que será una carrera muy reñida", dijo Grant Duncan, profesor asociado de la Universidad Massey en Auckland.

El mes pasado, los dirigentes económicos de Nueva Zelanda recortaron sus previsiones de crecimiento económico para el año 2020 y advirtieron de un déficit presupuestario ante los obstáculos de conflictos internacionales, entre ellos Brexit y la guerra comercial entre los Estados Unidos y China. El Gobierno anunció el mes pasado un gasto en infraestructuras de 12.000 millones de dólares neozelandeses (7.700 millones de dólares) para tratar de contrarrestar esos factores.

Dos encuestas de opinión realizadas en octubre mostraron que el apoyo a su coalición gobernante está en su nivel más bajo desde 2017. Su propia popularidad también ha disminuido, pero sigue estando muy por delante de sus rivales.

En una entrevista con Reuters el mes pasado, Ardern señaló que había trabajo por hacer pero que ahora su partido salía mejor parado en las encuestas que antes de las elecciones del 2017.


(Información de Praveen Menon; traducido por Tomás Cobos)