No es solo el machismo el problema que se ve en este vídeo

·5 min de lectura
La árbitra Nerea López Díaz recibió insultos machistas durante un partido de niños de categoría benjamín. Foto: Twitter @elchiringuitotv
La árbitra Nerea López Díaz recibió insultos machistas durante un partido de niños de categoría benjamín. Foto: Twitter @elchiringuitotv

Podría haber sucedido en cualquier sitio, porque en el fondo es un mal enquistado en nuestra sociedad que, por desgracia, no se circunscribe a ningún lugar concreto. Esta vez ha sido en Gavà, a una veintena de kilómetros al suroeste de Barcelona. Los hechos ocurrieron durante el pasado fin de semana, aunque están ganando repercusión en las redes sociales a lo largo de los últimos días.

Se disputaba un partido de categoría benjamín, es decir, de niños de ocho y nueve años, entre uno de los equipos de la escuela de fútbol local y otro procedente de la no muy lejana localidad de Piera. Tratándose de críos de tan corta edad, el resultado es absolutamente secundario. Como también debería serlo no solo la labor, sino también la identidad del árbitro que se encargue de dirigir el partido.

En este caso resulta que quien ponía orden sobre el terreno de juego era una mujer. Concretamente, según refiere la prensa local, se encargó de la tarea Nerea Díaz López, una chica de apenas 20 años. La joven tuvo que sufrir una serie vergonzosa de insultos desde la grada con un tinte machista particularmente nauseabundo:

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

GUÍA | Los pasos que tienes que seguir para poder ver un tuit no disponible por tus preferencias de privacidad

"Con la escoba y el recogedor, guapa", "bragas a 3 euros" y otras palabras más gruesas están entre las lindezas que salían de la hinchada situada detrás de una de las porterías. Llama mucho la atención que, aunque sus rostros no se lleguen a ver en la grabación, a juzgar por el timbre de las voces parece que eran otras mujeres quienes más se cebaban contra Nerea.

Porque sí: por desgracia, el machismo no es una actitud exclusiva de los hombres. El desprecio a una mujer por el hecho de serlo está tan normalizado en ciertos ámbitos que a veces incluso las que son víctimas potenciales de esta lacra la asumen como algo normal y se unen a ella. Luchar para que se deje de menospreciar a alguien por razón de su sexo es una tarea pendiente para la sociedad, en la que poco a poco vamos consiguiendo avances. Pero de vez en cuando nos encontramos con escenas como esta que, de un golpe, nos devuelven a la realidad y nos confirman que queda mucho por hacer.

No obstante, el vídeo refleja otro problema que, en este contexto, tiene una importancia al menos similar a la del machismo: el hecho de que a alguien se le pase por la cabeza insultar al árbitro, o a la árbitra, en un partido de niños. Al final del vídeo queda más que claro por la reacción de la energúmena cuando otros aficionados le reprochan su comportamiento: se justifica diciendo que los insultos eran "a la árbitra" y no a los jugadores rivales. Como si eso fuera un atenuante.

El objetivo del deporte en estos niveles no es más que lograr que los chavales se diviertan mientras hacen ejercicio y de paso aprendan valores de compañerismo, solidaridad y respeto. El resultado da exactamente igual. Pero no son pocos los padres que se piensan que tienen en casa al nuevo Messi y se exaltan a niveles grotescos.

Con las injurias a los árbitros de categorías formativas (quienes, no lo olvidemos, habitualmente no son profesionales y desempeñan esta tarea por pura pasión por el deporte), estos padres impresentables no solo están ofendiendo a jóvenes como Nerea y enrareciendo un ambiente que debería ser únicamente de diversión y competición sana. También están transmitiendo un mensaje terrible a sus hijos. Desde bien pequeños les dan a entender que el árbitro es una figura molesta a la que no solo no hay que respetar, sino que se puede, y debe, atacarle gratuitamente. Porque los más jóvenes aprenden por medio del ejemplo que reciben, y este no podría ser peor.

Roberto Soldado levanta el dedo ante la cara de un árbitro durante un partido del Granada.
Futbolistas profesionales discutiendo una decisión de un árbitro con gesto amenazador. Foto: Fermín Rodríguez/Quality Sport Images/Getty Images.

Llevamos toda la vida viéndolo, y así ocurre, que cuando nos trasladamos al mundo del fútbol profesional nos encontramos con que la muy necesaria figura del árbitro carece del respeto que merece y que sí disfruta en otras disciplinas. Hay deportes en los que se asume que el árbitro es humano, puede acertar o equivocarse como cualquier otro, pero su función es fundamental y sus decisiones no se discuten. En el balompié no: el nivel de desconsideración es tal que se le presenta como el enemigo, como el "ladrón" que "roba" a nuestro equipo favorito y al que, por tanto, hay que odiar. Si esto ocurre en competiciones de adultos, es triste y lamentable; si hablamos de niños, además de eso, es muy peligroso.

Encontrar una manera de solucionar estas situaciones es una labor compleja, puesto que se trata de una cuestión de educación... pero no de los pequeños deportistas, sino de los adultos que deberían responsabilizarse de ellos, y que ya suelen tener una cierta edad a la que forzar cambios de conducta es complicado. Aunque no sea lo más deseable, dadas las circunstancias quizás no quede más remedio que recurrir a fórmulas represivas, como otorgar a los árbitros la posibilidad de suspender un partido de forma inmediata si detectan comportamientos inaceptables en el público. 

Habría que estudiar la fórmula adecuada, puesto que, aunque a menudo los incívicos que insultan pierden la fuerza por la boca, no faltan los que pueden llegar a mostrar un comportamiento violento y transformar las amenazas en realidad: ya ha ocurrido que algún árbitro ha sufrido agresiones. Enviar una patrulla de policía a cada partido juvenil tampoco parece una medida sensata en este sentido. Los responsables de los distintos clubes y federaciones son los que mejor conocen el entorno en el que surgen estos actos y quienes están más cualificados para aportar ideas que, por fin, eviten que cada cierto tiempo tengamos que avergonzarnos con casos parecidos.

Más historias que te pueden interesar:

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente