Las arañas lobo del ártico se vuelven caníbales

J Toledo y José de Toledo
·3 min de lectura
Las arañas lobo del ártico se vuelven caníbales

El mayor depredador del ártico no es el oso polar, ni el lobo. El mayor depredador del Ártico es una araña – la araña lobo o Pardosa lapponica – y con el cambio climático, estas arañas están creciendo. Pero según se explica en un artículo reciente, esto va a significar que haya menos.

Lo primero que puede sorprender es lo de que una araña sea “el mayor depredador” del Ártico. Para poder comparar entre especies, especialmente entre unas que son tan distintas como un lobo o una araña lobo, se compara la biomasa de cada especie, que es una medida de la cantidad de materia viva que aporta cada especie. Y es en este sentido en el que la araña lobo es el mayor depredador del Ártico.

Y están creciendo en tamaño. Debido al aumento de las temperaturas en todo el planeta, y que es aún más marcado en el Ártico, las arañas lobo están aumentando su tamaño. Algo que no debería sorprender, ya que el tamaño de muchas especies está determinado por condiciones ambientales, tales como la temperatura.

También están aumentado de tamaño sus poblaciones. Los datos en los que se basan los investigadores cubren un verano nada más, pero son significativos y permiten ver una tendencia: que la cantidad de arañas es más elevada.

Así que tenemos más arañas lobo, y más grandes. Y eso significa que, lo más probable, es que cada vez haya menos. Lo que no parece tener ningún sentido, al menos de primeras.

Pero si estudiamos a esta araña, la cosa comienza a tomar sentido. Lo primero que hay que recordar es que, en general, las arañas no son animales sociales. Muchas especies huyen del contacto de sus congéneres. Pero muchas otras muestran comportamientos agresivos.

Y la araña lobo, en concreto, recurre al canibalismo cuando aumentan las poblaciones. No sólo porque sean ariscas o poco sociables, también es una cuestión de recursos: si hay más arañas y de mayor tamaño, hace falta más alimento. Y no hay para todas.

Pero aún hay más. Porque, como decíamos, hay más arañas. Lo que significa que cada hembra adulta produce más crías, y estas crías también tienen que competir por los recursos limitados. Y aunque pensemos lo contrario, que aumente la competencia no significa que los que sobrevivan sean más fuertes. Son más “fuertes” que los que no sobreviven, y la diferencia es muy importante.

¿En qué se traduce todo esto? En que ahora mismo podemos observar más arañas, y de mayor tamaño. Pero, según todos los indicios, es una situación temporal: la competencia durante la infancia y el canibalismo terminarán por reducir el tamaño de las poblaciones. Y habrá menos arañas lobo, más grandes eso sí.

El problema podría estar en que la cantidad de arañas lobo cayese mucho, con las consecuencias que eso tendría para las redes tróficas de Alaska. Ese es un factor que habrá que estudiar con cuidado, según se vaya dando.

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