El truco de la cocina pasiva para ahorrar energía

La cocina pasiva intenta optimizar el uso del gas y la luz al cocinar, Los altos costos de la energía en Europa están obligando a los ciudadanos a usar métodos de cocción alternativos para ahorrar en las facturas. (Getty Images)
La cocina pasiva intenta optimizar el uso del gas y la luz al cocinar, Los altos costos de la energía en Europa están obligando a los ciudadanos a usar métodos de cocción alternativos para ahorrar en las facturas. (Getty Images)

Los italianos fueron los primeros en recuperar los secretos de la abuela para combatir el subidón de la cuenta del gas cuando comenzaron a notar los efectos de la bien calculada estrategia del Kremlin de hacerles pagar su respaldo a Ucrania.

Las autoridades han instado a sus ciudadanos a ahorrar energía porque saben bien que Rusia seguirá restringiendo el suministro de gas hacia Europa y el invierno aún no ha comenzado. No se trata de grandes sacrificios sino de pequeñas acciones de solidaridad como bajar un poco la calefacción, tomar duchas más cortas o usar la lavadora siempre con la carga llena.

Una de las recomendaciones oficiales más curiosas fue bajar la llama de la estufa cuando el agua de la olla entra en ebullición. La corresponsal en Roma del Financial Times, Amy Kazmin, dijo que los italianos comprendieron inmediatamente esta pauta críptica como una instrucción para usar menos gas al cocinar la pasta.

“Soy muy consciente de que los consumidores europeos de energía están financiando la maquinaria de guerra de Rusia. Este verano, cada ensalada que preparé se sintió como un acto de solidaridad con Ucrania. Pero como mis facturas de energía siguen aumentando y el invierno se acerca, necesito averiguar si es posible cocinar pasta de una manera más eficiente desde el punto de vista energético”, escribió Kazmin en uno de sus artículos.

Hasta el físico Giorgio Parisi, célebre por haber sido galardonado con el Premio Nobel, apoyó el método en un post de Facebook, pidiendo a las personas que cocinen la pasta con la llama apagada para ahorrar energía.

La fábrica de pasta Barilla aprovechó los consejos gubernamentales para lanzar una campaña informativa sobre la cocina pasiva, una técnica culinaria creada a mediados del siglo XIX. Asegura que es un método alternativo de cocción de la pasta que ahorra energía y reduce las emisiones de carbono hasta en un 80%.

Para adoptarlo, simplemente hay que apagar la estufa después de 2 minutos de cocción activa, tapar la olla y esperar unos diez minutos si estamos cocinando pasta. La clave del éxito está en esperar el tiempo adecuado.

Según los cálculos de Barilla, se producen unas de 16 millones de toneladas de pasta a nivel mundial y cada día se sirven unos 400 millones de porciones de pasta. “Si un gran número de personas adoptara la Cocina Pasiva, tendría un impacto real en el planeta”, dice Barilla en su página web.

La corporación hasta desarrolló una aplicación que puedes descargar en tu móvil para ir llevando los tiempos de hervor y cocción pasiva.

Los británicos atentos para pagar menos

Los segundos en incorporarse a la nueva tendencia han sido los británicos, quienes han sufrido un exorbitante aumento en el precio del gas.

Según la Biblioteca de la Cámara de los Comunes del Parlamento Británico, la factura anual media de gas y electricidad para un cliente con domiciliación bancaria con niveles de consumo "típicos" en la actualidad es de unas 2.500 libras esterlinas (unos 2.900 dólares). Esto es un 27 % más alto que el precio máximo de verano de 2022 y un 96 % más alto que el precio máximo de invierno de 2021/22.

La prensa británica se ha dedicado a informar a los ciudadanos sobre la mejor manera de hacer un uso eficiente de la energía para mitigar el golpe en sus bolsillos y una de las medidas es mediante la cocina pasiva.

Un reportaje del Daily Record indicó que el método de cocción pasivo podría ahorrar unos 11 céntimos cada vez que uses la placa de inducción, y unos 3 céntimos si usas una placa de gas. Parece poca cosa pero no hay que olvidar que al menos el 20 por ciento de la factura de energía de un hogar promedio fue por consumido en la cocina, según Energy Saving Trust.

Claves de la cocina pasiva

· Se puede usar en recetas con todo tipo de cereales como el trigo, el arroz, la quinoa, la cebada, la avena, pero hay que experimentar con el tiempo de cocción activa y el tiempo de espera.

· También es muy útil para la cocción de vegetales. Como regla general, para las verduras que necesitan de 15 a 30 minutos de cocción. Entonces podemos mantener el fuego encendido entre 6 y 10 minutos, y apagarlo y taparlo los minutos restantes.

· Es recomendable evitar este método para cocinar carnes o pescados que requieren de mucho fuego para matar parásitos y bacterias.

· No es necesario usar la estufa para cocinar pasivamente. Podemos calentar el horno, cocer varios platillos a la vez para hacer un uso más eficiente del calor y luego apagarlo antes de que las recetas estén listas (sin abrir el horno) para aprovechar el calor residual.

· Algunas personas aseguran haber cocinado legumbres usando la técnica pasiva. Para eso hay que colocar los garbanzos, por ejemplo, dentro de una olla de presión y dejarlos cocer durante unos ocho minutos. Luego hay que apagar el fuego, dejar que escape la presión y luego envolver la olla en un par de cobijas y alejarla de cualquier corriente de aire. El olla mantendrá el calor y tendrás tus granos blandos en unas 8 horas.

Fuentes: Express, Commons Library, Financial Times, TekDeeps, ANSA.

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