El anhelo olímpico de los amantes de un arte marcial egipcio

Emmanuel PARISSE
·3 min de lectura

Juego festivo tradicional egipcio y práctica guerrera con al menos 5.000 años de antigüedad, el 'Tahtib' se ha convertido en un arte marcial moderno y algunos ya sueñan con que alcance el estatus de deporte olímpico.

Es un "proyecto unificador" y una "revolución cultural" señala sobre el tema Adel Paul Boulad, profesor de artes marciales franco-egipcio, de 69 años, que comenzó hace unos 15 años el 'Tahtib' moderno.

Conocida por los turistas, esta disciplina la practican deportistas con palos, acompañados de música folclórica, y nace en el sur de Egipto. Desde 2016 está reconocida como patrimonio cultural mundial por parte de la Unesco.

El 'Tahtib' moderno es "una versión actualizada deportiva de un arte milenario", recuerda Boulad, que ha establecido 12 formas, el equivalente de los 'katas' en las artes marciales japonesas.

"Es una práctica deportiva, codificada y estructurada que atraviesa toda la historia de Egipto", dice el entrenador, que tuvo también la iniciativa del dosier de candidatura para la Unesco.

Los "secretos del combate" nunca se perdieron. Están inscritos en las piedras de los muros de los templos y las tumbas del antiguo Egipto, desde el Antiguo Imperio (2.700 a 2.200 antes de Cristo) a la llegada de los griegos (sobre el 300 antes de Cristo).

En 2032 o 2036 los Juegos podrían celebrarse en África y Egipto es uno de los países que podría recibirlos.

Pero convertir al 'Tahtib' en un deporte olímpico es un gran desafío. Hace falta popularizarlo, formar entrenadores y organizar competiciones.

Tras algunas demostraciones destacadas, principalmente en el Festival Internacional de las Artes Marciales celebrado en París en 2016, el 'Tahtib' moderno tiene ya algunos adeptos a través del mundo.

- Esfuerzo por la promoción -

Vestidos con ropa negra y un cinturón rojo que recuerda al de los antiguos guerreros egipcios, los practicantes sostienen un palo de 1,30 metros. Al contrario de la versión original, ahora este deporte está abierto a las mujeres.

En Francia, donde vive Boulad, hay un puñado de apasionados. El entrenador se da dos o tres años, con la ayuda de financiación privada, para crear "centros regionales" para la difusión de la disciplina en el mundo, en Hungría, Canadá o Colombia.

Pero incluso en Egipto, esta práctica es todavía marginal. "Les digo, hay que moverse, en caso contrario el 'Tahtib' va a ir a los Juegos sin equipo egipcio, será como muchos deportes griegos que no tienen ya la bandera griega", dice Boulad, que cuenta con el apoyo del ministerio de la Juventud y los Deportes.

En El Cairo, en el barrio periférico de Rehab, un parque de ocio recibe a los primeros instructores y a sus alumnos, debido a la falta de estructuras específicas en la capital.

Nasser Refai, de 44 años y conocido como 'Capitán Nasser', es uno de los instructores y explica que el "estilo de combate" egipcio, heredado de los faraones, es un "tesoro".

"Es algo que debemos conservar. Como cualquier forma de arte, si no se practica se pierde", añade.

Profesor de educación física en una escuela privada, toma tiempo de su vida personal para promocionar y enseñar el 'Tahtib' moderno.

En las redes sociales 'Capitán Nasser' y sus asociados, en un principio solo Boulad, consiguen poco a poco atraer a jóvenes deportistas.

Con el palo en la mano y un velo, Jasmine Anouar, de profesión maestra, asiste a su primer entrenamiento.

"Voy a continuar, no voy a dejarlo hasta saber cómo manejar el palo", explica.

Jouba Ayoub Mohhamed, diseñador gráfico de 27 años, asiste también a su primera sesión.

"En primer lugar hay que saber que el 'Tahtib' no es un folclore que utilizamos en bodas y cosas así. Es una parte de la historia egipcia", señala.

emp/pm/psr/iga