Ángel Carromero, de condenado en Cuba por homicidio a señalado por el presunto espionaje a Ayuso

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Las noticias de la presunta trama de espionaje perpetrada desde la dirección nacional del Partido Popular contra el hermano de Isabel Díaz Ayuso han supuesto la última bomba en la guerra interna del PP. Según desvelan ‘El Mundo’ y ‘El Confidencial’, desde Génova intentaron contratar a una empresa de detectives para encontrar trapos sucios en el entorno familiar de la presidenta de la Comunidad de Madrid. Ello ha desencadenado dos ruedas de prensa consecutivas, una de Ayuso, y otra de García Egea, en la que el PP ha saltado por los aires y se han lanzado los puñales en público.

Desde la Puerta del Sol apuntan a Ángel Carromero como el hombre que estaría detrás de la operación de espionaje. Aunque en los últimos tiempos se ha mantenido en un discreto segundo plano, se trata de una figura muy importante en el PP tanto de Madrid como a nivel nacional. Hasta este jueves por la tarde ostentaba el cargo de director general de la Coordinación de la Alcaldía en la capital. Decimos hasta esta tarde porque, salpicado por el escándalo, ha dimitido (o le han obligado a dimitir de manera fulminante) Hay que reseñar que Carromero mantiene vínculos directos con Teodoro García Egea y con Pablo Casado, de quien además es amigo personal. Su nombre tampoco es desconocido para la opinión pública y no solo en España.

Ángel Carromero, el señalado por el presunto espionaje a Isabel Díaz Ayuso. (Foto: Gerard Julien / AFP / Getty Images).
Ángel Carromero, el señalado por el presunto espionaje a Isabel Díaz Ayuso. (Foto: Gerard Julien / AFP / Getty Images).

Carromero saltó a los medios de comunicación internacionales en verano de 2012, cuando, siendo secretario general de Nuevas Generaciones, sufrió un accidente de tráfico en Cuba en el que murieron dos opositores y por el que fue condenado a cuatro años de prisión por homicidio imprudente.

El accidente ocurrió el 22 de julio de 2012. El entonces secretario general de Nuevas Generaciones se encontraba en Cuba para visitar a la disidencia y conducía un vehículo en el que también viajaban Aron Modig, dirigente de la Juventud Cristiano Demócrata de Suecia, y los opositores al régimen Oswaldo Payá y Harold Cepero. El auto chocó contra un árbol y los dos últimos resultaron muertos.

Ofelia Acevedo, viuda Oswaldo Payá, durante su funeral el 23 de julio de 2012. (Foto: Adalberto Roque / AFP / GettyImages).
Ofelia Acevedo, viuda Oswaldo Payá, durante su funeral el 23 de julio de 2012. (Foto: Adalberto Roque / AFP / GettyImages).

Tras su condena por homicidio imprudente, Carromero pasó seis meses en la cárcel cubana de Bayamo antes de que las autoridades del país caribeño le permitieran cumplir el resto de la pena en España. Aquí estuvo tres años en régimen de tercer grado en un centro de reinserción en el que solo tenía que dormir de lunes a jueves.

Por aquella época, Pablo Casado, entonces presidente de Nuevas Generaciones, y Esperanza Aguirre, que aún era presidenta de la Comunidad de Madrid, fueron sus grandes defensores. Esta última denunció la “injusticia cubana” y habló de “persecución”, teoría que mantuvo Carromero, quien aseguró que “no fue un accidente, sino una colisión. Nos sacaron de la carretera. Nos siguieron desde que llegamos”.

Después se supo que durante su viaje a Cuba no tenía carnet de conducir, ya que había perdido todos los puntos por numerosas multas de tráfico en España, incluidas tres por exceso de velocidad.

Ángel Carromero dejando el Tribunal Provincial de Bayamo, en Cuba, el 5 de octubre de 2012 tras una de las sesiones del juicio. (Foto: Adalberto Roque / AFP / GettyImages).
Ángel Carromero dejando el Tribunal Provincial de Bayamo, en Cuba, el 5 de octubre de 2012 tras una de las sesiones del juicio. (Foto: Adalberto Roque / AFP / GettyImages).

Antes de aquel episodio en Cuba, estuvo a punto de ser expulsado de Nuevas Generaciones por una serie de irregularidades cuando presidía esta organización en el distrito madrileño de Salamanca. Concretamente, se le acusó de falsificar 50 cambios de afiliación en su distrito para manipular el censo e influir en las elecciones locales del partido. Finalmente, su expediente de expulsión no se llevó a cabo.

En 2018 se vio envuelto en otra polémica cuando un afiliado denunció que no cumplía los requisitos de edad para presentarse a compromisario del partido por Nuevas Generaciones, tal y como pretendía. El límite son 30 años y Carromero tenía entonces 32.

Siempre cercano a la dirección nacional del PP, ejerció como asesor de Ana Botella en el Ayuntamiento de Madrid y de Esperanza Aguirre en la Comunidad. Su influencia aumentó con la llegada a la presidencia del partido de su amigo Casado y fue en 2019 cuando llegó al cargo de director general de la Coordinación de la Alcaldía en la capital.

Tras el escándalo del presunto espionaje a Ayuso, el alcalde de Madrid y portavoz nacional del PP, José Luis Martínez-Almeida, señaló que Carromero le había negado “absolutamente que haya hecho cualquier tipo de gestión para obtener información” de familiares de la presidenta de la Comunidad, pero que, en caso de apareciera alguna prueba, “será cesado de forma inmediata”. A las pocas horas, ya no está en el cargo.

Isabel Díaz Ayuso, Pablo Casado y José Luis Martínez-Almeida durante un acto en enero de 2022. (Foto: Jesus Hellin / Europa Press / Getty Images).
Isabel Díaz Ayuso, Pablo Casado y José Luis Martínez-Almeida durante un acto en enero de 2022. (Foto: Jesus Hellin / Europa Press / Getty Images).

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