Cómo una anemia puede destapar un cáncer

·5 min de lectura
(Foto: Espejo Público / Antena 3)
(Foto: Espejo Público / Antena 3)

En una entrevista con Fran Rivera para Espejo Público (Antena 3), el actor Antonio Resines ha recordado algunos de los episodios más duros de su vida como cuando le detectaron cáncer de colon después de que un médico que le curaba una mano le viera en los ojos que tenía anemia. Entonces le hicieron una colonoscopia y le dijeron que tenía cáncer, pero estaba muy localizado.

Una revelación que pone sobre la mesa un hecho incuestionable: que existen síntomas que pueden ser clave para detectar un cáncer. En efecto, tener anemia puede ser sinónimo de muchas enfermedades o simplemente una consecuencia de una baja cantidad de hierro o vitaminas.

“Cualquier cáncer puede dar anemia, porque en el fondo, esta célula tumoral genera moléculas tóxicas para la fábrica de la sangre”, explica Marcela Espinoza, internista y hematóloga de Clínica Dávila.

La anemia es una anormalidad en el tamaño, cantidad, forma o intensidad en color de los glóbulos rojos pertenecientes a la sangre. Si nuestro cuerpo no tiene un aporte suficiente de hierro para producir glóbulos rojos sanos con un índice normal de hemoglobina, estos no podrán trasladar todo el oxígeno que nuestro organismo necesita y empezaremos a sufrir los síntomas de la anemia.

Un simple análisis de sangre te permitirá conocer si tienes anemia. Es importante identificar el trastorno que la originó, para poder corregirlo y proporcionar un tratamiento adecuado. (Foto: Getty)
Un simple análisis de sangre te permitirá conocer si tienes anemia. Es importante identificar el trastorno que la originó, para poder corregirlo y proporcionar un tratamiento adecuado. (Foto: Getty)

Se suele detectar porque aparece fatiga o cansancio extremo y palidez, y también porque puede hacernos tener antojo por cosas concreta o extrañas como dulces, hielo o cal.

Sin embargo, estos síntomas pueden ser parte de cualquier tipo de anemia y no necesariamente producto de un cáncer. Por eso, es habitual que ante cuadros de cansancio crónico o malestar general sin motivos, los médicos pidan un simple análisis para saber si tienes anemia. En caso de confirmarse el diagnóstico no debe haber preocupación a menos que haya otros síntomas considerados como “de alarma”:

  • Sangrado al orinar.

  • Sangrado en las deposiciones.

  • Deposiciones negras o más oscuras de lo normal.

  • Tos con sangre.

  • Baja extrema de peso, de hasta un 10 por ciento en sólo seis meses.

  • Sudoración nocturna, al punto de tener que cambiarse de ropa.

  • Fiebre sin explicación, o sea, sin presencia de infecciones.

  • Dolores de huesos que no pasen con analgésicos, como el paracetamol.

Cualquiera de estos síntomas podría ser una posible señal de anemia por cáncer. Es importante señalar que, incluso las anemias provocadas por un problema grave, como el cáncer, pueden aparecer en una etapa temprana, cuando la anemia es bastante leve. Por lo que es importante estar atento (la anemia normalmente se presenta de forma lenta, con frecuencia durante semanas o meses), no pasarlo por alto y contárselo al médico.

El paso inicial es reposición de hierro en el organismo, mediante una alimentación equilibrada y rica en el mineral (carnes, lentejas, guisantes, pescado, hígado, yema de huevo, etc.). 

Tras una medición del nivel de anemia, tu médico puede recetar la toma de suplementos ricos en hierro para acumular reservas de este en el organismo, ya sea por vía oral o inyectados. Después de dos meses siguiendo un tratamiento rico en hierro, los niveles deberían normalizarse y no sentir los síntomas propios de esta patología.

A veces es el cáncer el que provoca la anemia, y no al revés

7 de cada 10 pacientes con tumores hematológicos y 6 de cada 10 con tumores sólidos presentan anemia por déficit de hierro en algún momento del curso de la enfermedad tal y como recoge el estudio ECAS ('European Cancer Anemia Survey'), que confirma la relación entre ambas patologías: anemia y cáncer.

Pero según señala la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), "no se puede hablar de una única causa de anemia en pacientes con cáncer. El déficit de hierro en los afectados por procesos oncológicos puede ser debido a cuestiones tan variadas como las pérdidas de sangre originadas por el propio tumor, carencias nutricionales, déficit de hierro, insuficiencia renal…".

Además, la anemia en pacientes con cáncer, según explica en este artículo el doctor José Andrés Moreno, oncólogo del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, "puede estar originada por el propio proceso de cáncer o por los tratamientos de quimio y radioterapia que reciben los pacientes".

En el origen de esta anemia intervienen, según manifiesta este especialista factores diversos como el acortamiento de la vida media de los hematíes, la disminución de la producción de hematíes por parte de la médula ósea o una movilización inadecuada del hierro desde los depósitos

En definitiva, los especialistas señalan que resulta extremadamente importante identificar las causas de la anemia en este tipo de pacientes para poder planificar un tratamiento personalizado, adaptado a las necesidades de cada enfermo, y que permita recuperar los niveles óptimos de hierro en sangre. Y los expertos justifican está extrema importancia porque la anemia no es solo una consecuencia del cáncer en sí mismo, sino que también es un importante factor pronóstico, influyendo en la supervivencia y en la respuesta tumoral. En estudios sobre tumores de cabeza y cuello, la mejoría fue incluso en la tasa de respuestas patológicas completas, en el control local de la enfermedad y en supervivencia. También ha resultado ser un factor pronóstico en cáncer colo-rectal, cáncer de pulmón, cáncer de ovario y cáncer renal. En cáncer de ovario y urotelial se ha evidenciado como un factor predictivo de fracaso.

Además, la Sociedad Española de Oncología Médica recuerda que diversas publicaciones revelan la necesidad de tener en cuenta la relación entre cáncer y anemia a la hora medir factores como la respuesta tumoral o la supervivencia del paciente afectado, sobre todo en localizaciones tumorales como el cáncer colorrectal, de pulmón, de ovario o de riñón.

Más historias que podrían interesarte:

España tiene un problema urgente con el cáncer de colon

Hormigueo en manos y pies: podrías tener anemia

El motivo desconocido por el que a algunos le entran ganas de comer tierra, arcilla o hielo

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente