Los factores de riesgo para el desarrollo de un carcinoma mamario como el de Ana Rosa

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La presentadora, de 65 años, ha anunciado que tiene un carcinoma en una mama y se retira para someterse a un
La presentadora, de 65 años, ha anunciado que tiene "un carcinoma en una mama" y se retira para someterse a un "intenso tratamiento". También ha aprovechado para hacer hincapié en la importancia de acudir a las revisiones médicas. Imagen de Telecinco/Mediaset vía Hola!

Ana Rosa Quintana empezaba hoy su programa anunciando que tiene "un carcinoma en un mama" y que se va a tomar un tiempo para centrarse en la recuperación y en su familia. Una noticia que ha caído como un jarro de agua y que ha dejado impactados a propios y extraños, provocando una ola de solidaridad en redes sociales en forma de mensajes de cariño y ánimo.

Según el grupo de Investigación en Cáncer de Mama (GEICAM), cada año en España más de 32.000 mujeres son diagnosticadas con este tumor conocido por los especialistas como carcinoma de mama, ya que se desarrolla a partir de un tejido de origen epitelial.

De hecho, 'carcinoma' es el nombre que se le da a cualquier cáncer que comience en células que recubren la superficie interna o externa de los tejidos, como los conductos mamarios. Las células cancerosas se originan en los conductos y después, pueden salir de ellos y multiplicarse en otros tejidos mamarios, o también pueden diseminarse, o formar metástasis, en otras partes del cuerpo.

Los carcinomas mamarios se pueden dividir en varios tipos en función de las características de las células de la mama a partir de las cuales se desarrolla y también, en función del grado de extensión de la enfermedad y de su evolución a lo largo del tiempo. 

Es decir, que al igual que la mayoría del resto de tumores, el carcinoma está formado por un grupo de células cancerígenas o malignas que se multiplican sin control y extenderse a otros órganos o tejidos vecinos o situados en zonas distantes del cuerpo.

Los tres tipos de tumores más frecuentes son:

  1. Carcinoma ductal “in situ” o carcinoma intraductal (CDIS), también conocido como carcinoma intraductal, abarca la inmensa mayoría de los casos (70-80 por ciento) y comienza en los tubos o conductos que llevan leche desde la mama hasta el pezón. Es la forma más incipiente del cáncer de mama, y a veces se le llama cáncer de mama en "estadio 0". La caracterísitica de este tipo de carcinoma es que lass células anormales no se diseminan fuera del conducto a otros tejidos de la mama. Además, se considera un factor de riesgo para otros tipos de cáncer de mama más invasivos.

  2. Carcinoma lobulillar invasivo o infiltrante (CLI). Es el segundo más habitual, representa entre el 5 y el 7 por ciento de los casos, y comienza en otra parte de las mamas llamadas 'lóbulos`', que son los que producen leche.

  3. Carcinoma ductal invasivo o infiltrante (CDI).

Existen otros tipos como el cáncer de mama inflamatorio, en el que la mama está caliente, enrojecida e hinchada, pero es un tipo de cáncer poco común.

Es importante señalar que las posibilidades de curación de los cánceres de mama que se detectan en su etapa inicial (in situ) son prácticamente del cien por cien, según la Asociación Española contra el cáncer (AECC). 

La realización de campañas de diagnóstico precoz ha hecho disminuir la mortalidad por esta enfermedad de forma significativa, sobre todo en la edad de mayor incidencia (por encima de los 50 años). Y la técnica más utilizada para tal fin es la mamografía ya que el carcinoma ductal in situ no presenta síntomas especiales y en la mayoría de las pacientes el diagnóstico es incidental, cuando se toma una biopsia de mama a causa de una lesión nodular palpable.

Por suerte, Ana Rosa lo ha cogido a tiempo y ha confirmado que "no hay metástasis". Y es que el carcinoma ductal in situ es la forma más temprana de cáncer de mama y a veces se le llama cáncer de mama en "estadio 0", y repetimos, detectar los cánceres de mama en su etapa inicial influye mucho en su 'curación'. 

La técnica más utilizada para tal fin es la mamografía, ya que el carcinoma ductal in situ no presenta síntomas especiales y en la mayoría de las pacientes el diagnóstico es incidental, cuando se toma una biopsia de mama a causa de una lesión nodular palpable o por el hallazgo mamográfico de microcalcificaciones. 

También se sospecha de carcinoma cuando hay secreción sanguinolenta por el pezón. Pero en todos los casos, la mamografía y el estudio de la muestra extraída son básicos para confirmar el diagnóstico.

Con las mamografías se pueden detectar diferentes alteraciones, siendo una de las de mayor interés las 'microcalcificaciones' -presentes en el 70 u 80 por ciento de las pacientes-, que corresponden a depósitos de calcio en los conductos mamarios que pueden ser heterogéneas y presentarse en cúmulos. La mayoría de las mujeres que tienen calcificaciones sospechosas no tienen cáncer. Cuando se asocian con el carcinoma ductal in situ, las microcalcificaciones son finas, lineales, ramificadas... En los casos en los que no se observan estas microcalcificaciones, la mamografía puede mostrar otros hallazgos como nódulos sólidos, masas mal definidas, distorsiones y asimetrías; estas lesiones no son palpables y son sugestivas de carcinoma in situ.

"Tanto el carcinoma ductal in situ como el carcinoma lobulillar in situ se consideran lesiones precursoras, no obligadas, del carcinoma de mama invasivo, ya que ambos pueden o no progresar hacia una forma más agresiva de tumor que se extiende por todo el tejido mamario", explican los expertos. De hecho, el riesgo de que este carcinoma, si no se trata, progrese a un carcinoma invasivo es de aproximadamente 30 por ciento, durante los 10 a 20 años posteriores al diagnóstico inicial.

La edad y una historia familiar de carcinoma de mama son los principales factores de riesgo para el desarrollo de este tipo de cáncer, pero también influye no tener hijos o presentar una edad avanzada al nacimiento del primer hijo.

Otros factores de riesgo del cáncer de mama son los siguientes:

  1. Presentar tejido de la mama que se ve denso en una mamografía. No obstante, la densidad de la mama es un factor de riesgo discutido. Algunos autores aseguran que las mujeres con densidad aumentada tienen más riesgo de desarrollar este tumor.

  2. Haber expuesto el tejido de la mama al estrógeno que produce el cuerpo en alguna de estas formas: menstruación a una edad temprana, edad avanzada en el momento de dar a luz por primera vez e inicio de la menopausia a una edad tardía.

  3. El riesgo también aumenta en mujeres sin hijos o con un hijo, o si la mujer tenía edad avanzada en el primer parto.

  4. Tomar hormonas, como estrógenos combinados con progestinas para los síntomas de la menopausia. Y es que algunos métodos anticonceptivos utilizan hormonas que pueden aumentar el riesgo de cáncer de mama. Cuéntale tus inquietudes al ginecólogo y sopesa todos los riesgos y beneficios para tomar la decisión correcta sobre el control de la natalidad o la terapia de reemplazo hormonal.

  5. Tener antecedentes familiares de cáncer de mama por parte de un pariente de primer grado (madre, hija o hermana) o tener antecedentes personales de enfermedad benigna (no cancerosa) de la mama. El cáncer de mama hereditario representa alrededor de 5 a 10 por ciento de todos los casos de cáncer de mama.

  6. Presentar cambios heredados en los genes BRCA1 o BRCA2, o en otros genes que aumentan el riesgo de cáncer de mama. Estas mujeres también tienen un aumento del riesgo de cáncer de ovario y, a veces, de otros cánceres. El riesgo de cáncer de mama también aumenta en los hombres con un gen mutado (cambiado) que se relaciona con el cáncer de mama.

  7. Haber recibido tratamiento con radioterapia dirigida a la mama o el tórax

  8. Tener hábitos de vida poco saludables como consumir alcohol.

  9. Tener un índice de masa corporal alto que indica obesidad.

  10. No amamantar. La lactancia reduce el riesgo de desarrollar cáncer de mama, especialmente si la has puesto en práctica durante un año o más.

Además, algunos tipos de infecciones virales, como el virus del papiloma humano (VPH), productos químicos específicos, y las quemaduras solares múltiples debido a la sobrexposición a la radiación ultravioleta del sol, pueden aumentar las posibilidades de sufrir algún tipo de cáncer de mama. 

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