"Próximo", el amor en tiempos de "skype" según el argentino Claudio Tolcachir

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De izda a dcha; Claudio Tolcachir, Lautaro Perotti y Santi Marín. EFE/C.Barrigós

Madrid, 26 nov (EFE).- Lautaro Perotti y Santi Marín son los protagonistas de lo nuevo que estrena el argentino Claudio Tolcachir en España, "Próximo", una historia de amor entre dos hombres que comparten escenario pero que no se tocan ni miran en toda la obra porque "están" a miles de kilómetros de distancia el uno del otro.

Estrenada hace dos años y medio en Buenos Aires, "Próximo", "el amor en los tiempos de las redes sociales", ha recorrido "el mundo" antes de recalar en el Teatro de la Abadia, donde se estrenará, como parte de la programación del Festival de Otoño, el próximo jueves.

Tolcachir, Perotti y Marín han explicado los ejes de una pieza, que empezaron a montar por "skype", a pesar de que al autor no le gusta -" a la ilusión de estar cercano le sigue la certeza de la lejanía"-, ya que cada uno estaba en un lugar del mundo y luego terminaron de escribir y ensayar en Buenos Aires: "es una obra de muchas manos".

De la obra, ha insistido en varias ocasiones el autor y director de "La familia Coleman", no se puede contar tampoco demasiado porque la sorpresa y la propia interpretación del público sobre la historia de la pareja son esenciales.

"Quiero que sea el espectador el que complete, el que llene el día, la noche y el pensamiento, por eso no he caído en la tentación de llenar el escenario de recursos multimedia", ha detallado.

Dos hombres desarrollan una historia de amor marcada por la lejanía física, y poco a poco cada uno se convierte en lo único que el otro tiene en el mundo.

La "herramienta" de la que disponen para comunicarse, es decir ordenador y móvil, son "falsos" y activan las ganas de jugar del espectador: "el teatro tiene que cultivar las capacidad de imaginar, crear el vacío para que el que lo ve pueda entrar y contemplarlo. Se produce un acto de fe", ha indicado.

"¿Qué pasa cuando hay una distancia como la que separa a Elian, un actor que vive en Madrid y es hijo de una familia muy importante, y a Pablo, un inmigrante argentino que vive en Australia? ¿Cómo es cuando hay ausencias, soledad e ilusión?", detalla.

Elian y Pablo no coinciden "en nada", porque sus horarios son completamente distintos, el clima en el que viven o el ambiente que les rodea y "cada segundo" se ponen de manifiesto "el miedo, el deseo, la incredulidad y la desconfianza".

Los actores, ha detallado Tolcachir, "tienen la tarea enorme" de hacer creíble la distancia que les rodea y no cruzar en ningún momento la mirada ni, justamente, "aproximarse" hasta tocarse.

"Lo que al principio era una gran dificultad se fue transformando en una virtud. No vernos nos permitió desarrollar otros sentidos. Es un viaje y una aventura", ha señalado Perotti.

Su compañero, el vallisoletano Santi Marín, ha coincidido en que es "muy difícil" no mirarse y no tocarse ni interactuar porque "justo" ese es el trabajo del actor.

"Al principio era muy desesperante pero hemos aprendido a trabajarlo estando muy despiertos, muy alerta y, a la vez, sin mecanizar la 'coreografía' que desarrollamos en el escenario", ha indicado Marín.

"Próximo" no contiene "ninguna moraleja" ni lo pretende pero sí interpela al espectador, porque la historia es "lo suficientemente contradictoria, ambigua y humana" como para que genere preguntas y el intento "de ponerse en el lugar del otro": "no intento convencer a nadie, sino conectar y descubrir", ha añadido Tolcachir.

Por Concha Barrigós