Amnistía, la palabra más temida en Irlanda del Norte

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Un polémico estatuto, propuesto por el Gobierno británico, busca dejar de judicializar a los responsables de delitos cometidos durante 'The Troubles', uno de los conflictos más sangrientos de la historia reciente en Europa. Las víctimas de todos los sectores se niegan a que sus muertos se conviertan en un número más.

Sharon McBride tenía 29 años y una hija de dos cuando fue asesinada con una bomba del Ejército Repúblicano Irlandés (IRA), cuando trabajaba un fin de semana en el restaurante de fish and chips de su familia, en Belfast, el 23 de octubre de 1993. Desde entonces, su esposo Alan ha buscado Justicia.

“Es inmoral”, dice “la idea de que puedes trazar una línea en la arena y esperar que las personas se olviden de lo que les pasó a sus seres queridos y no importa quién los mató si lealistas o republicanos”, señala Alan McBride.

Para él, no hay duda: el estatuto busca una amnistía para los asesinos de su esposa y para quienes cometieron delitos en ese pasado oscuro y doloroso conocido como 'The Troubles'.

Según el ministro para Irlanda del Norte, Brandon Lewis, se tienen registros de 3.500 asesinatos, la mayoría sin responsables. La policía está investigando 1.200 y “podría tardar hasta 20 años para esclarecerlos todos”.

Sandra Peake, la directora de Wave Trauma, que representa a familiares de víctimas de todos los sectores, afirma que la ley solo busca “amnistía” y se pregunta por qué “la vida” de quienes fueron asesinados en Irlanda del Norte “vale menos que la de alguien en Londres”.

“Es el Gobierno diciendo: 'lo que le pasó a tu amado ya no nos importa, ya no es de interés para el Estado'”, resalta Peake.

Por su parte, Grainne Teggart, la encargada de Amnistía Internacional en Irlanda del Norte, dijo a France 24 que están "profundamente preocupados por los planes para legislar, para eliminar los recursos legales relacionados con las violaciones de derechos humanos que ocurrieron durante The Troubles”.

Amnistía Internacional les ha pedido también a los diputados del Parlamento Británico que no aprueben ese estatuto por la violación a los derechos humanos que este significaría.

El conflicto reciente más sangriento en Europa

Las causas que originaron 'The Troubles' son muy difíciles de entender, incluso para quienes han dedicado años enteros a estudiarlos. En este conflicto se reúnen muchas complejidades: religión, nacionalismo, y sectarismo.

“Estallaron a fines de los 60 como resultado de la campaña de derechos civiles para los católicos, pero rápidamente descendió a una guerra terrorista que involucró al IRA, el Ejército Británico y los paramilitares lealistas y unionistas, que se oponían al IRA”, explicó a France 24 Liam Kennedy, autor del libro 'Who Was Responsible for The Troubles?'

Este tiene orígenes sectarios entre quienes quieren la unificación de la isla de Irlanda y quienes defienden la permanencia de Irlanda del Norte en el Reino Unido. Y agrega Kennedy a esta lista la “lucha constante del IRA por una Irlanda unida”.

Este conflicto se extendió durante tres décadas de imparable violencia, que dejó 3.500 muertos, 40.000 heridos y familias destrozadas.

Y tras más de 21 meses de negociaciones, el 10 de abril de 1998, un viernes santo, se anunció el acuerdo que trajo paz política a la zona, pero la integración entre comunidades sigue siendo un pendiente.

El acuerdo estableció también que el gobierno regional, así como la Asamblea de Irlanda del Norte, deben estar conformados por una coalición de unionistas y republicanos.

Recuperar y honrar la memoria

“No podemos ignorar el hecho de que el legado de 'The Troubles' continúa proyectando una larga sombra. El trauma se transmite de generación en generación”, dijo Lewis en el Parlamento.

El estatuto crearía el Organismo de Recuperación de Información, un tipo de Comisión de la Verdad, similar a la establecida en Sudáfrica, y que tendría como objetivo ayudar a las familias de las víctimas a esclarecer y encontrar la verdad sobre el crimen de su ser querido.

Este organismo, que operaría de forma independiente, tendría acceso completo a la información de las autoridades y agencias estatales e incluso podría solicitar declaraciones de personas.

“El problema aquí es que no hay un incentivo para que los soldados o los paramilitares del IRA o los lealistas, digan la verdad o den información”, señala Kennedy

Y añade que “en el caso de Sudáfrica, la información se proporcionó con la condición de que las personas que dieran testimonio no serían procesadas por nada de lo que admitieran”.

Otro elemento de la ley es fortalecer la historia oral para que las víctimas de todos los sectores hablen de sus experiencias personales durante el conflicto “para promover el entendimiento mutuo y la reconciliación tanto a corto como a largo plazo”, señala el Gobierno.

Además, tanto las universidades, con su aporte académico, como los museos de Irlanda del Norte deben contribuir a fortalecer esa historia oral.

Este proyecto de ley, que empezará su trámite en el Parlamento este otoño, ha logrado lo imposible: unir a los partidos antagónicos en su oposición a esta.

También ha levantado su voz de protesta el Gobierno irlandés.

“Aunque todos los partidos políticos están en contra, hay una opinión que es secreta: algunos están felices de trazar una línea con el pasado”, dijo Kennedy.

El Sinn Fein, considerado el brazo político del IRA, asegura que esta ley está diseñada para no imputar a miembros del Ejército o la Policía.

“Muchas víctimas están viendo sus peores temores hechos realidad en estas propuestas. El Gobierno está cerrando los caminos hacia la Justicia”, afirma Teggart.

¿Ley de punto final?

No importa con qué lado del conflicto se hable. Todos coinciden en que esta es una ley que crea amnistía para los autores de los crímenes. Esta cobijaría los delitos cometidos entre agosto de 1969 hasta el 10 de abril de 1998, cuando se firmó el acuerdo de paz.

Según el Gobierno, entre 2015 y 2021 solo nueve personas han sido acusadas por asesinatos y solo una ha sido condenada.

El avance casi inexistente en las investigaciones y la judicialización de los responsables, es, según el Gobierno, la principal razón para la ley.

“El sistema actual para abordar los eventos de ese período oscuro y difícil de nuestra historia nacional no está funcionando para nadie. El intenso enfoque en los procesos legales divisivos continúa abriendo brechas entre las comunidades”, afirmó Lewis.

Pero Sandra Peake, quien fue enfermera en el Royal Victoria Hospital de Belfast y estuvo “expuesta a la realidad 'The Troubles'”, considera lo contrario. Esta ley no ayudará a la reconciliación entre las comunidades. “A los sobrevivientes se les pedirá que renuncien a mucho”, resalta.

“Una amnistía es igual a una amnesia que tiene el efecto de olvidarnos de nuestros casos y sugerir que lo que sucedió no importa y, sin embargo, tenemos un conflicto que se cobró 3.500 vidas en un área bastante pequeña”.

Por su parte, Teggart resalta que “al perseguir un estatuto de limitaciones para poner a las fuerzas estatales y otros perpetradores por encima de la ley y más allá de la responsabilidad, el Gobierno está degradando la Justicia natural. La gente de Irlanda del Norte ha sido clara en su rechazo a una amnistía de facto”.

Durante las negociaciones del Brexit, la realidad de Irlanda del Norte empezó a ser más un poco más notoria, aunque fue invisible por años incluso para los propios británicos que siguen sorprendidos de que en su propio país esa realidad paralela exista.

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