Amanda Knox, de vuelta a Italia, entre miedo y rencor

Por Vincenzo PINTO
La estadounidense Amanda Knox durante una conferencia "Condenas injustificadas y populismo judicial" en Módena, Italia, el 15 de junio de 2019

De vuelta a Italia, la estadounidense Amanda Knox criticó el sábado a la justicia y a la prensa, de la que dijo haber sido víctima, al hablar con emoción y en público del caso por el que estuvo cuatro años en prisión.

Amanda Knox, que habló en un congreso sobre la justicia y los medios en Módena (norte), expresó también su "miedo", siempre presente, cuatro años después de ser absuelta del asesinato de su compañera de piso británica, Meredith Kercher, en 2007 en Italia, adonde regresó por primera vez desde que saliera de prisión.

"En verdad, tengo miedo de ser acosada, tengo miedo de caer en una trampa, y de que formulen nuevas acusaciones" dijo, ante los participantes en esta conferencia titulada "Condenas injustificadas y populismo judicial".

La joven estadounidense, ahora de 31 años, cuya historia apasionó a los medios anglosajones durante ocho años, aceptó participar en un foro de tres días dedicado a la relación entre la justicia y los medios.

"He vuelto porque tenía que hacerlo, porque hubo un tiempo en el que me sentí en casa en este bello país, y espero recuperar alguna vez esa sensación" explicó la joven, en un largo discurso, con la voz a menudo rota por la emoción.

"Sé que a pesar de mi absolución, sigo siendo un personaje controvertido en Italia. Sé que mucha gente piensa que soy mala" prosiguió la joven.

Knox fue procesada y condenada en 2009, pero en 2015, tras un largo proceso salpicado de sentencias contradictorias, fue absuelta definitivamente por un alto tribunal italiano. Pudo volver a Estados Unidos e intentar retomar su vida.

Atrás quedaron los cuatro años que pasó en una prisión italiana y un proceso que duró ocho y que culminó con su liberación y la de su novio de entonces, el italiano Raffaele Sollecito.

Knox siempre proclamó su inocencia por el brutal asesinato de la joven británica. El cuerpo semidesnudo de Kercher fue encontrado el 2 de noviembre de 2007 en su habitación del apartamento que ella y Knox compartían en Perugia. La joven de 21 años había sido apuñalada 47 veces y había sido degollada. La policía también encontró indicios de abusos sexuales.