Aluvión de renuncias ministeriales sacude al Gobierno argentino, tras derrota en primarias

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Alrededor de diez funcionarios del Gobierno del presidente argentino, Alberto Fernández, renunciaron este miércoles a sus cargos, incluidos al menos cinco ministros. El remesón en el gabinete se produce después de que el pasado domingo el oficialismo sufriera una contundente derrota en las elecciones primarias al Legislativo. Los escándalos en torno a la pandemia del Covid-19 y la fuerte crisis económica le pasan factura a la Administración de Fernández.

Una fractura sin precedentes en el Gobierno de Argentina. Luego de la derrota electoral sin paliativos del peronismo en los comicios primarios del pasado 12 de septiembre, al menos cinco ministros pusieron su renuncia a disposición del presidente Alberto Fernández, este miércoles.

Se trata de los ministros de Economía, Martín Guzmán; del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro; de Justicia, Martín Soria; de Ciencia y Tecnología, Roberto Salvarezza; de Medio Ambiente, Juan Cabandié y de Cultura, Tristán Bauer.

También dimitieron la titular del Programa de Atención Médica Integral (PAMI), Luana Volnovich, la directora de la Administración Nacional de Seguridad Social, Fernanda Raverta y la secretaria de Comercio Paula Español.

El titular de la cartera del Interior, el primero en renunciar y a quien siguió una cascada de dimisiones, aseguró que el objetivo es ayudar al oficialismo a avanzar hacia la contienda electoral de mitad de período y recuperar el apoyo de los votantes.

"Escuchando sus palabras del domingo por la noche, donde planteó la necesidad de interpretar el veredicto que ha expresado el pueblo argentino, he considerado que la mejor manera de colaborar con esa tarea es poniendo mi renuncia a su disposición", señaló en una carta distribuida a los medios de comunicación.

Justamente de Pedro fue uno de los altos funcionarios aliados con el ala "kirchnerista" más radical del Gobierno de centroizquierda de Alberto Fernández, quien ahora enfrenta una batalla para reconquistar a los votantes moderados antes de las elecciones para renovar parte del Legislativo, el próximo 14 de noviembre.

Tras la presentación de renuncias, el mandatario argentino convocó de urgencia a la Casa Rosada al resto de su gabinete para tratar de definir el futuro de la Administración.

Acusan a Cristina Fernández de intentar un “golpe de Estado”

Todas las renuncias provienen de políticos considerados del ala kirchnerista del peronismo, liderada por la exmandataria y actual vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner. La líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, denunció que las renuncias en masa son un intento de “golpe de Estado” por parte de la expresidenta.

“Un vicepresidente que vacía de poder al presidente está haciendo un golpe de Estado”, declaró Carrió.

Graciela Ocaña, diputada nacional de la coalición opositora, Juntos por el Cambio, apuntó a una pugna interna por el poder.

"En un país serio las renuncias son indeclinables. Dejen de lado el ajedrez interno. Se están matando por ver quién tiene el poder y en medio están los argentinos. No escucharon el grito de las urnas. La gente pide que solucionen sus problemas. ¡No generen una crisis institucional!", publicó Ocaña en su cuenta de Twitter.

Sin embargo, las decisiones que presionan a renovar el gabinete despertaron todo tipo de reacciones y hay quienes las respaldan.

“Felicitaciones a los funcionarios que pusieron su renuncia a disposición. Es momento de cambios fuertes de políticas, prácticas, privilegios, prioridades y personas”, afirmó Juan Grabois, dirigente del izquierdista Frente Patria Grande, pero que se ha mostrado crítico de la gestión de Alberto Fernández.

Las elecciones que hacen tambalear al Gobierno argentino

La crisis política estalló luego de que el oficialismo no superara la prueba de fuego en las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), del pasado domingo 12 de septiembre.

En ellas la coalición opositora Juntos por el Cambio, del expresidente Mauricio Macri, se impuso en casi todas las 23 provincias del país y en la ciudad capital, propinando una fuerte derrota a los representantes del oficialismo.

La derrota para el bloque oficialista Frente de Todos fue especialmente dolorosa en la provincia de Buenos Aires, la más poblada del país y bastión histórico del peronismo.

Esos comicios estuvieron destinados a definir los candidatos que se presentarán en las elecciones que en dos meses renovarán el Congreso.

En las próximas elecciones del 14 de noviembre están en juego 127 escaños de la Cámara de Diputados de un total de 257; así como 24 escaños de los 72 que conforman el Senado.

Si las tendencias de votación se mantienen, el oficialismo perdería la mayoría en el Senado.

Además, el oficialismo queda con un enorme desafío de mantener el control de la Cámara Baja, donde tiene una pequeña ventaja de unos cinco escaños sobre el principal partido de oposición.

Un revés en los próximos comicios legislativos dificultaría al Gobierno de Fernández la aprobación de sus proyectos de ley.

El jefe de gabinete, Santiago Cafiero, reconoció el traspié electoral y lo atribuyó al impacto de la pandemia y la prolongada cuarentena, una de las más extensas del mundo, que hundió aún más la economía del país.

Los ciudadanos también han expresado su descontento por los escándalos relacionados con la vacunación indiscriminada para allegados al Gobierno y el incumplimiento del aislamiento por parte del propio mandatario, luego de que se diera a conocer que el pasado julio Alberto Fernández y su esposa, Fabiola Yáñez, participaron en una celebración de cumpleaños sin medidas de bioseguridad.

Con AP, EFE y medios locales

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