Alto Comisionado: cerrar las escuelas sería terrible para los niños vulnerables

Agencia EFE
·6 min de lectura

Madrid, 15 nov (EFE).- El Alto Comisionado para la Pobreza Infantil, Ernesto Gasco, defiende que las escuelas abiertas son la mejor garantía de protección, al eliminar estigmas y permitir incluso que muchos menores pueden tener una alimentación adecuada: más del 27 % de los niños en España sufre pobreza.

En una entrevista con EFE, Gasco argumenta que "si no se hubiera podido hacer una educación presencial en este curso habría sido terrible para la infancia más vulnerable, porque la brecha y la desigualdad se hubieran agravado de tal manera que quizá sería imposible recuperar esa igualdad de oportunidades que es nuestro objetivo".

Responsable y coordinador en el Gobierno de la lucha contra la exclusión y la pobreza infantil, reclama "un pacto de país" para erradicar la marginalidad y la exclusión en la que viven 2,2 millones de niños, "de la que no son culpables", afirma. En España, la pobreza se hereda: quien ha nacido y crecido en la pobreza muy probablemente será pobre de adulto.

POBREZA SIN PAPELES

Gasco subraya las prestaciones diseñadas para acabar con la pobreza infantil severa, como el ingreso mínimo vital, pero recuerda que muchas familias quedan fuera de ellas porque los padres no se encuentran en situación regular en el país.

Propone para ellos que, mientras se mantenga la crisis social y económica generada por la pandemia de coronavirus, pueda acortarse el plazo de tres años en España exigidos para optar a un permiso de residencia.

La covid-19 ha golpeado con especial dureza a la economía marginal y muchas de las personas que están en las colas para recibir alimentos son personas extranjeras, la mayoría mujeres en situación irregular con hijos escolarizados.

Gasco recuerda que han jugado un papel esencial en el cuidado de nuestros mayores y niños durante años y en los momentos más complicados de la pandemia y ahora parte de ellos están desempleados.

"Estamos estudiando esas posibilidades, pero debería salir en un pacto de país; para que salgan bien estas cosas, debemos sumarnos todos y evitar que sea un elemento de confrontación continua".

ESCUELAS Y PARQUES SEGUROS

"El ir a los espacios escolares, el poder jugar y formarse con otros niños y niñas que no están en esas situaciones de tanta precariedad es bueno, porque hay otros modelos, otras formas y sobre todo para evitar el estigma y la brecha digital", argumenta Gasco para defender las escuelas abiertas.

Desde el Alto Comisionado se ha dirigido también estos meses a ayuntamientos y administraciones autonómicas para reclamar que se anularan algunas de las medidas decretadas, como el cierre de los parques infantiles, "un castigo a aquellos niños y niñas que menos recursos tienen", que viven en pisos de escasos metros y en ocasiones compartidos incluso con otras familias.

"Es sorprendente que en esta segunda ola estén abiertos centros comerciales y se cierren los parques, no hay ninguna razón científica que diga que son un peligro".

A su juicio, la educación es un factor fundamental para romper el círculo de la pobreza. Explica que los presupuestos para 2021 incluyen 60 millones más destinados a la lucha contra la pobreza infantil, pero destaca otras muchas partidas, como las destinadas a la educación digital, de 0 a 3 años o el incremento de becas.

La educación es también la llave para sacar de la exclusión a los menores migrantes que llegan solos a España y necesitan una capacitación profesional. "Cuando cumplen 18 años desaparece el tutelaje de la administración y queda mucho por hacer porque el desamparo es a veces grande".

Por ello pide que se creen "programas abiertos" que permitan a esos jóvenes entre los 18 y los 21 años continuar formándose y aprender un oficio con una subsistencia básica garantizada.

ALIANZA DE PAÍS

¿Cómo puede España dejar de estar en el triste medallero en la UE en tasa de pobreza infantil? Con una alianza de país, responde.

"Como alto comisionado me parece que es una indignidad como país, que con un desarrollo económico y social como el de España se esté en parámetros de pobreza infantil en el furgón de cola; me parece un fracaso de todos los gobiernos desde los años 90".

El reto que se ha marcado el Gobierno es reducir la tasa de pobreza infantil, superior al 27 % y solo superada por Rumanía y Bulgaria, hasta el 21 ó 22 % al final de legislatura, pero para conseguirlo hace un llamamiento a toda la sociedad.

"No estamos dirigiendo a bancos, empresas, sindicatos, agentes sociales... porque entre todos tenemos que hacer ese pacto que sume esfuerzos (...); es un problema estructural que debemos resolver entre todos, por dignidad y por nuestro futuro", asevera Gasco, con apuestas concretas por programas de capacitación e itinerarios laborales como vía para salir de la pobreza.

Está convencido de que los presidentes José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy lo intentaron, "pero los resultados son los que son, no eran políticas adecuadas para acabar con la lacra que es la pobreza infantil".

"Uno de cada cinco niños está en situación de pobreza enquistada y uno de cada cuatro en pobreza severa, así que la situación es preocupante".

PRESUPUESTOS Y NUEVOS PROYECTOS

Gasco defiende que los nuevos presupuestos implican "un cambio de filosofía con respecto a los de Montoro" y multiplican por tres las partidas de infancia, pero también cree necesario hacer "una reflexión conjunta" de cómo desarrollar "una nueva política fiscal que favorezcan a los que menos tienen".

"Estamos analizando junto a distintos ministerios -Hacienda, Seguridad Social y Derechos Sociales- cómo se pueden distribuir mejor las ayudas, como prestaciones por hijos, y destinarlas a las familias que más lo necesitan", apunta.

El Alto Comisionado recuerda que el Ingreso Mínimo Vital va a acabar con la pobreza severa: 200.000 niños van a tener recursos que no tenían, y alcanzará a 300.000 de pobreza moderada.

Sin embargo, reconoce que este ingreso no alcanza a dos grandes colectivos, muy marcados por la covid: familias con miembros trabajando e hijos que no llegan a fin de mes, y personas empleadas en la economía sumergida que realizan tareas sin regularizar, como el cuidado de mayores o limpieza.

"Hay que buscar una solución a medio y largo plazo, aunque en España son complejas porque las competencias están descentralizadas", se lamenta Gasco.

Aunque, también ve en ello una oportunidad y, tras muchos años como concejal en el Ayuntamiento de San Sebastián, subraya la capacidad de las entidades locales para dar respuesta a estas situaciones.

Va a formalizar un convenio con la FEMP para impulsar iniciativas como la tarjeta de alimentos, que permite a los usuarios hacer sus propias compras sin hacer cola en la puerta de una ONG, evitando el estigma.

(c) Agencia EFE