Alquiler de piscinas por horas: un planazo de pandemia y todo un negocio

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Una de las piscinas de la plataforma Swimmy. (Photo: Cortesía de Swimmy)
Una de las piscinas de la plataforma Swimmy. (Photo: Cortesía de Swimmy)

Agosto. Últimos coletazos de una intensa ola de calor y con termómetros que amenazan con volver a subir. Y un refrescante plan que no deja de sumar adeptos: alquilar una piscina por horas. A través de esta especie de Airbnb acuático, cada vez más españoles se animan a reservar piscinas de particulares privados durante medio día o un día entero, ya sea para remojarse con su círculo cercano o para celebrar cumpleaños o despedidas de solteros.

Basta echar un ojo a los datos de la plataforma Swimmy, que no es la única pero sí una de las más populares, con más de 450 piscinas repartidas por todas las comunidades autónomas y 180.000 usuarios dados de alta. Como apunta su directora de comunicación, Estefanía Leiva, estos días está batiendo sus propios récords con hasta 400 reservas en una jornada, cuando a principios de mes rondaban las 120.

Todo partió de una idea de Raphaëlle de Monteynard, una emprendedora francesa a quien se le ocurrió mientras disfrutaba de una tarde con sus amigos en una piscina. En la zona en la que estaba había muchos chalets y casas con una pero se dio cuenta de que muchas no las estaba utilizando nadie. Hizo un estudio de mercado con unos 400 propietarios, que dieron una respuesta muy positiva y se lanzó a convertirlo en negocio en 2017 en Francia.

“A España llegó en 2019, antes de la pandemia. El primer año funcionó fenomenal, pero la pandemia ha catapultado a Swimmy. Con las restricciones de movilidad, muchos optaron por este plan cerca de sus casas al aire libre en un lugar privado”, explica Leiva.

En su opinión además, se trata de un modelo de economía colaborativa que “ha llegado para quedarse” porque “la idea está calando”. Esta temporada se han lanzado también a la conquista de Estados Unidos, Italia y Alemania.

Una piscina de Swimmy ubicada en Madrid. (Photo: Cortesía de Swimmy)
Una piscina de Swimmy ubicada en Madrid. (Photo: Cortesía de Swimmy)

El precio lo pone el propietario y oscila entre 10 y 25 euros por persona; en el caso de Madrid ronda los 15 euros por medio día y 20 para un día completo.

En el catálogo de piscinas se puede encontrar de todo, desde algunos pequeños oasis en el centro de las ciudades, hasta enormes instalaciones en pueblos con hasta columpios o zona chill out. Muchos ofrecen otras comodidades, como wifi, y debido al coronavirus, “hay propietarios que incluso han construido un baño exterior”, apunta la portavoz de Swimmy.

En el caso de Madrid el precio ronda los 15 euros por medio día y 20 para un día completo

“El extra más solicitado es la barbacoa”, puntualiza Leiva. Aunque algunos usuarios alquilan las piscinas durante medio día, principalmente personas que viven en la ciudad y se escapan al final de su jornada intensiva, lo usual es ir a pasar el día entero y hacer barbacoa o una paella. “Hay propietarios que hasta ofrecen hacer un arrocito o un catering”, añade.

A Doris Arce, por ejemplo se le ocurrió, entre otras cosas, ofertar como suplementos cafés y helados a los visitantes de su piscina en Torrejón de la Calzada, en Madrid. Se muestra encantada de ser anfitriona y asegura que tiene clientes que repiten, e incluso alguno que acude a la de ella aunque tenga piscina comunitaria en su bloque.

Medidas anticovid

Antes de abrir su piscina a los demás, Arce sopesó los riesgos sanitarios para su familia, puesto que “iba a estar en contacto con mucha gente”, por lo que aplica el “máximo cuidado”.

Como detallan desde Swimmy, al principio de la temporada se envía una guía de buenas prácticas a los propietarios.“Ellos están superconcienciados, son los los primeros interesados en que todo salga bien. Aparte de que la piscina esté limpia, se hace hincapié en la desinfección de todo lo usado: tumbonas, servicios, barbacoa, utensilios...”, asegura Leiva.

Para ello, Doris Arce cuenta que se ha pertrechado con litros y litros de lejía y un popular desinfectante. Además, siempre que recibe a los visitantes se pone mascarilla y pone a su disposición gel hidroalcohólico. También ha adaptado algunos detalles, como poner papel de manos en el baño en lugar de toallas.

Una de las piscinas de la plataforma Swimmy. (Photo: Cortesía de Swimmy)
Una de las piscinas de la plataforma Swimmy. (Photo: Cortesía de Swimmy)

Negocio para el propietario

Arce se animó a alquilar su piscina tras ver un reportaje en televisión el verano pasado: “Me lancé y fenomenal”. Para ella ha sido un gran apoyo financiero que compatibiliza con su pequeña empresa de publicidad, cuyo negocio se vio afectado con el inicio de la pandemia. “Puedo generar ingresos desde casa sin descuidar mis obligaciones”.

Según Swimmy, los propietarios pueden rentabilizar sus piscinas ganando aproximadamente 1.200 euros en un mes y algunos de ellos han llegado a ingresar hasta 11.000 euros en una temporada. La plataforma les envía el justificante del total que han ganado para que lo puedan incorporar a su declaración de la Renta.

“En España y de cara a esta temporada 2021, esperamos multiplicar por tres las reservas respecto al 2020”, señala la compañía. “Desde el año pasado, la cifra de negocio se ha multiplicado por 8 y sigue creciendo”, añade.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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