Almodóvar saborea la gloria en los Goya

Por Álvaro VILLALOBOS
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Los ganadores de los premios españoles Goya del cine, entregados en Málaga, el 25 de enero de 2020

Mejor película, mejor dirección y mejor guión original. Con su testamento vital "Dolor y gloria", Pedro Almodóvar alcanzó el séptimo cielo este sábado en la gala de los Goya, que también coronaron como mejor actor a su alter ego, Antonio Banderas.

"Yo no concibo la vida sin seguir rodando", dijo un entregado Almodóvar, que a través de la actuación de Banderas, y con Penélope Cruz de madre, desnuda su sufrimiento, su arte y su infancia en "Dolor y gloria", merecedora en total de siete goyas.

"Tú me has entendido mejor que nadie", le dijo poco antes, igual de emocionado, un Antonio Banderas que ha trabajado en ocho producciones de Almodóvar y consiguió este sábado en su Málaga natal su primer Goya a mejor actor.

La noche fue redonda para el aclamado director manchego, que irá a los Óscar, el 9 de febrero, con dos nominaciones: mejor película internacional y mejor actor, para Banderas.

"Esta noche es una noche maravillosa", dijo el director junto a su equipo luciendo los siete galardones, concedidos a "la película que habla de un modo más directo de mi intimidad", según reconoció.

Es la cuarta vez que una película dirigida por Almodóvar gana el Goya a la mejor cinta, y la tercera ocasión en que él se impone como mejor director. La última vez fue en 2006 con "Volver".

No dejó así mucha opción a sus dos grandes competidores, sendas cintas sobre la contienda civil española de 1936-1939 y el franquismo: "Mientras dure la guerra", de Alejandro Amenábar (cinco estatuillas) y "La trinchera infinita", del trío de realizadores vascos Aitor Arregi, Jon Garaño y José Mari Goenaga, que se conformó con dos premios.

Entre estos dos estuvo el de mejor actriz para Belén Cuesta, quien da vida a la sufrida y paciente esposa de un disidente político que permaneció escondido en su propia casa más de tres décadas (Antonio de la Torre) para evitar represalias de la dictadura de Francisco Franco.

En la categoría de mejor película iberoamericana se consolidó aún más el dominio argentino con el triunfo de "La odisea de los giles", una tragicómica cinta de Sebastián Borensztein sobre el corralito argentino de 2001.

"Es una película que habla sobre la capacidad que tenemos las personas de afrontar la adversidad y salir adelante", dijo en la gala Matías Mosteirín, uno de los productores de esta cinta que coprotagonizan, entre otros, Ricardo Darín y su hijo el Chino.

En total, Argentina ha ganado en 18 de 33 ocasiones en esta categoría.

- Piden más financiación -

La gala, en el palacio de deportes Martín Carpena de Málaga, estuvo presentada por el dúo de cómicos Andreu Buenafuente y Silvia Abril.

A ella asistió el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, lo que muchos aprovecharon para pedir más ayudas públicas al cine español, empezando por Penélope Cruz, que pidió "cariño" para el sector, o el propio Almodóvar, quien sostuvo que el cine de autor "está en serias vías de extinción, y necesita la protección del Estado".

"Para muchos compañeros el glamour es un espejismo. El desempleo y la precariedad siguen siendo tozudos y crueles compañeros de viaje", dijo el presidente de la Academia española de Cine, Mariano Barroso.

"El cine español no tiene nada que envidiar al de Hollywood ni al de ningún otro país", abundó en la alfombra roja Natalia de Molina, una actriz emergente que actúa en "Adiós", una conmovedora historia de pobreza y narcotráfico.

La noche tuvo un sabor especial para el compositor Alberto Iglesias, colaborador de Almodóvar en 11 cintas. Se llevó la estatuilla a Mejor Música Original, y se consolidó como el más premiado en la historia de estos galardones, con 11 goyas en su carrera.

"A mí el cine de Almodóvar me ha hecho más libre", dijo Iglesias conmovido.

También muy especial fue el premio a la Mejor Actriz Revelación para Benedicta Sánchez, una mujer gallega de 84 años que conquistó al público con su humor y su emoción.

"Tengo que decir que la vida te da sorpresas", dijo en la gala esta mujer menuda y sonriente, que encarna a la madre de un pirómano en "Lo que arde", de Oliver Laxe.

El Goya de Honor fue para la actriz y cantante Pepa Flores, más conocida como Marisol, icono del cine español de los años 60 ("Marisol rumbo a Río", "Cabriola", etc) y retirada desde hace tres décadas de los platós. El galardón fue recogido por sus tres hijas.