Alimentación infantil ecológica para educar el paladar desde la niñez

Agencia EFE
·3 min de lectura

Madrid, 17 nov (EFE).- La alimentación ecológica en los niños se antoja clave para sustituir a las papillas y aperitivos cargados de azúcares, grasas y aromas artificiales que “los acostumbran muy pronto a unos sabores que no necesitan”, ha explicado a Efe el cofundador de la empresa emergente Smileat, Alberto Jiménez.

Esta empresa española ha detectado “el creciente interés de los consumidores por incorporar productos ecológicos a la cesta de la compra”, ya que “son percibidos como más beneficiosos para nuestra salud y la del planeta”, explica Jiménez.

Los compradores “cada vez son más exigentes y están mejor informados”, sobre todo “los padres millennials -aquellos nacidos en las dos últimas décadas del siglo XX-”, que representan “el 30 % de los consumidores de productos ecológicos”, según Jiménez.

Smileat, que nació hace cinco años con el objetivo de revolucionar el sector de la alimentación infantil, ya está presente en más de 3.500 puntos de venta en España y explota un nicho de mercado “en auge”-la alimentación infantil ecológica- que “no existía en España cuando lanzamos la iniciativa”.

Jiménez explica que "la cuota de mercado de la alimentación ecológica ha pasado del 13 al 18% dentro del sector de la alimentación infantil", un crecimiento "que puede estar relacionado con una mayor sensibilidad de los consumidores frente a la crisis sanitaria".

Dado que los padres millenials “cambian sus hábitos de consumo” al formar una familia, esta empresa ha puesto su enfoque en “la educación nutricional” a pesar de la tendencia de decrecimiento de la natalidad en España”.

Según su cofundador, la compañía "se posiciona como la primera marca española de alimentación infantil ecológica en España" por cuota de mercado.

Además, han experimentado un crecimiento en ventas "de casi un 190 % a través de su página web" debido a las restricciones a la movilidad por la covid-19”.

“Los niños de 6 meses”, que están empezando con la alimentación complementaria “y que a priori no están buscando ningún tipo de sabor porque no conocen ninguno”, no necesitan aperitivos repletos de “espesantes, colorantes, azúcar o sal añadida”, asegura Jiménez.

Su empresa aboga por “no ofrecer productos industriales llenos de ingredientes innecesarios cuando les podemos dar otras opciones basadas en maíz y aceite de oliva”, como los 'Smilitos', uno de los aperitivos infantiles de la compañía.

Jiménez ha subrayado que “si acostumbramos pronto a los niños a no vincular la comida con una explosión de sabor”, luego “será mucho más fácil educarlos en la alimentación ecológica” cuando crezcan.

Otra de las preocupaciones de Smileat era ofrecer envases sostenibles, ya que “de nada sirve vender un producto ecológico envuelto en plástico”.

Por esta razón, se han convertido en “la primera empresa de alimentación infantil que fabrica todos los envases de su gama de productos con envases 100% compostables o reciclables”, asegura Jiménez.

Además, en el interior del envase “todo es materia prima nacional” procedente de agricultores y ganaderos navarros, ya que “hacemos un esfuerzo para ofrecer ingredientes de cercanía y que así se quede todo en casa”.

“Compramos carne de mayor calidad para nuestros consumidores que la que yo puedo encontrar en mi nevera”, algo que “no se ve a simple vista”, pero que “sí se nota en el sabor y el olor cuando abres el tarro”, asegura Jiménez, quien ha recordado que “la carne bien producida también puede ser verde”.

Por Manuel Moncada

(c) Agencia EFE