Alemania puede extraditar a Puigdemont a España por malversación, no por rebelión

Por Deborah COLE
El expresidente catalán Carles Puigdemont, el 15 de mayo de 2018 en una rueda de prensa en Berlín

Un tribunal alemán dictaminó este jueves que el líder independentista catalán Carles Puigdemont puede ser extraditado a España pero solamente por supuesta malversación y no por el cargo más grave de rebelión.

La "extradición por la acusación de malversación de fondos públicos es admisible; una extradición por la acusación de rebelión no es admisible", indicó la corte superior regional de Schleswig-Holstein, precisando que recae en el fiscal organizar la entrega a las autoridades españolas y que el expresidente de Cataluña "es libre" hasta entonces.

Esta decisión cierra un capítulo en los procedimientos legales de la Unión Europea en torno a la extradición de Puigdemont reclamada por España.

El expresidente catalán aseguró que luchará "hasta el final" tras conocerse la decisión.

- Una 'victoria' para Puigdemont -

"Lucharemos hasta el final y ganaremos", tuiteó Puigdemont, celebrando que quede descartada la extradición por rebelión, la principal acusación del Tribunal Supremo español que lo reclama por su papel en el fallido intento de secesión de 2017.

"Hemos derrotado la principal mentira sostenida por el Estado. La justicia alemana niega que el referéndum del 1 de octubre fuera rebelión", celebró.

El presidente del gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, dijo por su parte en Bruselas que no comentaba las decisiones de justicia.

No obstante indicó que "lo importante en términos de la justicia española es que las personas involucradas en los hechos que ocurrieron en el último semestre del año 2017 tienen que ser juzgadas por parte de los tribunales españoles".

La decisión del tribunal asesta un golpe a los motivos presentados por España para reclamar su extradición, ya que impide un juicio por rebelión.

La corte parte además del principio de que el tribunal español "respetará" la decisión alemana y que no procesará al acusado por rebelión además de por corrupción.

Los jueces rechazaron asimismo los argumentos del independentista catalán que estimaba ser una víctima política y que por consecuente no se debía dar curso a su extradición.

Una acusación como esta "es aberrante", dijo el tribunal, recordando que el Estado español es "miembro de la comunidad de valores y del espacio jurídico de la Unión Europea".

España acusa a Puigdemont de rebelión y malversación de fondos por el referéndum de independencia ilegal organizado en 2017.

El catalán se refugió en Bélgica tras su destitución y desde ese país viajaba a otros de la UE para internacionalizar su combate. Fue detenido en marzo en el norte de Alemania cuando viajaba en coche de Finlandia a Bélgica.

La fiscalía alemana indicó que "decidirá pronto sobre la autorización de extraditar al acusado por malversación de fondos". Una portavoz de la oficina de la fiscalía describió este paso como ampliamente formal.

Los abogados de Puigdemont criticaron la decisión de la justicia alemana.

"Estamos convencidos de que Alemania no debe participar en la criminalización de un comportamiento democrático y que no debe inmiscuirse en querellas explosivas internas en España. Vamos a decidir pronto los próximos pasos", comentaron en un comunicado tres abogados alemanes del líder catalán.

En total 25 dirigentes separatistas catalanes fueron acusados por su papel en el intento de secesión de España el 27 de octubre, día en que el parlamento catalán votó una declaración unilateral de independencia.

Entre ellos, trece están acusados de rebelión. Nueve están en detención provisoria y cuatro huyeron al extranjero, como Carles Puigdemont.

- Tímidos pasos -

La caída del gobierno conservador español a principios de junio y la llegada de Sánchez dio una tímida esperanza para reanudar el diálogo entre independentistas en el poder en Cataluña y el gobierno español.

Impedido de asumir la presidencia catalana, Puigdemont designó a un sucesor en mayo, y así allanar el camino para poner fin a la crisis.

El miércoles, los últimos tres líderes independentistas que quedaban encarcelados cerca de Madrid por su participación en el intento de secesión llegaron a Cataluña, culminando el traslado aprobado días atrás por el gobierno español.

La semana pasada habían sido trasladados los seis primeros, entre ellos el exvicepresidente Oriol Junqueras y la expresidenta del Parlamento Carme Forcadell.

El traslado se aprobó días antes de la primera reunión oficial, el lunes, entre Pedro Sánchez y el presidente independentista catalán Quim Torra, en la que se comprometieron a seguir dialogando a pesar de sus notables discrepancias.