El parón de la Pascua baja la incidencia y acelera la vacunación en Alemania

Agencia EFE
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Berlín, 6 abr (EFE).- Alemania ofrecía este martes, primera jornada laboral tras la Semana Santa, un panorama alentador por el descenso de la incidencia y la aceleración de las vacunaciones, aunque sin contemplarse aún el fin del cierre de la vida pública.

El Instituto Robert Koch (RKI) de virología reportó un leve descenso de la incidencia -123 casos semanales por 100.000 habitantes, frente a los 138 con que se entró en la Pascua-. En las últimas 24 horas se notificaron 6.885 contagios y 90 víctimas mortales -la mitad que una semana atrás. Pero los datos son engañosos, advierte el RKI, puesto que en esta sucesión de festivos se realizaron menos test.

La Semana Santa, como en buena parte de Europa, se ha caracterizado por el parón. La vida pública -restauración, ocio, cultura y comercios no esenciales- está cerrada desde finales de 2020.

El turismo interior no está permitido, los viajes al extranjero están rigurosamente desaconsejados y regresar por vía área solo es posible previo test negativo. También hay restricciones para ingreso por carretera desde la mayoría de los países vecinos -a Polonia, Francia y República Checa se sumó hoy Países Bajos-.

Contrastaba con este contexto de mínima movilidad el acelerón de las vacunaciones. De pronto, se vieron colas en grandes centros destinados a administrar las vacunas. Desde el Viernes Santo se ofrecía a todo ciudadano a partir de los 60 años la posibilidad de recibir la de AstraZeneca sin tener que esperar a la notificación correspondiente por parte de las autoridades.

Esta medida sigue a la decisión de suspender la administración de esta vacuna a los menores de 60 años tras detectarse una treintena de casos de trombosis -principalmente, en mujeres jóvenes.

El gobierno de la canciller Angela Merkel y los poderes regionales optaron por reorganizar su campaña, lo que ha implicado esta oferta de vacunación rápida, previa cita exprés a través de una línea telefónica habilitada para este fin. En estos festivos, los grandes centros de vacunación -como los hangares de los antiguos aeropuertos de Tegel y Tempelhof, en Berlín- recibieron a miles de ciudadanos.

SIGUIENTE PASO, EL MÉDICO DE CABECERA

A esa oferta exprés, activada en estos festivos, siguió este martes la incorporación de los primeros médicos de cabecera en la vacunación. Participarán en la acción unas 35.000 consultas, aunque en su mayoría lo harán el lunes de la semana próxima, con el fin de las vacaciones escolares.

En esta primera semana, recibirán un contingente casi simbólico de dosis -unas 30, principalmente de BioNTech-Pfizer-. A partir de la siguiente se reforzarán los suministros y se extenderá la oferta a las de AstraZeneca para aquellos pacientes que a juicio del facultativo puedan recibirla sin riesgo para su salud.

En estos primeros meses, las vacunaciones se habían llevado a cabo principalmente en 430 centros distribuidos por el país o por equipos móviles en las residencias de ancianos.

El ministro de Sanidad, Jens Spahn, espera lograr que para principios de mayo un 20 % de la población haya recibido la primera dosis. El objetivo declarado del gobierno de Angela Merkel es que para final del verano -es decir, el 21 de septiembre- todo adulto que lo desee se haya podido vacunar.

Según datos del RKI, hasta el 5 de abril habían recibido al menos una dosis un 12,7 % de la población y la segunda un 5,5 % -10,5 millones y 4,5 millones de ciudadanos, respectivamente-.

SIGUIENTE DISENSO POLÍTICO

Mientras los ciudadanos dan muestran de ansiar el regreso a la normalidad, por encima de las dudas en torno a AstraZeneca, el estamento político sigue con los mismos disensos que antes del receso pascual.

El primer ministro del populoso "Land" de Renania del Norte-Westfalia y líder de la Unión Cristianodemócrata (CDU), Armin Laschet, propuso ayer una nueva reunión entre los poderes regionales y la canciller Merkel esta semana, en lugar de la cita prevista para el próximo lunes.

Laschet, que aspira a liderar el bloque conservador en las elecciones generales del próximo septiembre, ha seguido una línea más laxa que la canciller frente a las restricciones. Su colega de Baviera, Markus Söder, líder de la Unión Socialcristiana bávara (CSU) y su rival oficioso por la designación como candidato, sí sigue fielmente a Merkel -al menos, en lo que a las restricciones se refiere, aunque políticamente representa al ala derechista, frente al centrismo de Laschet.

Laschet acumula tropiezos y en la CSU hay presiones por acelerar la designación del candidato a suceder a Merkel en la Cancillería. Las prisas del primer ministro renano por volver a la senda de la canciller son evidentes. Hasta ahora, la mayoría de sus colegas prefieren esperar a la fecha marcada.

Gemma Casadevall

(c) Agencia EFE