AI denuncia la obstrucción de la justicia del Gobierno de Sri Lanka

Agencia EFE
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Colombo, 18 feb (EFE).- Amnistía Internacional (AI) acusó este jueves al Gobierno de Sri Lanka, bajo el mando de Gotabaya Rajapaksa como presidente y de su hermano Mahinda Rajapaksa como primer ministro, de arremeter contra las voces críticas y entorpecer la investigación de los crímenes cometidos durante la guerra civil.

Tras la llegada al poder del nuevo Gobierno en 2019 se ha establecido un "clima de miedo y censura" en la nación isleña, denunció la organización pro derechos humanos en un informe publicado hoy.

ATAQUES A VOCES CRÍTICAS Y MINORÍAS

Según AI, las autoridades esrilanquesas han "atacado a voces críticas con el Gobierno y a defensores de los derechos humanos" al tiempo que, en el contexto de la pandemia del coronavirus, han obtenido nuevos poderes.

En abril de 2020, la Policía anunció que se tomarían acciones legales contra los críticos de la respuesta a la COVID-19 del Gobierno bajo el pretexto de luchar contra la desinformación.

Tras un mes de confinamiento, 17 personas fueron arrestadas supuestamente por compartir noticias falsas y otras 53 por participar en protestas tras la relajación de las restricciones, detalla el informe.

El tratamiento de los grupos minoritarios, en una nación donde cerca del 70 % de la población profesa la fe budista, ha atraído también críticas tanto dentro como fuera del país.

Según la organización pro derechos humanos, las protestas pacíficas sobre la cremación obligatoria de fallecidos por coronavirus, criticada por minorías como los musulmanes, "sufrieron la represión de las agencias de inteligencia".

"Mientras tanto, eventos sancionados por el Estado continuaron mientras las reuniones vistas como críticas del Gobierno fueron prohibidas o dispersadas", concluyó AI.

TRABAS AL PROCESO DE RECONCILIACIÓN

La organización también ha denunciado "un patrón de ataques" contra los encargados de investigar violaciones de derechos humanos, así como de casos de desapariciones forzosas y asesinatos en la década en que Mahinda Rajapaksa gobernó el país (2005-2015).

Durante su mandato, bajo el que Gotabaya Rajapaksa fue secretario de Defensa, el Gobierno llevó a cabo en 2009 la ofensiva final contra la guerrilla de los Tigres de Liberación de la Patria Tamil (LTTE).

Aquella operación puso fin a casi tres décadas de guerra civil y causó la desaparición de al menos 23.000 personas, según las denuncias recibidas por la estatal Oficina de Personas Desaparecidas de Sri Lanka.

En un informe publicado a principios de este mes, la organización Human Rights Watch (HRW) denunció también que el Gobierno "ha reprimido a aquellos que buscan justicia por los abusos cometidos durante los 26 años de guerra civil".

"Las libertades democráticas fundamentales y la frágil reconciliación tras la guerra están en peligro", advirtió HRW.

En este clima de nueva represión, algunos familiares de víctimas de desapariciones forzosas sienten que el sistema judicial se encuentra bajo ataque por el clan Rajapaksa.

Así lo afirma Sandya Ekneligoda, cuyo marido, el periodista y dibujante Prageeth Ekneligoda, desapareció en 2010 sin dejar rastro.

"Con todo lo que está pasando, ¿cómo podemos tener confianza en que los jueces nos protegerán? Hemos luchado para obtener justicia en este país durante años, puede que ahora tengamos que buscarla fuera del país", explicó a Efe Ekneligoda.

El activista pro derechos humanos Ruki Fernando afirmó a Efe que el anterior Gobierno avanzó algo en el proceso de rendición de cuentas tras la guerra, pero ahora "todo ha sido revertido".

(c) Agencia EFE