Agradécele a la extinción de los dinosaurios que duermas de noche

La extinción masiva de los dinosaurios a causa del impacto de un asteroide hace 66 millones de años podría haber permitido los hábitos diurnos de los primates.

Alguna vez te has preguntado por qué somos seres diurnos, que evitamos la noche (salvo el fin de semana si eres joven) y aprovechamos la falta de luz para dormir? Bien, si nos atenemos a un nuevo trabajo científico publicado en Nature Ecology & Evolution por investigadores del University College de Londres, antes de la extinción de los dinosaurios, un buen número de especies de mamífero eran criaturas nocturnas. Así que si ahora empleas las noches para dormir, agradéceselo al meteorito que acabó con los reptiles dominantes hace 66 millones de años.

Los científicos hace tiempo que se preguntan si en tiempos de los dinosaurios, las especies de mamífero tenían hábitos nocturnos. Las dudas se basan en las múltiples señales que aún a día de hoy portan las especies vivas, por ejemplo la ausencia de fóvea en la retina de la mayoría de los mamíferos (excepto humanos y primates), un mecanismo que permite la visión más clara. Además, la forma del ojo de múltiples mamíferos favorece la sensibilidad a ambientes de luz baja en detrimento de la agudeza visual.

Por no mencionar lo evolucionado del sentido de olfato, el fino oído y la aparición de bigotes sensitivos que han desarrollado múltiples mamíferos, rasgos que según el estudio aparecieron “para compensar una insuficiente información visual”.

¿Por qué los mamíferos tenían hábitos de búho en aquellos tiempos? Podría ser que intentasen evitar ser devorados durante el día, que era el periodo en que los dinosaurios se mantenían activos. En ese caso, todos esos rasgos adaptativos habrían surgido a modo de salvavidas.

Sin embargo, las evidencias que respaldan esta idea son principalmente indirectas, tal y como señalan los autores de este estudio. Y tratar de determinar si las especies de mamífero que se extinguieron hace mucho tiempo eran nocturnas, basándose en el registro fósil, es poco menos que arriesgado. Después de todo, muchas especies actuales con hábitos diurnos posee una morfología craneal y ocular que recuerda a las de animales nocturnos.

Para intentar solucionar este misterio, un equipo internacional de investigadores ha comparado los patrones de actividad de 2.415 especies de diferentes de mamífero. Estos datos se obtuvieron consultando trabajos de investigación, guías de campo, y enciclopedias del comportamiento animal. La idea era determinar si los hábitos de actividad de estas especies les permitían dividirse en cinco patrones: nocturnos, diurnos, catemerales (activos tanto de día como de noche), crepusculares (activo solo al anochecer y amanecer) y ultradianos (activo en ciclos de unas pocas horas en cada ocasión).

Los investigadores se basaron solo en las tres primeras categorías, y ejecutaron un análisis sobre el árbol familiar de los mamíferos. Descubrieron que los ancestros de los mamíferos actuales eran probablemente nocturnos, y que además permanecieron siendo activos durante la noche hasta aproximadamente el momento en que se extinguieron los dinosaurios.

En palabras de los autores: “de media, nuestra evidencia sugiere que los mamíferos permanecieron nocturnos durante el Mesozoico” (la era que transcurrió entre hace 252 y 66 millones de años, conocida informalmente como la Edad de los Reptiles).

Además, su análisis muestra que el cambio de hábitos de algunas especies de mamíferos, que pasaron a ser activos durante el día, sucedió tras el evento de extinción. Los primeros mamíferos en ser estrictamente diurnos incluían a los simios primates, que surgieron hace entre 52 y 33 millones de años. Aunque los científicos no pueden decir que un evento causó el otro, el estudio aporta evidencias circunstanciales novedosas.

Me enteré leyendo L.A. Times.

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