La agonía de Doñana | Se seca el humedal más grande de Europa

El principal humedal de Europa se asfixia por la falta de agua. La última laguna de agua dulce de Doñana se ha secado. De un total de 3.000 registradas, se ha perdido por completo el 60 %, cubierto por vegetación terrestre. Hay animales que mueren al no encontrar dónde beber. Carmen Díaz, investigadora de la Estación Biológica de Doñana, lleva mucho tiempo alertando del peligro:

"Si esta dinámica de desecación tan larga persiste, que ya llevamos 10 años en este plan e incluso más, poco a poco vamos perdiendo esas especies tan singulares. O sea, en el fondo estamos secando Doñana y estamos empobreciendo su fauna y su vegetación, que como te digo es muy importante".

Aves migratorias

El enclave es un lugar de paso fundamental para las aves en su migración hacia el norte de Europa o hacia África, algunas de ellas en peligro de extinción. El último censo de aves invernantes ha sido de casi 88.000 ejemplares, cuando la media es de 470.000.

"Lo primero que se encuentran es que han realizado una gran parte de un viaje hacia un punto que no reúne esas condiciones tróficas, es decir, no es un sitio donde vayan a encontrar el alimento que estaban buscando y tendrán que encontrar un plan B. Ese plan B puede ser en zonas de Levante o en otras zonas del Mediterráneo, o bien retroceder en su viaje. Eso sobre todo significa menos probabilidad de sobrevivir", explica Carlos Dávila, coordinador SEO/BirdLife Doñana.

Agua para uso agrícola y humano

Además de la falta de lluvia, todas las fuentes consultadas subrayan que la extracción de agua para uso agrícola y humano es una causa directa del estado de este enclave catalogado como Reserva de la Biosfera y Patrimonio de la Humanidad.

"En 2021, la Justicia europea condenó a España por no proteger Doñana. Este año, la Comisión Europea podría interponer otra denuncia. La sequía, además, tiene efectos sobre la ganadería que se desarrolla en este parque natural", informa Carlos Marlasca, Euronews.

Evitar que los animales mueran de inanición

Aquí hay cuatro especies autóctonas de ganado ovino, bovino y equino. Los ganaderos han llegado a tener que gastar hasta 8.000 euros en un trimestre para evitar la muerte de los ejemplares por inanición.

"La marisma en Doñana, el ganado pasta en extensivo, con lo cual no se le echa de comer. ¿Qué es lo que ocurre que al no haber alimento? Al no haber pastos pues supone que le tengamos que aportar comida, tenemos que echarle pienso, paja y demás", cuenta Manuel Naranjo, presidente de la Cooperativa Ganadera de las Marismas de Hinojo.

Como las lagunas del norte de África

Los científicos que trabajan sobre Doñana insisten en que sin frenar la extracción de agua, retrasar el cambio climático o actuar para que haya reservas de agua artificiales, el pronóstico es claro, como explica Javier Bustamante, director de la ICTS, Infraestructuras Científicas y Técnicas Singulares) de la Reserva Biológica de Doñana:

"El humedal tenderá a cambiar hacia un humedal distinto al que conocemos hoy, tenderá a parecerse más a sistemas de lagunas en el norte de África, que es a lo que vamos a ir tendiendo a parecernos".

De las decisiones inmediatas de las administraciones depende que Doñana siga siendo una fuente de vida o que se convierta en un ecosistema empobrecido.