Ojalá el adiós de Sebastian Vettel sirva para ensalzar una figura eclipsada en España por la rabia

La rivalidad entre Sebastian Vettel y Fernando Alonso ha sido una de las más bonitas de la historia de la Fórmula 1
La rivalidad entre Sebastian Vettel y Fernando Alonso ha sido una de las más bonitas de la historia de la Fórmula 1 (Photo credit should read PHILIPPE LOPEZ/AFP/GettyImages)

El pasado 28 de julio Sebastian Vettel anunció su retirada de la Fórmula 1 cuando muy pocos se esperaban esta decisión. El piloto alemán encara este fin de semana su Gran Premio número 299, el que será su definitivo en el ‘Gran Circo’, al menos con un volante en las manos. Su adiós deja un vacío inmenso que en España no se ha valorado tanto por culpa de la rabia que supuso al romper el sueño de muchos aficionados españoles.

Porque claro, quién ha sido capaz de olvidar esos cuatro años en los que el teutón fue campeón del mundo justo por delante de Fernando Alonso en su época de Ferrari. En los años 2010 y 2012, el asturiano se quedó a las puertas de su tercera corona, pero el piloto entonces de Red Bull se interpuso en su camino. Ya no es el qué, sino el cómo: teniéndolo todo de cara en Abu Dabi 2010 o al borde de conseguir una quimera en Brasil 2012. Eso hizo que muchos aficionados acabaran hartos del alemán, e incluso alimentados por parte de la prensa nacional, se llegó a odiar a Sebastian.

Siempre se le han quitado muchos méritos a los cuatro campeonatos que logró Vettel con Red Bull entre los años 2010 y 2013 porque es cierto que su monoplaza era una obra maestra creada por Adrien Newey y nadie duda de que tenían el mejor coche de la parrilla. No obstante, eso no significa que cualquiera podía ganar y si no que se lo pregunten a Webber, que en ninguno de esos años fue subcampeón.

Vettel sigue siendo el piloto más joven en proclamarse campeón con 23 años, 4 meses y 11 días, otro récord que le quitó precisamente a Alonso. Hasta que no se lo robó Max Verstappen en 2016, ‘Seb’ fue el piloto más joven en ganar una carrera (Monza 2008, 21 años y 72 días) y, además, lo hizo con un Toro Rosso. Con 53 victorias, es el tercero con más en la historia, solo por detrás de Hamilton y Michael Schumacher; también es el tercero con más podios (122) después de estos mismos, y con 57 poles es el cuarto con más, después de Lewis, el ‘Kaiser’ y Ayrton Senna. Son unos números que reflejan el piloto que es, una leyenda. En 2013 tocó la cima ganando las últimas nueve carreras de forma consecutiva. A día de hoy nadie ha podido igualar esa racha y ya veremos cuando se rompe.

Red Bull Formula One driver Sebastian Vettel of Germany (front, R) celebrates with Red Bull team members including team principal Christian Horner (front, 2nd L) and technial chief Adrian Newey (front, 3rd L) after the Indian F1 Grand Prix at the Buddh International Circuit in Greater Noida, on the outskirts of New Delhi, October 27, 2013.
 Vettel roared into the record books as Formula One's youngest four-times world champion after winning the Indian Grand Prix for the third year in a row on Sunday. REUTERS/Anindito Mukherjee (INDIA  - Tags: SPORT MOTORSPORT F1)
Sebastian Vettel hace el gesto de tetracampeón del Mundo. El más joven de la historia en conseguirlo. Foto: REUTERS/Anindito Mukherjee.

Nadie duda de que tuviera una clara superioridad al conducir el Red Bull, pero el coche siempre ha jugado un papel determinante y no por ello los legados de los pilotos deben ser mancillados. Que se lo digan a Schumacher y su Ferrari o a Hamilton y a su Mercedes. Son binomios los que marcan la historia de este deporte. El problema es que el binomio Red Bull-Vettel se cargó al que estaba predestinado a ser una etapa icónica del deporte español, el Alonso-Ferrari. El objetivo era hacer historia y, a pesar de sus grandes triunfos, el recuerdo que queda de esos años es más bien doloroso.

La rabia hacia Vettel con el tiempo se ha ido diluyendo. Cuando fue el único capaz de darle guerra a los Mercedes y Hamilton los años 2017 y 2018 se empatizó más con su figura porque se veía en las mismas que se vio Alonso en su día. Al principio das guerra, pero el final era inevitable. Eso sí, no nos engañemos, parte de ese resquemor hacia el alemán no ha desaparecido y nunca lo hará. Solo hace falta ver las descalificaciones que sigue recibiendo a día de hoy a través de las redes sociales.

En su última etapa con Aston Martin ha pasado sin pena ni gloria. Ha sido más protagonista por sus buenas iniciativas fuera de pista que por sus carreras memorables. Algo que también no debemos cansarnos de aplaudir. Porque si algo ha sido Vettel estos dos últimos años es valiente. Muy pocos han defendido sus valores como lo ha hecho él. Gracias a ellos, su adió es más doloroso aún para los que amamos este deporte.

Llega pues el final de una de esas carreras deportivas que marcan un antes y un después de la Fórmula 1. Un miembro excelente de una generación histórica que ha marcado a muchos. Que no se le haya valorado como es debido por el rival contra quien luchaba es algo que no se puede controlar. Pero, como siempre, con el tiempo seremos capaces de entender la leyenda que ha sido Sebastian Vettel.

Vídeo | Sebastian Vettel ofrece una lección de lo que debería ser un deportista en la derrota

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