Adiós a los pavos reales en las calles de Miami

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Fotografía del 26 de enero donde se muestran unos pavos reales mientras caminan en una calle de Miami, Florida. EFE/ Ana Mengotti

Miami, 14 feb (EFE).- Los pavos reales que viven en las calles de Coconut Grove y otras zonas residenciales de Miami y que tanto sorprenden a los visitantes pronto estarán alojados en refugios si se cumple una norma que acaba de ser aprobada por la junta municipal de la ciudad.

"Mediante una votación unánime, la ciudad de Miami ha pasado la lectura final de la legislación que propuse para implementar el trato humano de los pavos reales y su reubicación en áreas problemáticas", escribió en Twitter el comisionado demócrata Ken Russell, quién impulsó esta normativa en octubre.

La intención es establecer un censo y promover un plan con la ayuda de la Universidad Internacional de Florida (FIU) para controlar la población de pavos reales en la ciudad de Miami de una forma "sana y humana".

Según los comisionados de la ciudad, se seguiría un plan similar al llevado a cabo por la ciudad Rancho Palos Verdes en California, que lidió con este mismo problema en 2015 y que estableció un refugio para el exceso de pavos reales donde estos pudieran vivir en cautividad y reproducirse sin molestar a los residentes.

La convivencia con estos bellos y ruidosos animales, de los que viene el verbo "pavonear", no es fácil, según han venido denunciado vecinos que sufren la sobrepoblación de estas aves.

Nadie sabe cuántos pavos reales sueltos hay pero está claro que son demasiados para muchos de los vecinos que venían su control desde hace años.

Es el caso de Bill Talbert, un vecino de la zona que se encontró los laterales de su automóvil completamente arañados por estos pájaros. Russell mostró una fotografía del vehículo este jueves para demostrar la necesidad de la norma que luego fue aprobada.

Los pavos reales, que no son una especia autóctona de Florida, son muy territoriales y al ver su reflejo en la carrocería de los vehículos creen que se trata de un rival y atacan con el pico y las garras.

Sin embargo, este no es el único problema para los residentes, ya que también pueden llegar a interrumpir el tráfico, defecan en los jardines y despiertan a los vecinos a altas horas de la madrugada con sus graznidos, especialmente en la época del apareamiento.

La normativa de Florida permite a los propietarios echar de su hogar a estos animales de una forma que no sean dañados físicamente, pero prohíbe dispararlos, atraparlos o matarlos.

Por ello, la ciudad se encargará de atrapar y recolocar a estas especies en un lugar especial, aunque por el momento no se ha especificado dónde se situará ni cuántos de estos pájaros de coloridos plumajes se llevarán hasta allí.