Acusado contó a los ertzainas que clavó cuchillo a su mujer y la dejó muerta

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Bilbao, 17 nov (EFE).- Bara N. acusado de asesinar en 2018 a su esposa, Maguette Mbeugou, narró de forma "voluntaria y espontánea" a agentes de la Ertzaintza durante su detención que "le clavó el cuchillo" y "la dejó en el suelo" y que entendía que ella "estaba muerta", según uno de los ertzainas intervinientes en el caso.

La Audiencia de Bizkaia ha acogido este miércoles la cuarta sesión del juicio por el asesinato a cuchilladas, el 24 de septiembre de 2018, de la senegalesa Mbeugou, de 25 años, en el domicilio familiar de la calle Ollerias, en Bilbao, delante de sus hijas de corta edad, quienes convivieron solas con el cuerpo sin vida de su madre durante más de un día.

En la sesión de esta mañana han prestado declaración varios agentes de la Ertzaintza que participaron en la detención del acusado, Bara N., de 39 años y origen senegalés, y en la investigación del caso.

Uno de ellos, que participó en la detención del acusado al día siguiente de los hechos en Mutriku (Gipuzkoa), adonde fue a casa de un amigo, ha contado que al acudir a la vivienda, tras facilitarles su morador las llaves de la misma, "se vio que una persona se descolgaba en la parte de atrás de la casa" y se procedió a su arresto.

En el momento de introducir al acusado en el vehículo policial para su traslado, ha continuado, "vimos que en el cuello tenía unos cortes y le preguntamos cómo se habían producido".

Entonces y "de forma voluntaria y espontánea nos empezó a narrar que había sido el día anterior, el día 24 sobre las seis de la mañana cuando se encontraba en su habitación con sus hijas y su mujer, al parecer, se abalanzó hacia él con un cuchillo con intención de agredirle y él se zafó de alguna forma, momento en el que le clavó el cuchillo y la dejó en el suelo".

De la conversación con el detenido, este "sí entendía que la mujer estaba muerta, que la había dejado muerta allí", ha afirmado.

La dejó "un día entero, hasta el día siguiente a las seis de la mañana, cuando se marchó del domicilio, dejando a las hijas allí y la puerta abierta", ha continuado su declaración.

El agente ha contado que posteriormente el acusado dijo que "había tirado los cuchillos a un contenedor" para dirigirse después a la estación de autobuses de Zabalburu con la intención de ir a Mutriku.

Según el ertzaina, las heridas del acusado en el cuello eran "bastante profundas", con sangre seca alrededor. El detenido también tenía restos de sangre en su vestimenta.

Otro de los agentes que ha declarado en el juicio ha contado que en el visionado de la grabación de una cámara de videovigilancia del Ayuntamiento de Bilbao en la zona de la calle Ollerias se ve pasar cerca de las seis y media de la mañana a un hombre de las características físicas del acusado portando dos bolsas "verdes y blancas tipo las de Mercadona".

El juicio continuará este jueves con el testimonio de médicos forenses, psicólogos y agentes de la Policía Científica.

(c) Agencia EFE

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