Acreedor ve difícil evitar un "default" de Argentina pero apuesta a negociación

Hans Humes, titular de uno de los grandes fondos acreedores de Argentina, cree que va a ser difícil evitar algún tipo de "default" del país sudamericano, a pocas horas de que venza el período de gracia para el pago de intereses por 500 millones de dólares.

Buenos Aires presentó un plan para reestructurar su deuda que pide tres años de gracia sin pagos, con un recorte del 62% sobre intereses y 5,4% del capital sobre una porción de unos 66.000 millones de dólares en bonos emitidos bajo legislación extranjera.

El plazo para adherir a la oferta ya fue extendido por el gobierno y vence ahora el viernes.

El consejero delegado del fondo Greylock ve "difícil evitar algún tipo de default".

"Pero es muy diferente si uno puede llegar con una forma de aliviar esta moratoria poco tiempo después de que se produzca", señaló en un coloquio virtual organizado por el centro de estudios Wilson Center de Washington.

El gobierno de Alberto Fernández buscaba evitar un nuevo default del país, tras una serie de moratorias de la deuda, la última de ellas en 2001 por 100.000 millones de dólares.

Humes ve posible que "haya suficiente flexibilidad del gobierno para llegar a un acuerdo que sea aceptable", pero admitió que "todavía hay que ver" qué pasa.

Humes es un avezado inversor que ha participado en otros procesos de reestructuración de deuda soberana de Argentina y en negociaciones en otros países como Grecia y Ecuador.

En estos ambientes crispados de la restructuración muchas veces ha usado su talante negociador como un embajador entre ambas partes.

El inversor señaló que a ninguna de las partes involucradas en el proceso les sirve una moratoria.

"Si hay un espacio para llegar a un compromiso de algún tipo, creo estaría en sintonía con el interés de todos. (...) Creo que los grandes acreedores entienden que encontrar una solución en este punto es por su propio interés", afirmó Humes.

- El FMI destaca "disposición" de ambas partes -

Este jueves el portavoz del Fondo Monetario Internacional (FMI) Gerry Rice reiteró que el organismo espera que se pueda alcanzar un acuerdo.

"Nos alienta la disposición de ambas partes a continuar las conversaciones para llegar a un acuerdo", afirmó el funcionario.

Argentina llega a la negociación después de encadenar dos años de recesión y con la curva de las materias primas en contra, con precios muy bajos para sus exportaciones.

Sumado a esta situación, el país está en cuarentena desde el 20 de marzo, con un acotado espacio fiscal para cualquier política de emergencia para la pandemia.

Pero tiene a su favor que negocia con el importante respaldo del Fondo, que admitió que considera el nivel de su deuda insostenible.

La deuda terminó en 2019 en el equivalente a 89,4% del PIB sumando 323.000 millones de dólares.

Este año el país enfrenta vencimientos por casi 26.000 millones de dólares con acreedores privados.

Para Humes, en momentos en que hay muchas incógnitas sobre el desarrollo de la pandemia del coronavirus que ha dejado más de 328.000 muertes en todo el mundo, hay que preguntarse sobre los potenciales "daños colaterales" de una moratoria desordenada de la deuda en Argentina.

"Yo detestaría que se produzca un default duro", concluyó.