Acciones cotidianas que se han convertido en lujos tras la inflación

La inflación continua por las nubes en España. El INE ha confirmado que el IPC sigue subiendo y batiendo récords. Los bolsillos de la mayoría de familias se resienten, los salarios no han subido en la misma proporción y las vacaciones de verano están pasando factura. Además, la vuelta al cole y a la rutina suponen unas partidas extras que las economías domésticas están lejos de poder asumir con normalidad. Pero ante la enorme escalada de precios… ¿dónde hemos decidido apretarnos el cinturón?

También de interés:

Friends having tapas at restaurant
Salir a comer o cenar empieza a ser un hábito que cada vez menos personas se pueden permitir. Foto: Getty Creative.

Contención del gasto en restaurantes

La subida de precios en los restaurantes ha sido progresiva durante el verano. Aunque su aumento se está produciendo a un ritmo menor que el IPC general, los datos que recoge el INE evidencian que salir a comer o cenar fuera es cada vez más caro. En concreto, los restaurantes comenzaron el verano subiendo sus precios un 5,5% en junio, seis décimas más que el mes anterior, para después modificar al alza sus cartas tanto en julio como en agosto, los meses más relevantes en cuanto a recepción de turistas.

Como recoge el INE, estos establecimientos subieron los precios un 6,1% en julio respecto al año anterior. En agosto, la subida fue del 6,3%, lo que refleja que la temporada alta y el incremento de demanda en hostelería también se ha traducido en un encarecimiento de los productos. Esto esta provocando que los restaurantes, a diferencia de otros comercios, estén notando una contención de gasto por parte de sus clientes, con una reducción significativa de los momentos en los que salen a comer fuera de casa.

De cara al otoño, los empresarios hosteleros ya prevén ver caer sus ventas, tras un verano en el que sí que han recuperado la facturación previa a la pandemia. No obstante, según la patronal, en los próximos meses las ventas de los bares y restaurantes españoles podrían caer hasta un 10% respecto al mismo periodo de 2019.

Ir al supermercado, mucho más caro

Ir al supermercado semanalmente también se está convirtiendo en un lujo que pocos pueden permitirse. Los productos alimenticios han subido tres décimas respecto al mes pasado, lo cual representa el incremento más alto desde el comienzo de la serie histórica, en enero de 1994, según informa el INE. Comprar leche es, ahora, un 25,6% más caro que el año pasado. Los aceites y grasas ocupan el segundo lugar entre los productos alimenticios que más han subido, con un 24% de incremento. En tercer lugar, se sitúan los huevos, que ahora cuestan un 22,4%; seguidos de los cereales y derivados, que suben en un 21,7% respecto a agosto de 2021.

La tecnología se enfría

La era tecnológica está cayendo en picado. Móviles, tabletas y ordenadores se venderán menos en 2022 que el año pasado, un retroceso que en el sector atribuyen por encima de cualquier otro factor a la subida de precios. Según datos de la consultora International Data Corporation (IDC), la venta global de teléfonos caerá un 6,5% antes de que acabe el presente año, para quedarse en 1.270 millones de dispositivos, y la de ordenadores se desplomará un 12,8%, con lo que la previsión se contrae a 305 millones de unidades, señalando como principales motivos "una inflación que rompe todos los registros, tensiones geopolíticas y otros desafíos macroeconómicos que han disminuido significativamente la demanda".

Laotracaradelamoneda

IDNet Noticias