Pedro Sánchez y Felipe VI despiertan reacciones opuestas durante el homenaje a Miguel Ángel Blanco en Ermua

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El rey Felipe VI y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, han presidido este domingo en Ermua el homenaje a las víctimas de terrorismo con motivo del 25 aniversario del secuestro y el asesinato del concejal del PP Miguel Ángel Blanco.

Un acto en el que ambos han elaborados sendos discursos en el pabellón deportivo de la localidad y tras el que tanto ellos como el resto de los presentes han hecho una ofrenda floral ante la escultura cedida en 2002 por el artista Agustín Ibarrola al pueblo de Ermua.

El primero en depositar una rosa ha sido el monarca, que ha sido muy aplaudido por los presentes y por los ciudadanos que se han concentrado para asistir al homenaje, que han gritado varios ”¡viva al rey!”.

Sin embargo, cuando ha llegado el turno del presidente del Gobierno, se han podido escuchar pitos y abucheos, así como gritos de ”¡fuera, fuera!”. Gritos que se han repetido cuando le ha tocado el turno a la presidenta del Congreso, la también socialista, Meritxell Batet.

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