Abu Mehdi Al Muhandis, el hombre de Irán en Bagdad

Por Maya GEBEILY
El jefe paramilitar iraquí Abu Mehdi Al Muhandis, el 31 de diciembre de 2019 en el funeral en Bagdad de unos paramilitares de Hashed Al Shaabi muertos en unos bombardeos estadounidenses

El jefe paramilitar iraquí Abu Mehdi Al Muhandis, que murió el viernes en un ataque estadounidense en Bagdad, era el hombre de Irán en Irak y enemigo número uno de Estados Unidos en ese país desde hacía décadas.

En plena noche, falleció junto a su amigo, el poderoso general iraní Qasem Soleimani, responsable de cuestiones iraquíes dentro de los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán.

Jamal Jaafar Ibrahimi, su verdadero nombre, era el número dos de Hashd Al Shaabi, una coalición paramilitar proiraní que forma parte del aparato de Estado iraquí.

Era conocido con el nombre de Al Muhandis (ingeniero en árabe).

La última vez que se le vio en público fue el pasado martes, en un funeral de 25 combatientes proiraníes que murieron en un ataque de la aviación estadounidense.

Luego el cortejo se dirigió hacia la embajada estadounidense en Bagdad, que fue asaltada a golpes de barras de hierro y arietes improvisados.

Abu Mehdi Al Muhandis era conocido por sus violentas críticas a Estados Unidos mucho antes de la invasión en 2003 y la posterior ocupación estadounidenses de Irak.

"Es el ejemplo perfecto de la manera en que Irán creó una red de tenientes en Irak", explica a la AFP Phillip Smyth, un especialistas de los grupos chiitas armados.

"Está relacionado con las principales redes de Irán en Irak. No hay equivalente, encarna perfectamente" estas relaciones, asegura el experto.

- "Enemigo empedernido" -

El hombre, de barba blanca, solía aparecer en público en traje o uniforme militar. Nació en 1953 en Basora, una inmensa ciudad petrolera del sur de Irak, en la frontera con Irán.

En los años 1980 Al Muhandis, que tiene la doble nacionalidad iraquí e iraní y habla farsi, luchó contra el dictador Sadam Huséin desde el otro lado de la frontera.

Entonces era un alto comandante de las brigadas Badr, unidades de combate iraquíes formadas en Irán para combatir en la guerra contra Irak (1980-1988).

En esa época estuvo acusado de estar implicado en los atentados de 1983 en Kuwait contra las embajadas de Francia y Estados Unidos. Incluso fue condenado a muerte en ausencia por esas explosiones.

En 2005 fue brevemente diputado en el parlamento de Irak en el marco del nuevo sistema que impuso Estados Unidos tras la muerte de Sadam Huséin.

Luego contribuyó a la creación en Irak de las brigadas Kataeb Hezbolá, una facción de Hashd al Shaabi que Washington considera responsable de una serie de ataques recientes con cohetes contra intereses estadounidenses en Irak.

En 2009, las brigadas de Hezbolá y Abu Mehdi Al Muhandis fueron inscritos en la lista estadounidense de "terroristas".

Estados Unidos acusa al comandante iraquí de mantener "redes de tráfico de armas" y de haber "participado en atentados contra las embajadas occidentales e intentos de asesinato en la región".

Según el especialista Michael Knights, es el "enemigo más empedernido de Estados Unidos", mucho más que el resto de las demás facciones proiraníes en Irak.

Aunque oficialmente es el número dos, ejercía como responsable operativo de la coalición y "trabajó asiduamente para convertir Hashd Al Shaabi en una organización que nunca estuvo totalmente controlada por el primer ministro o el liderazgo de las fuerzas regulares", según el experto.

Al Muhandis tenía la lealtad de los combatientes de Hashd así como importantes ingresos, gracias sobre todo al tráfico en Irak tras la caída en el país del grupo yihadista Estado Islámico (EI).

Según Knights, Abu Mehdi Al Muhandis era "el sistema nervioso central" de los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán.

Pero también era un hombre discreto. Solo rompió su silencio hace unos meses para acusar a Estados Unidos e Israel de ser responsables de ataques aéreos contra varias bases de Hashd.