Abengoa solicitará el rescate de la SEPI y los minoristas denuncian el "desangre" de la compañía

Estrategias de Inversión
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El batacazo de Abengoa A en el mercado español comenzó a aflorar en 2015 y ya en 2016 y 2019 se habilitaron para su rescate avales sobre la mayor parte de los activos de la empresa andaluza a través del "entramado de sociedades intermedias con sede en el paraíso fiscal de Luxemburgo, creadas para facilitar y ocultar todos estos movimientos en los planes de reestructuración", matizan los minoristas agrupados en la Sindicatura AbengoaShares.

Esta vez, coincidiendo con el día en el que la SEPI ha dado luz verde a la ayuda de Duro Felguera, el objetivo del rescate de la compañía sevillana es Abenewco para liquidar, de esta forma, la empresa cotizada, según informa Cinco Días. La entrada de la SEPI en la filial operativa de Abengoa es la única solución que ven desde el consejo de la compañía, su equipo asesor así como los acreedores, liderados por el Banco Santander, junto a Bankia, CaixaBank, Bankinter, KKR y Crédit Agricole. De esta manera se salvarían los activos aunque, el retraso en el rescate, firmado el 6 de agosto, ha evidenciado las necesidades económicas de la compañía cuya deuda (de Abenewco) el pasado julio ascendía a 466 millones.

En cuanto a la entrada de la SEPI, fondo de solvencia con potencial de 10.000 millones de euros dependiente del Ministerio de Hacienda, se espera que la empresa andaluza, a pesar de las limitaciones por normativa del fondo, plantee una fórmula que permita su intervención. En términos laborales, se encuentran en el punto de mira unos 14.000 puestos de trabajo, 3.000 de ellos.

Por su parte, según la Sindicatura AbengoaShares, la banca acreedora y los fondos buitre han forzado a la compañía a incluir comisiones desmesuradas, como los 138 millones de euros en concepto de “gastos de reestructuración” e intereses usureros de hasta el 18% en los planes de reestructuración de 2017 y 2019. Los minoristas aseguran que el plan de los acreedores es "desangrar" a Abengoa debido a unas condiciones que podrían considerarse como usureras, siendo ya unos 3.000 millones de euros los que la compañía ha tenido que pagar desde 2016 como gastos financieros.

Por otro lado, respecto al proceso de elección del administrador concursal de Abengoa, los interesados en ser designados como candidatos dispondrán hasta el 12 de marzo para presentar sus expresiones de interés en la CNMV, explica la empresa sevillana en un comunicado.

Hace apenas unos días, Estrategias de Inversión informaba sobre la solicitud de Abengoa, suspendida de cotización desde el pasado 14 de julio, del concurso voluntario de acreedores que abre varias posibilidades en el horizonte de la compañía. En el fondo de todo lo que subyacía es que alguno de los acreedores no quería que los accionistas minoritarios sindicados tuvieran representación en la matriz del grupo aunque, finalmente Abengoa y los acreedores solicitarán el rescate a la SEPI para salvar los activos.