El fallo discriminatorio de las escuelas de EEUU para detectar a los estudiantes superdotados y talentosos

·5 min de lectura
No todos los estudiantes tienen las mismas oportunidades para acceder a los servicios para alumnos superdotados y talentosos. JGI/Jamie Grill vía Getty Images
No todos los estudiantes tienen las mismas oportunidades para acceder a los servicios para alumnos superdotados y talentosos. JGI/Jamie Grill vía Getty Images

Marcia Gentry, Professor of Educational Studies; Director, Gifted Education Research and Resource Institute, Purdue University

Hace aproximadamente una década trabajé en un gran distrito escolar urbano para crear un programa para alumnos superdotados y talentosos que incluiría a todos los niños, independientemente de su raza o nivel de ingresos.

En ese distrito, era raro que identificaran a los niños afroamericanos y de familias pobres como candidatos para acceder a los servicios de educación para superdotados. Estos servicios implican el enriquecimiento ambiental, clases especiales y proyectos específicos destinados a ayudar a los estudiantes a sobresalir en aquellas áreas en las que muestren talentos y potencialidades excepcionales.

Visité una escuela que se encontraba cerca de una prestigiosa universidad en un vecindario exclusivo donde el 48 % de todos sus estudiantes recibieron servicios para alumnos superdotados y talentosos. Aproximadamente el 50 % eran blancos, el 22 % afroamericanos y el 12 % asiáticos. Solo unos pocos provenían de familias de bajos ingresos. Sin embargo, en otra escuela que visité situada a apenas 10 minutos en coche no se identificaron estudiantes talentosos. Esa escuela estaba ubicada en un barrio pobre. El 98 % de sus estudiantes eran afroamericanos y todos calificaban para recibir comidas gratuitas o a un precio reducido.

Tras revisar en detalle los datos nacionales sobre los escolares en programas educativos para superdotados, mis colegas y yo descubrimos que existen desigualdades como estas en todo el país y en la mayoría de los distritos escolares.

Boletín de calificaciones estatales

Primero, examinamos los datos del censo de la Oficina de Derechos Civiles correspondiente a los años 2000, 2012, 2014 y 2016 de los estudiantes superdotados de todas las escuelas públicas de Estados Unidos para ver cuántos alumnos asisten a escuelas que identifican a los jóvenes talentosos. Descubrimos que el 42 % de las escuelas públicas no identificaron a un solo estudiante.

En un segundo momento, buscamos patrones teniendo en cuenta la raza, etnia y nivel de ingresos en las escuelas que evalúan a los estudiantes y designan a algunos de ellos como superdotados y talentosos.

Cuando publicamos nuestros resultados en 2019 emitimos un boletín de calificación para todos los estados y el país en general. Dimos calificaciones reprobatorias a 17 estados porque menos del 60 % de sus escuelas públicas identificaron a algún estudiante como superdotado o talentoso. Otros seis estados obtuvieron una D.

Disparidades raciales y étnicas

Curiosamente, encontramos que los niños afroamericanos, asiáticos, blancos y latinos tenían la misma probabilidad de asistir a escuelas que identificaban a los estudiantes superdotados, aunque los estudiantes nativos americanos estaban sub representados. Por eso, determinamos que el acceso por sí mismo no explica por qué los estudiantes afroamericanos y latinos están sub representados en la educación para superdotados.

De hecho, considero que las desigualdades raciales son asombrosas.

Aproximadamente el 15 % de todos los estudiantes son afroamericanos, pero solo el 8,5 % de los alumnos identificados como superdotados y talentosos son afroamericanos. Aproximadamente el 27 % de los estudiantes son latinos, pero solo el 18 % de ellos son catalogados como superdotados y talentosos. Este patrón también se aplica a los estudiantes nativos americanos y nativos hawaianos.

Casi el 59 % de los estudiantes superdotados y talentosos son blancos, aunque solo el 48 % del total de alumnos son blancos. Los estudiantes asiáticos están representados de manera aún más desproporcionada: representan el 5 % de todos los estudiantes, pero solo el 10 % de los alumnos identificados como talentosos.

Además de los patrones raciales y étnicos, encontramos que la pobreza desempeña un papel esencial.

Las escuelas con un elevado nivel de pobreza tienen ligeramente más probabilidades de identificar a los estudiantes como superdotados. A pesar de ello, solo identificaron alrededor del 58 % de los estudiantes superdotados en comparación con las escuelas con un bajo nivel de pobreza, aquellas a las que asisten fundamentalmente niños más ricos.

A nivel nacional, solo el 8 % de los estudiantes que asisten a escuelas con un elevado nivel de pobreza fueron identificados como superdotados, mientras que en las escuelas con un bajo nivel de pobreza esa cifra alcanzó el 13,5 %.

Alumnos “perdidos”

En Estados Unidos se identificaron 3,3 millones de estudiantes superdotados y talentosos en el año escolar 2015-2016. Según nuestros hallazgos, estimamos que muchos más, otros 3,6 millones, deberían entrar en esa categoría.

Estos estudiantes no aparecen en los datos oficiales porque su centro no identifica a ningún alumno como superdotado y talentoso, asisten a una escuela con un elevado nivel de pobreza o son afroamericanos, latinos o pertenecen a otro grupo no identificado.

Por ejemplo, en 2016 solo 276 840 estudiantes afroamericanos fueron identificados como superdotados y talentosos. Estimamos que si los sistemas funcionaran correctamente ese número ascendería a 771 728 alumnos.

Solucionando el problema

Muchos estudiantes se benefician cuando reciben servicios para alumnos superdotados y talentosos en la escuela. Se sienten más motivados por aprender y es más probable que obtengan buenas calificaciones, a la vez que desarrollan habilidades sociales y emocionales positivas.

En investigaciones anteriores, mis colegas y yo descubrimos que los alumnos de grupos desatendidos que reciben servicios para estudiantes superdotados y talentosos en la escuela se benefician incluso más que sus compañeros de clase adinerados.

Una estrategia que pueden aplicar las escuelas para lograr que el proceso sea más equitativo consiste en permitir que los estudiantes califiquen para esos programas de diferentes maneras. Esto ayuda en la detección porque una sola prueba, en la que los estudiantes privilegiados pueden superar a los otros, no puede ser la única vía o la más importante para ser identificado como un estudiante superdotado y talentoso.

Creo que todas las escuelas deberían examinar los sistemas que aplican en la actualidad para identificar a los estudiantes con dones y talentos especiales con la mira puesta en la equidad. Si es necesario, deben redoblar sus esfuerzos para garantizar que los estudiantes de comunidades marginadas reciban una oportunidad justa, así como desarrollar programas para educar a esos alumnos, como finalmente logró hacer el distrito escolar al que orienté hace una década.

Este artículo fue publicado en inglés originalmente en The Conversation, un sitio de noticias sin fines de lucro dedicado a compartir ideas de expertos académicos.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

(VIDEO) Maestra mexicana colecta televisores para que sus alumnos puedan estudiar a distancia

"Si hay que elegir entre tecnología y un buen profesor, elijo a este último": las potentes reflexiones de Salman Khan, pionero de la transformación en la educación

“Escuelita” en favela de Venezuela cobija a niños sin clases por pandemia

Por primera vez los latinos en EEUU se sienten protagonistas: son más liberales y más sensibles a las desigualdades

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente