Año Nuevo sombrío en Irán, "sin pistachos" para Nowruz

Ahmad PARHIZI
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Apabullados por las sanciones estadounidenses y la pandemia, los iraníes se preparan para otro Nowruz sombrío, un desgarro todavía más doloroso para ellos ya que esta milenaria celebración del Año Nuevo es indivisible de su cultura.

En Irán, el año comienza con la primavera (boreal), y este sábado a las 13h 07min y 28seg comenzará el año 1400 del calendario heredado de la antigua Persia, deseándose "Nowruz mobarak" ("Feliz año nuevo").

Como de costumbre, Teherán ha vivido durante varios días al ritmo de enormes atascos causados por la premura por ir de tiendas antes de la festividad.

En el popular bazar Tadjriche (norte de Teherán), los clientes están allí, pero probablemente en menor número que otros años, y con otro espíritu.

Inclusive, Hadji Firuz, una figura folclórica cuyo baile y canciones anuncian el Año Nuevo, muestra un gesto irreconocible.

"La gente tiene mucho apego a (la) tradición (...), pero se conforma con comprar algo simbólico para el Año Nuevo: no tienen medios para pagar un sabzi polo (arroz con hierbas) con pescado", plato tradicional de Nowruz, comenta Mina, una enfermera de 48 años.

"No hay pistachos, pasteles ni frutas (para agasajar a las visitas] en el hogar. (Este año no habrá visitas) Solamente queremos celebrar nuestra tradición en casa", se lamenta.

- "Gran tristeza" -

Con más de 61.500 muertes por covid-19, de acuerdo con balances oficiales --considerados subestimados--, Irán es el país del Cercano y Oriente Medio más golpeado por la pandemia.

Ya en 2020, el Nowruz, tadicionalmente sinónimo de alegría y renovación, se frustró por el coronavirus y la oleada de sanciones económicas impuestas desde agosto de 2018 por el expresidente estadounidense Donald Trump.

Ante la permanente devaluación del rial, moneda nacional, lo que alimenta una inflación galopante, el descontento respecto al gobierno reformista moderado del presidente Hasan Rohani se manifiesta de manera abierta en las calles, faltando tres meses para las elecciones presidenciales.

"Para mí, los responsables de administrar al país no han trabajado y la situación se ha vuelto difícil para todos", señaló a la AFP Ali Saqafi, fisioterapeuta de 36 años.

A mediados de marzo, el Ministerio del Interior sostuvo que las consecuencias económicas del coronavirus eran "enormes", aseverando que "más de un millón" de personas perdieron sus empleos.

La crisis sanitaria ha agudizado la socioeconómica, fruto amargo de la recesión consecuencia de las sanciones de Trump.

En las redes sociales circulan imágenes que muestran largas colas, en Teherán y otras ciudades, ante comercios subvencionados por el Estado, donde la gente espera comprar pollo o carne congelada a precios reducidos.

"Con la proximidad de la festividad, el precio de las frutas y otros productos es muy elevado", reconoció a comienzos de marzo el líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei.

"Lamentablemente, las condiciones de vida de la población no son buenas actualmente, es una gran tristeza para nosotros", agregó.

- Desalentar desplazamientos -

"Esta mañana, vi largas colas para comprar alimentos, sobre todo", dijo a la AFP Farhad, artista de 44 años contactado por teléfono en Kermanshá (oeste).

"Las tiendas de artesanías y souvenirs están 'dormidas'", en tanto Nowruz es una ocasión para intercambiar regalos, afirmó.

Antes del covid-19, las dos semanas de vacaciones de Año Nuevo lanzaron al país a las carreteras, para reuniones familiares o entre amigos, o viajes turísticos.

Pese a la situación sanitaria, las autoridades no han prohibido los desplazamientos en el país como en 2020, pero intentan desalentarlos y algunas "zonas rojas" están 'de facto' bajo cuarentena.

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