9 secretos de Tamara Falcó: de su mote a por qué no se metió a monja

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Tamara Falcó, en un momento del documental. (Photo: AMAZON PRIME VIDEO)
Tamara Falcó, en un momento del documental. (Photo: AMAZON PRIME VIDEO)

Isabel Preysler piensa que su hija Tamara Falcó es demasiado joven para que le dediquen un documental, aunque su retoño tiene ya 39 años. ”¡Pero si le han hecho a la princesa Leonor!”, rebate con desparpajo la marquesa de Griñón, haciendo reír a su madre. Así comienza el documental que le ha dedicado a la socialité y ganadora de MasterChefproducido por ¡Hola! y que ya está disponible en Amazon Prime Video.

Su madre, el diseñador Juan Avellaneda, la periodista Paloma García-Pelayo, su primo Álvaro Castillejo, el Padre Ángel o algunas de sus amigas más íntimas participan en la producción, en la que la propia Tamara desvela algunos detalles desconocidos sobre ella.

El mote que odiaba

Como resume García-Pelayo, Tamara Falcó fue la cuarta hija de Isabel Preysler, la única que tuvo con Carlos Falcó, pero tiene hasta ocho hermanastros. “Crean aquí una especie de Brady Bunch con los hijos de cada uno y me tienen a mí”, en palabras de la protagonista.

“De pequeña mi hermano Enrique me hacía rabiar muchísmo. Me llamaba Maruca. Me ponía histérica, me parecía horrible, me recordaba a cucaracha o algo así”, confiesa.

Con el hermano con el que tenía más feeling era con Julio: “Me quería casar con él. Me llevé una decepción tremenda cuando me enteré de que el papa había prohibido que se casaran hermanos”.

Sobre ‘tío Julio’

Su relación con Julio Iglesias la califica como “muy buena”: “Siempre ha sido supercariñoso”. Entre risas, recuerda cuando una vez la cogió en brazos y le dijo: ”¡Es que casi podías haber sido hija mía!”.

Sobre ‘tío Miguel’

Sobre Miguel Boyer, piensa que con su carácter “cambió y se enriqueció” con la llegada de él a su vida. Como no sabía cómo llamarle, fue su madre quien le propuso ‘tío Miguel’: “Al parecer en Filipinas se llama todo el mundo tío”.

“Me acuerdo de que estábamos en este cuarto [en el documental visita la casa de su infancia] cuando mami abrió la puerta y nos dijo ‘Niños, nos hemos casado’. Chabeli, que es super dormilona, dijo ’Mami, muy bien, pero cierra la puerta”, rememora.

Los recuerdos de su madre

En palabras de Isabel Preysler, Tamara era una niña muy divertida, que se ganaba el cariño de todos. “A veces venía donde los mayores y se metía en las conversaciones nuestras y era muy graciosa”, añade.

También desvela que Tamara pasaba mucho tiempo viendo cómo se maquillaba. Un día le dejó lo hiciera ella misma y se quedó asombradísima del perfecto maquillaje que se hizo... con solo cinco años: “Era yo en pequeñita”.

Su vocación

Aunque en un inicio “no sabía qué quería ser de mayor”, cuando hizo unas prácticas en Inditex tuvo claro que quería trabajar en moda. Se formó en Italia e hizo un máster especializado.

Sobre Vargas Llosa

“Mario empezó a aparecer por casa y eso me dejó un poco mosca”, apunta sobre el premio Nobel, actual pareja de su madre. “En la vida de mi madre ha sido una bendición”, añade. “La hace vivir, la hace sonreír, la saca de su zona de confort”.

Sobre su fe

Aunque de pequeña no entendía por qué su abuela les regalaba misas a su hermana y a ella, ahora entiende su “valor”. Cuando su padre se separó de Fátima de la Cierva, le pidió que fuera un tiempo al campo con él. Como no tenía “ni wifi ni nada”, se fue a por lectura. En La Casa del Libro se encontró con una Biblia didáctica con una foto de una palmera: “Tamara quiere decir palmera y me puse a hojearla”. Y ahí empezó su conversión.

Se llegó a plantear entrar en un convento. Le decían que “iba a sentir algo superfuerte”, pero no fue así y no le pareció que ese fuera su sitio. Además, coincidió con que su ‘tío Miguel’ cayó enfermo y otras circunstancias por las que no le pareció adecuado meterse a monja.

La muerte de su padre

Según cuenta, aún tiene el mensaje que Carlos Falcó, marqués de Griñón, le envió cuando se contagió de covid-19, enfermedad por la que acabó falleciendo: “Decía que la Seguridad Social era la pera, que tenía una habitación fenomenal y que le habían traído unos sandwichitos buenísimos”. “De ninguna forma nos esperábamos lo que iba a suceder más tarde. Ha sido espantoso. Duró cinco días”, recuerda antes de emocionarse.

Sobre su novio

Falcó, que tiene una relación con Íñigo Onieva, se confiesa feliz. Cuando empezaron, le decían ‘este también se te va a ir’ y sus amigos le enviaron a él un meme: ”Él tiene la suficiente personalidad para que no le afecte”.

“Un amigo nos lo describió así: como que yo a él le aportaba paz y él me aportaba la parte divertida que a lo mejor me hacía falta”, condensa.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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