8 años y 8 meses: el tiempo que las víctimas de violencia de género tardan en denunciar a su agresor

8 años y 8 meses: el tiempo que las víctimas de violencia de género tardan en denunciar a su agresor

Ana Bella tiene 4 hijos y es la creadora de la asociación que lleva su propio nombre. A principios de la década de los 2000, antes de la creación de la ley 906 de 2004 en relación con el delito de violencia intrafamiliar o de la creación del número de teléfono 016 en 2007; puso su primera denuncia por violencia de género contra su marido. Ella tardó 11 años en poner dicha denuncia; un largo periodo en el que tuvo que hacer frente a la violencia psicológica, las agresiones físicas hacia ella y su familia y todos los estigmas que la sociedad impone a las víctimas. Según un estudio de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género realizado por la Fundación Igual a Igual, las mujeres víctimas de esta realidad tardan 8 años y 8 meses en expresar su situación.

Tenía 29 años y vivía en una cárcel mental

Este estudio afirma que el punto de inflexión que hace que una víctima de violencia de género quiera denunciar a su agresor surge en un 54 % por el grave daño psicológico, en un 41 % por el daño causado por la última agresión; y en un 30 % en el momento en el que los hijos/as son conscientes de la violencia doméstica. Para Ana, el punto de inflexión llegó cuando la situación pasó a ser una cuestión de “vida o muerte”. “Desde la asociación, siempre recomendamos a las víctimas que cuando abandonen al agresor no se lo digan, porque es entonces cuando nos matan”, explica Bella.

Ana también considera que la intervención de las personas cercanas a las víctimas es crucial para salir de ese escenario. Las estadísticas de Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género muestran que solo el 0,4 % de las denuncias son llevadas a cabo directamente por familiares. Ana explica que en muchos casos, cuando la víctima vuelve con su agresor, la familia y sus seres cercanos le dan un escarmiento por la frustración de la situación. “Hay que hacer todo lo contrario, siempre hay que abrirle los brazos a una mujer maltratada, porque el apoyo por parte de los seres queridos hace que el tiempo de reacción contra el agresor sea más corto”.

Es el único delito donde las víctimas no queremos venganza de los criminales

Las circunstancias personales son elementos que influyen en la tardanza a la hora de denunciar. Al igual que el 64 % de las víctimas de violencia machista, Ana Bellas dependía económicamente de su agresor. El primer intento de Ana de salir adelante fue una llamada a un número de ayuda para preguntar si era posible divorciarse de su marido aunque él no quisiera. Para ello, la jurista le explicó que tenía que acudir a una entrevista, pero esta reconoce que no era capaz de salir a la calle sin que su marido lo supiera: “Tenía 29 años y vivía en una cárcel mental”.

“Cuando hablé por primera vez con una asesora jurídica, yo trabajaba con él, no tenía un sueldo y él controlaba mi vida”, afirma Ana. Ana también habla de otro factor que afecta al 36 % de las afectadas, que es “no reconocerse como víctima”: “Yo recuerdo ver noticias de mujeres asesinadas y preguntarme por qué esa mujer no había huido antes, sin darme cuenta de que yo era una de ellas”. Además, un 32 % de las encuestadas para el estudio aseguraron sentirse culpables y responsables de la situación, y un 29 % declararon sentir pena por el agresor. "Es el único delito donde las víctimas no queremos venganza de los criminales", admite Ana.

M. Cruz Díaz de Terán Velasco, profesora titular de Filosofía del Derecho y experta en estudios sobre las mujeres en la Universidad de Navarra, también opina que si muchas víctimas tardan en denunciar es porque piensan que carecen de garantías. “Las leyes y las garantías sociales son decisivas para decidir si denunciar o no”, explica la experta. Esta aclara que el futuro de sus hijos o la falta de recursos tras abandonar al agresor son algunas de las dudas más frecuentes entre las víctimas. El estudio de la Delegación del Gobierno muestra que el 15 % tardaron en denunciar porque pensaban que nadie las podía ayudar.

Lo sorprendente es la gran falta de respeto y reconocimiento por parte de los chicos al trabajo en el hogar y a las labores que ellos le atribuyen a la mujer

La profesora Díaz de Terán Velasco está llevando a cabo un estudio junto con la Confederación Española de Centros de Enseñanza (CEFE) y la universidad de Navarra sobre los factores protectores y de riesgo en la “competencia para la vida en igualdad”. Un total de tres mil seiscientos sesenta y cinco estudiantes de la ESO pertenecientes a treinta y tres centros educativos de las regiones de Galicia, Madrid y Andalucía participaron en el estudio. Tras ver los resultados, la experta en estudios sobre las mujeres reconoce: “Lo sorprendente del estudio era la gran falta de respeto y reconocimiento por parte de los chicos al trabajo en el hogar y a las labores que ellos le atribuyen a la mujer”.

La violencia de género es un problema que afecta a centenares de miles de mujeres en toda Europa. Solo en España se registraron 162 848 denuncias por violencia de género en 2021 y en lo que llevamos de año 38 mujeres han sido asesinadas por sus parejas. La experta afirma el asunto es grave, ya que el problema de la violencia machista es tan profundo que está asentado en la educación y en la cultura de la sociedad; y hasta que eso no cambio no habrá una solución.