5 formas de saber si alguien miente

POR: Sara Murphy-. ¿Quieres saber si alguien te está diciendo la verdad? ¿Temes que tu hijo o tu hija te estén minitiendo sobre lo que hicieron el viernes por la noche? ¿No termina de convencerte la excusa que puso tu amigo para faltar a la cena que organizaste la otra noche? ¿Tienes dudas sobre si tu marido o esposa estaban realmente trabajando hasta tarde la noche anterior? Primer paso: mira sus manos.

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Desenmascara a los mentirosos con estos cinco indicios reveladores (Foto: Getty Images).

Investigadores de la Universidad de Michigan estudiaron videoclips grabados en audiencias de casos judiciales en un intento por identificar el lenguaje y los gestos empleados por la gente cuando no dice la verdad. Entre otras cosas, descubrieron que la gente que mentía movía las manos con mayor frecuencia que aquellos que decían la verdad. Los investigadores publicaron sus descubrimientos en una conferencia internacional sobre interacción multimodal. Identificaron el lenguaje corporal y las pautas verbales más comunes de las personas que mienten. Para ello analizaron más de 100 vídeos de sesiones judiciales, entre las que se incluían testimonios del Innocence Project, una organización no lucrativa especializada en casos de personas condenadas injustamente.

Las grabaciones examinadas son ejemplos paradigmáticos de casos reales, algo fundamental para el estudio, según explicó a Yahoo Health Rada Mihalcea, profesora de ciencias de la computación e ingeniería en la Universidad de Michigan, quien ha codirigido el proyecto junto con el también profesor del UM-Flint Mihai Burzo. “Queríamos ver cómo reacciona alguien que está mintiendo. Podemos recrearlo en un laboratorio social, pedir que se actúe imaginando que se está en una situación determinada, pero resulta difícil generar un contexto real que motive a la gente a mentir. Sin embargo, en el mundo real sí que existen verdaderas motivaciones para no decir la verdad”.

Los vídeos analizados incluyen testimonios de acusados y testigos, y salvo en el caso de los vídeos de Innocence Project, los investigadores determinaron quién estaba mintiendo en base a las sentencias judiciales. Se transcribieron los audios incluyendo las muletillas del tipo “mmm”, “ah” y “uh”, y los gestos físicos fueron codificados y cuantificados.

Después todos los datos fueron introducidos por los becarios Verónica Pérez-Rosas y Mohamed Abouelenien en un nuevo software de detección de mentiras desarrollado por Mihalcea y Burzo. El algoritmo logró identificar con precisión a quienes mentían el 75% del tiempo. Por tanto, el software detecta mejor las mentiras que las propias personas: con la misma información, los humanos solo lograron identificar con precisión una media del 50% de mentiras. La tasa de rendimiento del algoritmo creado por Mihalcea la coloca a la par de uno de los métodos más aceptados para detectar mentiras: la prueba de polígrafo, que ha demostrado un 85% de precisión a la hora de desenmascarar culpables y un 56% para probar la inocencia.

Mihalcea no sugiere que se comience a probar de forma quisquillosa a toda persona con la que se hable para atraparla en su mentira, pero espera que en el futuro su investigación ayude a las fuerzas de seguridad. Recomienda “ser consciente de que se pueden apreciar diferencias entre los mentirosos y los que dicen la verdad en base a factores que están codificados en niveles profundos de la comunicación. Hay que tenerlos presentes” y proceder en consecuencia.

Con eso en mente, el equipo de la Universidad de Michigan ha identificado cinco cosas que se aprecian reiteradamente. Puede que no sirvan para atrapar a un ladrón (perdón, Gwyneth), pero sí podrían ayudar a detectar una mentira a un kilómetro de distancia.

1. Gesticulaciones con ambas manos

Las personas que mienten son mucho más propensas a mover las manos que las que dicen la verdad. De los segundos, solo un 25% movían ambas manos, un número que asciende al 40% entre los mentirosos. Mihalcea sabe que esta correlación “podría tener que ver con su esfuerzo por construir una historia creíble. Cuando tienen que dar más explicaciones, necesitan ambas manos para ayudarse a crear una historia”.

2. Ceño fruncido y gestos faciales

“Los que mienten suelen fruncir el ceño como si estuvieran enfadados más veces de las que lo hacen los que dicen la verdad”, explica Mihalcea. Mientras que solo el 10% de la gente honesta hizo gestos con la cara, de los mentirosos hubo un 30% que tenían el ceño fruncido por completo; Grumpy Cat, esperamos que seas la excepción que marca la regla. Seguramente las caras peludas digan la verdad.

3. Contacto visual directo

A pesar de que existe una idea preconcebida de que los mentirosos evitan el contacto visual, los investigadores descubrieron que en realidad miraban más a los ojos que los que decían la verdad. En los vídeos estudiados, el 70% de mentirosos miró directamente al interrogador. Un 60% de la gente honesta lo hizo también. Mihalcea dice que esto puede ser debido a que “los mentirosos intentan ser mucho más convincentes que aquellos que no mienten, lo cual hace que, de forma racional, empleen todo lo que esté a su alcance” para demostrar su honradez.

4. Adornar su intervención con muletillas

Los mentirosos suelen ser más propensos a tropezar con sus palabras y a emplear muletillas del tipo “mmm” para construir una historia creíble o recordar un relato aprendido previamente. “Esto es difícil de controlar”, explica Mihalcea. “Cuando estás pensando en lo que vas a decir, las palabras son una forma racional y lógica de convencer a otras personas de lo que uno quiere, pero este tipo de sonidos no se pueden controlar tanto” y se escapan sin querer a pesar de los esfuerzos del embustero.

5. Evitar la primera persona

Al decir una mentira, la gente es más propensa a distanciarse de la propia acción empleando pronombres en tercera persona (el, ella) en lugar de pronombres en primera persona (yo, nosotros). En idiomas como el inglés se omiten directamente los pronombres para dar lugar a equívocos (“Really liked running into you last night”, por ejemplo) para distanciarse psicológicamente de la mentira. En otros casos se usan formas impersonales.

Sin duda, esto todavía está lejos de ser infalible, pero teniendo en cuenta que la mayoría de adultos no pueden pasar más de 10 minutos sin decir una mentira, ya sea siendo poco claros u ocultando información, todas las técnicas suman en el objetivo de mejorar el desenmascaramiento de los mentirosos.