Los más de 400 migrantes del navío de la ONG SOS Mediterranée desembarcan en Italia

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En Tarento, Italia, los 459 migrantes del barco Ocean Viking de la ONG SOS Mediterranée desembarcan después de 8 días de espera.

La ONG dio la noticia a través de un tuit: "Las autoridades italianas finalmente han asignado a Tarento como Lugar de Seguridad para los 459 migrantes en el Ocean Viking. Después de 10 rescates, 8 días de espera, condiciones médicas abrumadoras, condiciones de vida extremas a bordo; pronto se respetará el derecho de los supervivientes a desembarcar".

Esta llevaba desde el viernes exigiendo a las autoridades un puerto urgentemente debido a las condiciones críticas de salud a bordo.

Médicos Sin Fronteras critica la falta de respuesta

La embarcación de la ONG Médicos Sin Fronteras está en una situación similar. Este lleva más de una semana esperando la autorización para poder desembarcar en un puerto a 267 personas, entre ellos 62 menores, rescatados el pasado fin de semana.

La ONG ha criticado la ausencia de respuestas por parte de los países vecinos: "Hasta el momento, se enviaron 4 solicitudes de un puerto a Malta y 3 a Italia sin ninguna respuesta. Estos retrasos causan más dolor y sufrimiento a los sobrevivientes. Se debe dar una respuesta positiva lo antes posible".

El ministerio de Interior de Italia declaró que 58 451 migrantes han llegado a las costas italianas a lo largo de este año, una cifra muy superior a las 39 478 del año anterior durante el mismo periodo.

1 000 migrantes cruzan el canal de la Mancha

La crisis migratoria también transcurre en las costas británicas. Este sábado, el ministerio de Defensa del Reino Unido informó de que casi 1 000 migrantes cruzaron el canal de la Mancha. Además, también dijo que las autoridades interceptaron 20 embarcaciones con 960 personas.

Según el Ministerio de Defensa británico, más de 26 000 personas han conseguido cruzar el Canal desde principios de año.

El gobierno del Reino Unido presentó hace 4 meses su proyecto de enviar migrantes a Ruanda con el objetivo de disuadir a la gente de cruzar en Canal, algo que todavía no se ha llevado a cabo debido al contundente rechazo del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.