Solo 370 dólares para escolarizar a los niños más pobres del mundo, dice Save the Children

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Cuatro niños caminan hacia la escuela en medio de una densa niebla, cerca del puesto fronterizo de Wagah India-Pakistán, a unos 35 km de Amritsar, el 17 de diciembre de 2020

Sólo costaría 370 dólares por alumno, afirma la oenegé Save the Children que el martes pidió a los donantes internacionales que se movilicen para enviar a los niños de los países más pobres de vuelta a las escuelas cerradas por la pandemia.

Esta organización no gubernamental con sede en Londres ha pedido repetidamente que se tomen medidas para ayudar a los niños a permanecer en la escuela a pesar del coronavirus, en lo que su directora general, Inger Ashing, calificó como "la mayor emergencia educativa que jamás hayamos visto".

Save the Children publicó una investigación que abarca los 59 países más pobres del mundo, entre ellos El Salvador, Uganda o Siria, y calculó el costo medio de la reapertura de las escuelas estableciendo medidas de seguridad contra el coronavirus y ayudando a los niños a ponerse al día con las lecciones que han perdido.

El costo total para los 136 millones de niños afectados sería de 50.000 millones de dólares, o sea 370 dólares por estudiante (unos 300 euros), señaló la oenegé, instando a los donantes internacionales a ayudar a los gobiernos a recaudar esa cantidad.

La suma cubriría el apoyo financiero para que las familias envíen a sus hijos a la escuela, las clases de recuperación, la capacitación en materia de higiene y seguridad para los maestros, así como las campañas nacionales para alentar a los niños a volver a las aulas.

"Los más pobres y marginados como las niñas, los refugiados, los niños desplazados y los niños discapacitados deben ser la prioridad", afirma la organización.

De lo contrario, estos niños podrían no volver nunca a la escuela, subraya, advirtiendo del riesgo de una "generación perdida".

Sólo en Uganda, más de 13 millones de niños no han asistido a la escuela desde marzo, según la oenegé.

"Los niños que actualmente no están en la escuela son nuestros futuros médicos, científicos, camioneros y fontaneros", afirmó Ashing.

"Si 2020 fue el año en que se descubrió la vacuna, entonces 2021 debe ser el año para invertir en el futuro de los niños".

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