Los 33 refugiados del papa llegan a Roma para empezar una nueva vida

El papa Francisco besa la frente de un bebé alzado por su padre, este miércoles, al término de su audiencia general en la plaza de San Pedro de Ciudad del Vaticano (Vaticano). EFE/Alessandro Di Meo

Roma, 4 dic (EFE).- Un grupo de 33 solicitantes de asilo llegaron hoy a Roma desde los campamentos de la isla griega de Lesbos para ser acogidos por el Vaticano y por la Comunidad de Sant'Egidio, en una iniciativa que sigue el deseo expreso del propio papa Francisco.

Los refugiados llegaron al aeropuerto romano de Fiumicino: se trata de varias familias, algunas con sus bebés en brazos, de diferentes países del mundo, como Afganistán, Camerún o Togo.

Su llegada a Italia se produjo de acuerdo con el Ministerio del Interior italiano y mediante un corredor humanitario desde la isla de Lesbos, donde vivían en campamentos de refugiados, y se espera otro grupo de diez personas en los próximos días.

En el aeropuerto les esperaban los representantes de los dos entes que se harán cargo de su acogida e integración: el fundador de la Comunidad de Sant'Egidio, Andrea Riccardi, y el limosnero del papa, el cardenal polaco Konrad Krajewski.

Este último en una rueda de prensa se dirigió a la jerarquía de la Iglesia católica, a purpurados, obispos, presbíteros y religiosos, para que abran "los conventos y los monasterios" y acojan en cada uno a "al menos una familia" para "vaciar" los campos de refugiados.

"Abramos nuestras casas y nuestros palacios, hay espacio, y también hay recursos", refirió el cardenal, siguiendo la recomendación del papa de destinar los inmuebles de la Iglesia a la acogida de los más necesitados.

Entre las personas que llegaron hoy a Roma está Essoessinam, una joven cristiana natural de Togo; el afgano Said Mohammad, acompañado por su esposa y su hija de tres años, y Kasra, otro niño afgano de 2 años al que en el grupo llaman "Ciccio", informa el Vaticano.

El papa pidió hace unos meses a su limosnero que viajase a Lesbos para renovar su solidaridad al pueblo griego y a los refugiados, en recuerdo del viaje que hizo en abril de 2016 y tras el que volvió en el mismo avión con doce refugiados pertenecientes a tres familias.

En ese momento comenzaron las negociaciones entre organismos competentes para poder acoger a otro grupo de refugiados que se encuentran en la isla, y finalmente el Ministerio del Interior italiano autorizó este pasillo humanitario.

Por ello, el limosnero viajó el pasado lunes a Lesbos para, junto con algunos responsables de la Comunidad de Sant'Egidio, traer a Italia a un primer grupo de 33 personas.