25.000 rohinyás menores de 14 años no reciben educación, advierte Unicef

EFE/SALMAN SAEED/Archivo

Dacca, 16 ago (EFE).- Unos 25.000 rohinyás menores de 14 años, de un total de 305.000, aún no reciben educación en los campos de refugiados en el sureste de Bangladesh, advirtió Unicef, por lo que solicitó una mayor inversión cuando se acerca el segundo aniversario del inicio del éxodo de esta minoría.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) hizo público hoy el informe "Más allá de sobrevivir, los niños rohinyás quieren aprender", en el que subrayó que precisan 640 nuevos centros para que 25.000 menores de 14 años puedan recibir educación.

Unicef se congratuló sin embargo que 280.000 menores en esa franja de edad ya reciben educación, de los cuales 192.000 están en 2.167 centros habilitados por este organismo y sus socios en los campamentos de Cox's Bazar, en el sureste de Bangladesh.

"En los últimos dos años se ha hecho un gran progreso por los niños más jóvenes, con más niños de entre 4 y 14 años recibiendo educación", dijo a Efe antes de que se hiciera público el informe el portavoz de Unicef en Cox's Bazar, Alastair Lawson-Tancred.

Sin embargo, Lawson-Tancred llamó también la atención de que entre los más de 500.000 niños rohinyás en los campamentos, se está "perdiendo" a los menores de entre 15 y 18 años, ya que el 97 % no reciben educación formal, según el informe.

"Se percibe una evidente frustración entre los adolescentes de mayor edad", subrayó el portavoz, porque "a medida que crecen se dan cuenta de lo desesperado de la situación", con mayores dificultades para salir adelante cuando alcanzan la edad adulta.

Y es que, aseguró, "para una inmensa mayoría, la educación es una vía de escape, y si no pueden tener acceso a ella, obviamente quedan frustrados".

El informe advirtió de que sin acceso a la educación, los adolescentes son más propensos a ser víctimas del tráfico de personas, debido a su deseo desesperado de emigrar a otros países e incluso de caer en manos de las mafias de contrabando de drogas.

"Se trata de un continuo riesgo en los campamentos. Cuando tienes a mucha gente en un espacio tan reducido, este tipo de peligros siempre van a estar ahí", señaló Lawson-Tancred sobre un campamento, el de Kutupalong, que se ha convertido en el más poblado del mundo con más de 630.000 habitantes, de los 900.000 rohinyás en la región.

Así, de acuerdo con el representante de Unicef en Bangladesh, Tomoo Hozumi, su "objetivo es ayudar a equipar a los adolescentes con las habilidades suficientes para hacer frente a los muchos riesgos que se les presentan, como tráfico de personas, abusos y, en el caso de las mujeres, matrimonio precoz", señaló en el informe.

Unicef publica este informe cuando falta poco más de una semana para que se cumpla el segundo aniversario del inicio del éxodo de 738.000 rohinyás desde la vecina Birmania (Myanmar) a Bangladesh.

Varios ataques de guerrillas rohinyás en Birmania desencadenó el 25 de agosto de 2017 una brutal campaña del Ejército birmano, con denuncias de matanzas y violaciones, unos ataques que fueron calificados por el Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU de "limpieza étnica de manual" con indicios de "genocidio".

Pese a que Bangladesh y Birmania firmaron un acuerdo el 23 de noviembre de 2017 para iniciar el retorno de los rohinyá, hasta ahora los intentos de repatriación han fracasado ante la falta de condiciones para un retorno seguro y voluntario.

Birmania ha propuesto que el próximo 22 de agosto se inicie un nuevo intento del proceso de repatriación, pero el Gobierno de Bangladesh aún no ha anunciado si acepta la propuesta.