12 ONG denunciarán a la Comisión Europea por su etiquetado verde del gas y la nuclear

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12 ONG denunciarán a la Comisión Europea por su etiquetado verde del gas y la nuclear

Una docena de ONG ecologistas ha presentado este lunes un recurso judicial contra la decisión de la Unión Europea de calificar de ecológicas las inversiones en gas y energía nuclear. Ocho organizaciones miembros de Greenpeace, así como ClientEarth, la Oficina de Política Europea de WWF, Transport & Environment (T&E) y BUND (Amigos de la Tierra Alemania) participan en la acción legal.

Creen que la inclusión del gas y la energía nuclear en la taxonomía de la UE -una clasificación prevista por la UE para dar claridad al sector financiero sobre qué actividades económicas pueden considerarse sostenibles, respaldada por los eurodiputados a principios de julio- viola el propio reglamento de la taxonomía, así como la Ley Europea del Clima y las obligaciones del bloque ligadas al Acuerdo de París de 2015.

La Comisión Europea dispone ahora de 16 semanas -ampliables a 22- para responder a las inquietudes de las ONG y, si la respuesta es insuficiente, llevarán el caso al Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Al ser preguntado por Euronews, un portavoz del Ejecutivo comunitario ha asegurado que se responderá a la solicitud de revisión "a su debido tiempo". Además, ha apuntado el reglamento de la taxonomía faculta a la Comisión para establecer "criterios técnicos" sobre qué actividades contribuyen a mitigar el cambio climático.

"El gas está creando inseguridad energética"

Los activistas han denunciado que la inclusión del gas y la energía nuclear es una decisión política, cuando el reglamento de taxonomía pretende tener una base científica. "Hemos hablado con muchas instituciones financieras y más o menos todas nos han dicho que son criterios políticos. No hay ningún misterio al respecto. Hubo la implicación o interferencia del presidente Macron, del gobierno alemán", ha explicado a Euronews Sebastien Godinot, economista de la Oficina de Policía Europea de WWF. "Así que se trataba de un compromiso político", ha añadido. "No se basa en criterios técnicos y científicos sólidos", ha defendido Godinot.

Esto se debe a que el gas es un combustible fósil: las actividades de exploración y extracción para conseguirlo son intensivas en emisiones de carbono, al igual que su uso. Los activistas también han señalado que los informes publicados por la Agencia Internacional de la Energía (AIE) y el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), afirman que no deben iniciarse nuevos proyectos de extracción de petróleo y gas si se quiere mantener el calentamiento global dentro de los 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales.

Al mismo tiempo, los detractores de la inclusión de la energía nuclear han criticado la falta de planes claros para eliminar los residuos nucleares de forma segura y sin impacto ambiental. Más allá del impacto medioambiental del uso continuado de combustibles fósiles, las ONG también han recordado que ahora el gas está en el centro de la crisis energética del continente, precipitada por la invasión rusa de Ucrania y su decisión de reducir drásticamente el suministro de gas a Europa como represalia a las sanciones.

"En estos momentos, con la crisis del precio del gas y la guerra en Ucrania provocada por Rusia, el gas está creando inseguridad energética en Europa y ha puesto de manifiesto la mayor debilidad geopolítica de Europa", ha explicado Godinot.

"Hasta ahora, muchos de los interesados en Europa decían que el gas era el motor de la seguridad energética. Y se ha expuesto de forma muy brutal que el gas es actualmente un motor de inseguridad energética y los responsables políticos de la UE están aterrorizados ante la llegada del invierno porque no sabemos si tendremos suficientes energías alternativas u otras fuentes de gas para nuestro consumo energético", ha añadido.

La Comisión "se ha ensuciado las manos"

La Unión Europea se esfuerza ahora por encontrar otros proveedores de gas para llenar el vacío de Rusia. La Comisión Europea también ha esbozado tres propuestas para garantizar que el bloque de 27 países pueda seguir abasteciéndose de energía durante el invierno. Estas incluyen un plan de ahorro de energía, así como un límite de precios para los productores de electricidad de con bajos costes de producción y un impuesto a las empresas de combustibles fósiles para captar parte de los beneficios extraordinarios que han obtenido en los últimos meses. Con ellos se deberían recaudar unos 140.000 millones de euros anuales, según la Comisión, que afirma que este dinero debería redistribuirse entre los hogares y las empresas vulnerables.

Ariadna Rodrigo, responsable de la campaña de finanzas sostenibles de Greenpeace en la UE, ha asegurado que el grupo está "indignado porque los mismos que han causado la crisis climática y energética, son los mismos que se benefician de ella, mientras la gente sufre".

"La Comisión Europea ha jugado en esto y se ha ensuciado las manos con el etiquetado verde del gas y la energía nuclear. El lavado verde del gas fósil y la energía nuclear ha tenido una motivación política desde el principio, pero eso no ayudará a la Comisión Europea en los tribunales", ha añadido.

Para las ONG que han iniciado el proceso judicial, sólo la retirada completa del acto delegado las satisfacerá. "El reglamento de la taxonomía en sí mismo es bueno, es apto para el propósito precisamente porque requiere criterios basados en la ciencia", ha defendido Godinot.

"La Comisión afirma que la UE es el estándar de oro. Este acto no es en absoluto el estándar de oro", ha proseguido citando una "verdadera taxonomía a nivel mundial".

"La taxonomía china es más ambiciosa que la de la UE en materia de gas. La taxonomía sudafricana es más ambiciosa que la de la UE. La taxonomía colombiana es más ambiciosa que la de la UE. Esto significa que la UE está sacrificando su liderazgo en materia de taxonomías y finanzas sostenibles debido a este compromiso político. Esto escontraproducente. Envía una señal desastrosa a nivel mundial. Está dañando gravemente la credibilidad de toda la taxonomía", ha subrayado Godinot.