12-J: Gallegos y vascos apuestan por la continuidad y refuerzan a los nacionalistas

Desde la Redacción
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Alberto Núñez Feijóo (PP) e Íñigo Urkullu (PNV), los dos grandes vencedores del 12-J. Crédito: imágenes de Twitter, el oficial de Feijóo y el del diario El País, respectivamente.
Alberto Núñez Feijóo (PP) e Íñigo Urkullu (PNV), los dos grandes vencedores del 12-J. Crédito: imágenes de Twitter, el oficial de Feijóo y el del diario El País, respectivamente.

Gallegos y vascos han votado en las primeras votaciones celebradas en España en la era coronavirus. Los primeros acudieron en mayor número a las urnas que hace cuatro años, con una ligera subida en la participación del 0,47%. En cambio, los segundos se han mostrado menos participativos que en las pasadas elecciones autonómicas con un descenso del 8,4%, registrando el mínimo histórico de participación, un 52,8%.

Tanto en Galicia como en País Vasco los votantes han apostado por la continuidad con sendas victorias de Alberto Núñez Feijóo e Íñigo Urkullu, que mantienen sus gobiernos. Pero además hay un tercer ganador en ambas comunidades que no tiene nombre y apellidos pero sí distintas siglas: el nacionalismo.

GALICIA

Alberto Núñez Feijóo logra su cuarta mayoría absoluta para el PP en Galicia y el BNG alcanza el segundo puesto. El golpe más duro se lo ha llevado Podemos, que desaparece del Parlamento gallego, perdiendo los 14 diputados conseguidos en los anteriores comicios de 2016 bajo el nombre de En Marea.

Un reflejo de la caída de Podemos lo encontramos en el pueblo de su candidata Yolanda Díaz, el municipio coruñés de Fene: en él tan sólo 398 personas de las más de 6.500 que tiene han votado a su vecina.

Feijóo, por tanto, iguala a Manuel Fraga en registros con sus 42 escaños, cuatro por encima de los 38 de 2016. El presidente de la Xunta mostró su felicidad en sus redes dibujando un cuatro con su mano derecha.

El BNG de Ana Pontón, con 19 escaños, reedita el también histórico "sorpasso" de Xosé Manuel Beiras al PSdeG de 1997, cuando el candidato socialista era Abel Caballero, alcalde de Vigo, presidente de la FEMP y tío del actual aspirante, Gonzalo Caballero.

La líder es sin duda el rostro de la gran sorpresa en estas elecciones gallegas. Asumió hace cuatro años el liderazgo de un BNG al borde del abismo al que salvó obteniendo seis escaños y siendo cuarta fuerza para hoy triplicar ese resultado y liderar la oposición.

En su reacción a los resultados, dirigiéndose a militantes y simpatizantes, ha afirmado que “ha empezado un cambio que dentro de 4 años no van a poder parar”.

Galicia En Común, que aglutina a Podemos, Izquierda Unida y Anova, se queda sin representación en la cámara autonómica gallega, que vuelve a ser tricolor diez años más tarde.

En este sentido, a Antón Gómez-Reino, líder de Podemos Galicia, no le ha quedado otra que asumir el fracaso: “Son unos resultados inesperados, malos, muy malos para nuestros espacio y que yo asumo en primera persona”.

PAÍS VASCO

Por su parte, el PNV de Iñigo Urkullu ha salido victorioso por tercera vez en las elecciones al Parlamento vasco, consolidando su tendencia ascendente gracias a sus 31 escaños, 3 más que en los anteriores comicios.

El lehendakari ha reconocido que “en ocasiones” ha podido “cometer errores”, pero que desde que ha conocido los resultados, lo único en lo que ha pensado es “manos a la obra”.

Ha celebrado la victoria cerrando su comparecencia en Sabin Etxea cantando.

EH Bildu, a su vez, se establece como segunda fuerza, aumentando también sus últimos registros con una subida de nada y nada menos que de cinco parlamentarios, al pasar de 18 a 23 asientos en la Cámara autonómica.

Un gran ejemplo de su crecimiento lo representa Elgoibar, el pueblo de Arnaldo Otegi, donde su partido subió más de seis puntos.

Otro y quizás más significativo lo encontramos en Ordizia, uno de los focos de la COVID-19 que continúa activo en Gipuzkoa, donde EH Bildu ha logrado el 45,30 % de los votos (1.747 papeletas), 11,64 puntos más que en los comicios autonómicos de 2016.

Elkarrekin Podemos-IU se desploma por completo, dejándose seis escaños por el camino, al mantener solo 5 parlamentarios de los 11 que posee actualmente. También cae la coalición PP+Cs, a los que de nada les ha servido unir fuerzas, que pierde 3 de los 9 representantes que atesoraba hasta hoy para quedarse con 6.

El PSE-EE sube un poco, un escaño concretamente, y de 9 pasan a tener 10 parlamentarios. Vox, por su parte, hace buena su campaña de las últimas semanas y consigue meter la cabeza en la Cámara autonómica con un parlamentario.

Así ha celebrado el diputado Ignacio Garriga el logro de Vox en el País Vasco: “Se terminó el silencio”.

Sin salir del optimismo, la candidata del PSE-EE, Idoia Mendia, se ha mostrado satisfecha con los resultados obtenidos este domingo, que le otorgan un escaño más que hace 4 años, y ha proclamado que "de estas elecciones sale un PSE-EE más fuerte y primera fuerza entre las izquierdas no nacionalistas".

El candidato de EH-Bildu, Arnaldo Otegi, ha mostrado su satisfacción por los resultados obtenidos “contra todas y todos”. Los ha calificado de “magníficos” y ha cargado “contra las encuestas, los medios de comunicación, la patronal, la conferencia episcopal...”.

En la otra cara de la moneda, el candidato a lehendakari de PP+Cs, Carlos Iturgaiz, ha señalado que la coalición, que ha perdido cuatro escaños en las elecciones vascas, no va a defraudar a quienes han confiado en ella "para ser la fuerza mayoritaria" constitucionalista "alternativa al nacionalismo vasco".

Ha afirmado que va a defender "la Constitución, la libertad, el Estatuto y la unidad de España" en el Parlamento Vasco.

REACCIONES DE LOS LÍDERES DE LOS PARTIDOS

Si hay un gran derrotado el 12-J ese es Podemos. Por ello, Pablo Iglesias se ha manifestado al respecto con un hilo en Twitter mediante el cual ha querido felicitar a Feijóo en primer lugar y admitir, seguidamente, que “los resultados no han sido los esperados”. Además, ha querido señalarlos como “una derrota sin paliativos” y añadir que les toca como formación “hacer una profunda autocrítica y aprender de los errores”.

Otro que tendrá que hacer una lectura compleja de los resultados autonómicos es Pablo Casado, líder del PP, que ve a su rival directo dentro del partido, Feijóó, afianzarse y ganar más poder.

De hecho, el presidente de la Xunta ha llevado a cabo una campaña electoral personalista, un tanto alejada de las siglas del PP, de un tono más moderado que la estrategia del partido a nivel nacional.

Todo esto coloca a Feijóo en una posición inmejorable para ser visto como una apuesta segura para dar el salto a Madrid y ser el candidato a la presidencia del Gobierno en las próximas elecciones generales.

Además, Casado debe asumir su fracaso en el País Vasco tras haber optado por Carlos Iturgaiz como candidato y apostar por la coalición con Ciudadanos. Se ha quedado con solo seis escaños, tres menos que en 2016.

Se ha limitado a felicitar al líder gallego y a dar las gracias a Iturgáiz.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha querido felicitar a los ganadores de la noche, mandando un mensaje conciliador y unionista a ambos.

En cuanto a los candidatos del PSOE en Galicia y País Vasco, ha aprovechado para dedicarles un “felicidades” y recalcar que los “votos socialistas siempre estarán al servicio del progreso en ambas comunidades”.

Santiago Abascal, líder de Vox, ha querido felicitar a Amaia Martínez por su escaño conseguido en Álava contra todo pronóstico y que permite al partido entrar en el parlamento vasco. En su intervención ha señalado que “los votantes de Vox en el País Vasco no van a ser traicionados como lo han sido los electores del PP y del PSOE durante los últimos años”.

Además, ha llamado “sicario” al presidente de Correos al acusarle de secuestrar la propaganda electoral de su partido.