10 historias de terror relacionadas con la Lotería

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Décimos de la Lotería de Navidad. (Photo: Europa Press News via Getty Images)
Décimos de la Lotería de Navidad. (Photo: Europa Press News via Getty Images)

”¡Cuatro milloneeeeees de eeeeurooooss!”. Es el soniquete (sí, este palabro existe en la RAE) que todos queremos oír tras nuestro número o números de la Lotería de Navidad que nos permita salir a brindar a la calle y decirle a ese reportero de televisión que sí, que vamos a usar el dinero para “tapar agujeros”.

Un sueño para la mayoría que, sin embargo, para algunos se ha tornado en una auténtica pesadilla, una historia de terror que no se produce un viernes 13 con melodía tenebrosa, sino un 22 de diciembre y con música ‘made in’ San Ildefonso.

Estas son algunas de los ‘dramas’ que ha dejado la Lotería (y otros sorteos similares) en los últimos años:

Casi compra ‘El Gordo’ PERO NO

El pobre Carles Mulero, vecino de Barcelona, descartó en 2019 comprar el 26.590, agraciado con El Gordo de aquel año.

Un mínimo de 400.000 euros que se esfumaron porque Mulero decidió finalmente adquirir el 68.246.

“Decidí comprar otro y me alegro por la chica que lo compró”, explicó en declaraciones a los periodistas frente a la Administración 249 de la capital catalana, donde cayó el premio.

“Me alegro por el barrio, porque necesita el dinero”, agregó.

¿Hay algo peor que esto?

Estas son tres historias en una. Las dos primeras ocurrieron con el ya conocido 26.590. La tercera, sucedió en 2018 con el 03347, que fue premiado con El Gordo.

Y en las tres confluye la misma mala suerte: que no te toque por los pelos.

Le sucedió al escritor Antonio Agredano, que en lugar del 26.590 tenía el 26.190 y también a este usuario de Twitter, que tenía el 26.580.

″¿Y ahora qué hago, me mato?”, preguntaba con tino.

La última historia es la de una joven extremeña que, en lugar del premiado 03347 compró “el ‘antigordo’”, como ella misma describió en su momento: el 74.330.

“Mi madre me dijo que comprara un décimo”, explicaba esta usuaria, quien contó cómo respondió a su progenitora. “Que no, mamá, que soy gafe”. “Y ella, que no hija”. “Y bueno, ha pasado esto”, describía junto a una foto del décimo.

Su historia recibió muchas respuestas.

Esta historia no hace ninguna gracia

Porque las anteriores historias podrían provocar en el lector alguna que otra sonrisa, pero esta no.

Sucedió en 2016, en la residencia de mayores Las Peñuelas de Madrid, donde El Gordo dejó la típica “lluvia de millones”.

Sin embargo, lo que ocurrió después provocó indignación. Porque, tal y como contó el diario 20Minutos, varios de los residentes que resultaron premiados no vieron un euro tras ganar el premio.

Esto es lo que contaba uno de los trabajadores del centro un año después:

El recuerdo imborrable de los empleados es el “buitreo” de los familiares en las horas y días siguientes al sorteo. Cuentan que hijos y sobrinos que no venían de visita salieron ese día de la residencia con un décimo en la mano y no les han vuelto a ver. “Así están muchos de los que posaban tan alegres para la televisión hace un año. Igual de solos o más. Puñetero dinero, cómo nos transforma”, reflexionan quienes les tienen cerca.

Se pasó de lista

Una mujer de 71 años de Lugo fue condenada en 2017 a devolver el premio de El Gordo de la Lotería de Navidad y a pagar una multa de 1.080 euros.

¿El motivo? Se pasó de lista.

La condenada se encontró un décimo premiado con más de 320.000 euros en la Lotería del año 2014.

El problema es que el décimo llevaba una inscripción a lápiz que había realizado su legítima propietaria y en la que se leía claramente “Inés”.

Inscripción que la condenada procedió a borrar antes de ir a una oficina bancaria a cobrar el boleto.

Tras denunciarlo su dueña, se celebró un juicio en el que la acusada mantuvo en todo momento que ella había sido quien había comprado el décimo.

Durante el juicio fue fundamental la prueba pericial caligráfica que determinó categóricamente que en la parte trasera del boleto figuraba “una inscripción parcialmente borrada a lápiz con el nombre de Inés”, así como que “dicha letra” corresponde a la denunciante.

Para historia de terror, esta

Porque que esta organización exista ya es una historia de terror en sí misma. Pero sí, todavía seis años después de lo que les vamos a contar, sigue existiendo.

Hablamos de la Fundación Franco, que en 2015 vendió boletos de la Lotería de Navidad terminados en 36 y 39, en clara alusión a las fechas en las que comenzó y acabó la Guerra Civil tras el golpe de Estado del propio Franco a la República.

El mayor FAIL de la historia de la Lotería

Nada supera a este vídeo del año 2016 en el que una joven del municipio granadino de Pinos Puente se enteró, en pleno directo, con todo Canal Sur viéndolo, que lo que estaba celebrando no era El Gordo de la Lotería.

Ella enseñaba ufana su décimo con el 66.813, pero el premio había recaído en el 66.513.

Un ‘fail’ en toda regla:

¿Se imagina perder un millón de euros?

Esta historia no es de la Lotería de Navidad, pero sí es de verdadero terror.

Un vecino de Walsall, en Reino Unido, ganó en septiembre del año pasado el primer premio del Euromillones: 1,1 millones de euros.

¿Y dónde está lo terrorífico de tan buena noticia? Pues que el agraciado perdió tamaña cantidad de dinero al no ir a cobrarlo y pasarse de la fecha límite que tenía para hacerlo: el 17 de marzo.

Según explicaron expertos a medios locales, este jugador ya no podía reclamar su premio pasada la fecha y “lamentablemente perdió esa sustanciosa cantidad de dinero”.

Lo bueno de esta historia, que el dinero perdido se sumó a los 30 millones de libras recaudadas de media cada semana para buenas causas que desarrolla la Lotería Nacional británica en todo el país.

Limpiar es bueno: si no, lean

A diferencia del protagonista de la historia anterior, Joemel Panisa, un hombre de Oregon (EEUU), tuvo doble fortuna.

Por un lado, ganó el sorteo Mega Millones, premiado con un millón de dólares. Y por otro, encontró el boleto premiado limpiando en su casa a ocho días de que se le caducase y no pudiera cobrarlo.

Porque el sorteo se celebró el 15 de enero de 2016 y tenía hasta el 17 de enero del año siguiente para reclamar su premio.

El afortunado explicó que “gracias a una tormenta de nieve y granizo” se animó a limpiar su casa y así encontró el boleto.

Moraleja: no dejes de jugar

Con responsabilidad, eso sí. Pero en esta ocasión, viene a cuento la frase. La historia es bien reciente, de este verano, y sucedió en la localidad de Mayorga, en Valladolid.

Allí cayó el bote del Euromillones, un pico de apenas 144 millones de euros, que un grupo de 14 personas se repartieron tras jugar al número agraciado.

Descontados impuestos, cada miembro del grupo se llevó ocho millones de euros.

Lo dramático de esta historia es que el grupo lo solían formar 15 personas. Quien no jugó, tal y como contó uno de los ganadores al programa Más Vale Tarde de LaSexta, se quedó sin premio. “Es un amigo, pero decidió no querer jugar”, explicó.

Fake news terrible

Ojo con las fake news, que las carga el diablo.

Que se lo digan a un portugués que creyó que había ganado la friolera de 156 millones de euros en el Euromillones porque la cadena de televisión lusa SIC se equivocó en 2016 al anunciar el número ganador del sorteo.

Un error que duró apenas 17 minutos, pero que supuso que uno de sus espectadores, pensando que había ganado, pasara de un “entusiasmo incontenible, emoción indescriptible y euforia desmesurada” a una “depresión profunda” que le llevó a necesitar tranquilizantes para dormir.

Así lo asegura la sentencia del Tribunal portugués que falló a su favor y que impuso a la cadena una indemnización para el afectado de 7.500 euros, muy lejos de los 50.000 euros que pedía el televidente y, por supuesto, a una distancia sideral del premio que creyó ganar.

Bonus track optimista

Que no, que no todo son historias de terror. Esta última historia es emocionante y le sucedió a la británica Lynne Price en 2019.

Esta mujer, madre de tres hijos, ganó más de un millón de euros en el Euromillones en noviembre de ese año.

Lo emocionante de su historia no es ya el hecho de haber ganado tal cantidad de dinero, sino que se enteró diez minutos después de que le dijeran que se había curado de un cáncer de mama que le diagnosticaron en 2015.

La mujer contó que acababa de leer la carta en la que le decían que estaba limpia de la enfermedad cuando su marido, David, llegó a casa y le dijo que habían ganado la lotería.

“No puedo decirte lo que dije, es demasiado grosero, pero estaba en estado de shock total. Estaba temblando”, relató Price, que tras recibir las dos noticias se dio un baño de dos horas para intentar asimilar todo.

Su marido declaró que, aunque él llegó a casa con la noticia del Euromillones, la de que su mujer se había curado del cáncer “vale más que el millón”.

Bonus track II

Esto de Pantomima Full.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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