El éxito de 'Despechá': ¿ha resucitado Rosalía la canción del verano?

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Rosalía se postula como reina de la canción del verano de la que fueron iconos King África, Georgie Dann o Luis Fonsi. (Photo: Getty Images/RTVE)
Rosalía se postula como reina de la canción del verano de la que fueron iconos King África, Georgie Dann o Luis Fonsi. (Photo: Getty Images/RTVE)

Rosalía se postula como reina de la canción del verano de la que fueron iconos King África, Georgie Dann o Luis Fonsi. (Photo: Getty Images/RTVE)

En redes sociales, en cualquier centro comercial, en cantidad de chiringuitos y, por supuesto, en el set de cualquier discoteca este verano. Despechá de Rosalía se ha convertido en un auténtico hit que hace que se levanten a bailar desde la plantilla del Betis a un grupo de mujeres mayores.

El éxito de la catalana ha supuesto un fenómeno casi único, forjado en su gira Motomami y anunciado en TikTok, que ha hecho que la canción ya fuese popular antes de salir publicada el 28 de julio. Todo sin videoclip y sin más promoción que las propias redes sociales, sus actuaciones y el boca a boca.

Tras su lanzamiento, el ascenso ha sido continuado y casi exponencial. La canción de Rosalía se mantiene entre las 7 más escuchadas en todo el mundo y este jueves ocupaba aún el 6º puesto en Spotify Global con casi 29 millones de escuchas. Además, logró colarse como el mejor debut de la semana el pasado 1 de agosto, incluso superando a la diva del pop Beyoncé y su esperado disco Renaissance.

Más allá de en España, Despechá ha logrado el número uno en las listas de éxitos de otros países como México, Uruguay, República Dominicana y además, el 4º puesto en Estados Unidos.

Este triunfo global e intergeneracional hace que muchos recuperen un término que parecía haberse perdido hace años, concretamente desde el Despacito de 2017: el de canción del verano.

Una canción para el abuelo y el niño

Como decía el eslogan del programa del verano por antonomasia para varias generaciones, El Grand Prix, “el programa del abuelo y del niño”, la canción del verano sigue una estructura similar. El periodista musical del diari Ara, Jordi Garrigós, recuerda a El HuffPost que para que se considere como tal tiene que ser conocida por el grueso del público. “Creo que para ser la canción del verano 100% con el parámetro que teníamos antes todo el mundo tiene que tener la canción. Esto incluye a padres, abuelos, niños pequeños...”, explica y recuerda que hacía tiempo que esto no ocurría.

“Creo que por ejemplo, el año pasado sonó mucho Todo de ti, de Rauw Alejandro, que para la gente entre 16 y 40 años fue la canción del verano porque fue la más escuchada en Spotify y demás, pero mi madre o mi padre no saben quién es Rauw Alejandro. Esto puede cambiar con Despechá”, indica.

A este factor hay que sumar otro: la figura de Rosalía. Un icono internacional que en España siente con cierto orgullo. “Con Rosalía nos une una vinculación que no tenemos con Rauw Alejandro ni con King África o con casi ningún artista, que es que la sentimos tan nuestra”, explica Garrigós.

En esto coincide con el locutor y experto en música deEl Independiente, Juanma Ortega, quien apunta que ni Rosalía habría triunfado con Despechá como primer single ni el tema tendría la misma repercusión si la cantase otra persona. “Si no cantase ella pasaría totalmente inadvertida, pero ella es Rosalía y le da un punto de modernidad y la canta extraordinariamente. Tiene el recorrido de quién es, si en vez de ella la canta Jennifer Lopez no lo peta igual, musicalmente no es lo mismo”, señala y aunque indica que la canción “tampoco es Bohemian Rhapsody, está muy bien pensada y viene de un recorrido de la artista”.

Si no cantase ella pasaría totalmente inadvertida, pero ella es Rosalía y le da un punto de modernidad y la canta extraordinariamenteJuanma Ortega, experto musical

Algunos elementos propios de la canción del verano, además de este éxito para todos los públicos, han ido variando conforme ha ido cambiando la industria como pueden ser las formas de promoción. Pero hay otros que han permanecido inalterables como los ritmos pegadizos o las coreografías —ahora tan populares en TikTok, pero que ya tenían La Bomba de King África, el Aserejé de Las Ketchup, El baile del gorila de Melody o Que la detengan, de David Civera—.

“En Despechá hay otros factores que hacen que pueda ser la canción del verano, aunque no haya aparecido en televisión, que ya no existe como propaganda”, apunta Garrigós, quien recuerda que hay otros elementos que han hecho que se dé una canción del verano circunstancial y no cíclica como sucedía hasta principios o mediados de los 2000.

“La canción es muy guay, con ritmos caribeños muy chulos, un buen estribillo,  aparece en TikTok que es el sitio hegemónico, está girando y salen reseñas de ella todos los días y encima es nuestra Rosalía. Lo tiene todo”, resume.

Del María Isabel a Despacito, pasando por Georgie Dann o King África

Este año, tal y como apunta Garrigós en su artículo La muerte de la canción del verano, es el primero sin el que fue durante años el gran autor de estos éxitos frescos y desenfadados: Georgie Dann.

Sin embargo, el concepto se ha ido degradando con los años hasta desaparecer. Para Ortega, la canción del verano era una oportunidad de la industria y no una necesidad como sí hay con otras canciones. “El error de la canción del verano era pensar que era un hueco fijo que había que rellenar ahí, que las discográficas desde María Isabel en 1969 han estado años con ese fenómeno, pero en realidad se creaba a raíz de canciones más bailables que salían en esa época, no es algo que había que presentar cada año como Eurovisión”, señala.

Cronológicamente, Ortega ubica la primera canción del verano española en María Isabel de Los Payos en 1969, pero entonces hasta ahora, la forma de recibirla es muy distinta. “La canción del verano ha salido desde Los Refrescos con Aquí no hay playa, que es la segunda más escuchada después de Un rayo de Sol, pero no sé si Despechá es canción del verano o no porque los hábitos de consumo de 1973 ya han cambiado”, cuestiona. “Escuchar música en un transistor en la playa o en el coche, o comprarte el single y llevarlo a casa permitía que las discográficas nos vendiesen el consumo, que nos indujesen al consumo”, recalca.

El fin de la hegemonía de la televisión cambia el concepto de la industria y es posible que 'Despechá' sea la primera canción del verano fuera de la hegemonía de la teleJordi Garrigós, periodista

En este sentido, Garrigós coincide con Ortega y asevera que “el fin de la hegemonía de la televisión cambia el concepto de la industria y es posible que Despechá sea la primera canción del verano fuera de la hegemonía de la tele”.

Ortega señala que el abanico de opciones que plantea el streaming es mucho más amplio y ofrece “lo que la gente quiera, no al revés”.“Con María Isabel se llenaba de carteles, se ponían cuñas en la radio y se vendía a centros comerciales y encima pactaba los derechos con las emisoras, eso era un superventas perfecto”, indica. Ahora, recalca, lo que impera es la “inteligencia artística”.

Esto hace difícil elegir una ‘ganadora’ para la época estival, tal y como apunta Garrigós. Antes de que se publicara la de Rosalía no estaba claro cuál iba a ser la canción más escuchada. “Pensaba en Bad Bunny, que tiene no sé cuántos temas en el top de Spotify o en As it was de Harry Styles, pero aquí las canciones anglosajonas no acaban de funcionar como canción del verano. Esta salió en mayo o abril que era un buen momento para una canción así”, recuerda y añade otras como La canción que no quiero cantarte, de Amaia y Aitana.

“Había varios temas, pero no una canción del verano”, apostilla. “Bad Bunny, que ha salido tanto del streaming y las redes sociales que quizás [los padres] no saben quién es, aunque sea un tío imbatible ahora mismo, pero falta el rollo transversal para ser canción del verano”, señala.

Durante los 80, 90 e incluso principio de los 2000, los anuncios publicitarios, las galas veraniegas de la televisión y, por supuesto, las cuñas en radio eran el principal reclamo para que una canción se quedase en el oído colectivo. Basta con recordar las visitas de Georgie Dann, Raffaella Carrá y, posteriormente, King África a los platós de las galas y cualquier programa televisivo, ya fuera musical o no.

Con Despacito, considerada por Garrigós como “la última canción del verano”,  la promoción no era ya esta, pero tampoco llegaba a depender de las redes sociales y del streaming como lo hace hoy en día cualquier tema.

“Mis padres el Despacito lo conocieron, fue una canción intergeneracional”, indica y recuerda que cuando salió no existía TikTok ni los reels de Instagram. Ortega opina que Despacito fue un éxito gracias a la labor de productor de Fonsi.

Despacito' juega con la industria que rodea al artista, en este caso Luis Fonsi, que es un tipo que gana más como compositor que como artistaJuanma Ortega, experto musical

Despacito juega con la industria que rodea al artista, en este caso Luis Fonsi, que gana más como compositor que como artista y está en los dos lados del escenario. Esta situación le permitió hacer una composición porque había que hacerla y le vio las posibilidades”, apunta. “Cuando tienes una cosa que lo va a petar de verdad, lo sacas cuando sea. Esto es un chispazo de verano, un revulsivo y eso forma parte de la inteligencia”, añade.

Sin embargo, el escenario ha cambiado y el fenómeno generado por la catalana es muy distinto al de Fonsi. “Rosalía, para tener una canción del verano hace 10 años, hubiera salido en todas las galas veraniegas televisivas, en anuncios y resúmenes de tele, en todos lados. Ahora ha cambiado, Rosalía no va a ir a la tele en ningún caso, entonces la industria discográfica y las compañías y demás saben que hay que invertir en TikTok”, señala y recuerda que no es la primera vez que utiliza esta estrategias de adelantos en esta red social con muy buen resultado, ya que lo hizo con Hentai. 

Despechá como punto culmen del fenómeno Rosalía

A los distintos puntos positivos de Despechá hay que sumar la larga lista de éxitos y la trayectoria de Rosalía, de la que parece que se ha olvidado ya su tra traMalamente en favor de los grandes hits que ha traído luego como Bizcochito, Despechá, Saoko o Con Altura.

“Con Rosalía nos encontramos con una chica con voz, con presencia, que es flamenca de Cornellá de toda la vida y que con la inteligencia ha sabido hacer tra tra. Eso o te sale a ti o no lo sabe hacer una discográfica, sale o no sale”, apunta Ortega, quien recuerda grandes fracasos de la industria como boy bands imitando a Take That.

“Cuando escucho las canciones de Rosalía lo que me sale es inteligencia porque sabe cómo crear a nivel rítmico, esa semicorchea a tiempo, ese ritmo y esos parones o bugear la nota. Al final en Despechá son cuatro notas”, añade.

Rosalía, para tener una canción del verano hace 10 años, hubiera salido en todas las galas veraniegas televisivas, en anuncios y resúmenes de tele, en todos ladosJordi Garrigós, periodista

Para él, la trayectoria de Rosalía es un revulsivo para este tema. “Es latino total y si Rosalía llega a salir de primer single con esto no triunfa, ha sabido cuándo sacarlo y los artistas son cada una de las canciones y su recorrido. Es normal que lo pete porque se ha dado cuenta del recorrido enorme que lleva detrás y ha sabido captar primero a la gente más flamenca, luego a la gente más moderna y luego a todo el mundo”, indica.

Ahí juegan dos factores importantes tanto para Ortega como para Garrigós, un “ADN barcelonés” y una buena estrategia de marketing que ha ido desarrollando a lo largo de toda su carrera desde redes sociales y la propia producción de los temas, de la que es partícipe.

“Cuando empieza la cosa a hacerse grande, empieza a tener gente alrededor que la asesora y que lo hace bien, porque ha tomado muy sabias decisiones pero acompañándose de sus raíces con su punto moderno”, explica Ortega.

Despechá, como bien se recalcaba cuando la presentó en la gira, estaba creada para ser un éxito con la estrategia de testeo en los conciertos y el avance en TikTok. “La industria musical nunca deja cabos sueltos, pero es muy complicado que haga milagros y que lo controle todo”, apunta Garrigós.

Sin embargo, ambos coinciden que para hacer un producto musical —al final cualquier artista más o menos mainstream— hace falta calidad y controlar todos esos factores promocionales que antes se decidían en el despacho de una discográfica y ahora se deciden en un reel de Instagram.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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